Carlos Giner: «Canarias, territorio clave para Moeve y para la transición energética»

Carlos Giner| ED/LOT
Moeve ha experimentado una profunda transformación en los últimos años, tanto a nivel de marca como de modelo energético, confirmándose como referencia en el sector. ¿Cómo definiría esta nueva etapa y qué objetivos estratégicos la impulsan?
El cambio de marca responde a una transformación profunda que veníamos desarrollando desde hace tiempo y que hace visible una nueva identidad y un propósito renovado. Todo lo que hacemos se enmarca en nuestra estrategia Positive Motion, que refleja la evolución de una compañía ahora más centrada en la energía y en la movilidad sostenibles, siendo un actor relevante en la transición energética en Europa. En los últimos cinco años hemos experimentado una transformación notable, enfocándonos en los biocombustibles 2G (estamos construyendo el mayor complejo de biocombustibles de segunda generación del sur de Europa), la producción de hidrógeno verde y sus derivados y el desarrollo de toda una propuesta de valor orientada a la descarbonización. Paralelamente, impulsamos infraestructuras de recarga eléctrica ultrarrápida para fomentar una movilidad de bajas emisiones. Todo ello se sustenta en la innovación tecnológica y en una sólida red de alianzas, porque entendemos que la transición energética se aborda mejor sumando esfuerzos, sin perder de vista la competitividad y la rentabilidad.
La compañía cuenta con una larga trayectoria vinculada a Canarias. ¿Qué papel juega el archipiélago dentro de la estrategia global de Moeve y por qué sigue siendo un territorio clave?
Esta tierra vio nacer a Cepsa, ahora Moeve, hace más de 95 años, y ese legado lo hemos ido consolidando a lo largo de este tiempo. El archipiélago es un territorio prioritario en la estrategia de Moeve, tanto por la vinculación histórica como por el peso del tejido económico y las propias características de las islas, que las convierten en un entorno idóneo para desplegar soluciones para acelerar la transición energética, con necesidades muy específicas en materia de seguridad de suministro. Canarias desempeña un doble papel de enorme relevancia para la compañía: de un lado, nos permite consolidar un negocio sólido y cercano a través de nuestra actividad mayorista (B2B); y, al mismo tiempo, actúa como palanca para la descarbonización de sectores tractores como el transporte, el turismo o la logística. El archipiélago se encuentra en un momento decisivo para avanzar en su hoja de ruta hacia los objetivos de descarbonización en 2040, y en ese proceso trabajamos de forma conjunta con las administraciones públicas. Es fundamental combinar descarbonización, crecimiento y seguridad de suministro, especialmente en un territorio con tan alta dependencia energética.
¿Qué objetivos se ha fijado desde su posición de nuevo director de la compañía en Canarias y qué visión aporta al desarrollo del negocio en las Islas?
Mi principal objetivo es reforzar y desarrollar el legado de la compañía aquí, impulsando al mismo tiempo una interlocución estratégica, tanto institucional como comercial, que alinee los mensajes de Moeve con una relación directa y eficaz con administraciones, clientes y con la sociedad en general. Además, trabajamos en una agenda local clara, una auténtica agenda canaria que nos permita priorizar oportunidades y diseñar estrategias adaptadas a la realidad del archipiélago. Todo ello con el propósito de aportar valor y de posicionarnos como una herramienta útil para estas Islas a través de la innovación.
En el contexto actual, ¿qué papel cree que jugarán los biocombustibles en la descarbonización de la generación eléctrica y del transporte, especialmente en territorios insulares como Canarias?
Los biocombustibles de segunda generación representan una solución inmediata, ya que pueden utilizarse en motores de automóviles, camiones, barcos o aviones sin necesidad de realizar adaptaciones. Esto les permite desempeñar un papel clave como palanca de reducción rápida de emisiones, especialmente relevante en el transporte y, en el caso de territorios insulares, también en la generación eléctrica. Son una alternativa plenamente viable que permite avanzar sin tener que esperar al despliegue completo de otras tecnologías energéticas. En nuestro caso, además de suministrar SAF (combustible sostenible de aviación) en los principales aeropuertos de las Islas, y biocombustibles marinos de segunda generación en los puertos, trabajamos con HVO 100 para el sector del transporte, disponible ya en nuestras estaciones de servicio, y que permite a nuestros clientes descarbonizar sus vehículos y flotas de forma efectiva y sin modificaciones técnicas. Es fundamental avanzar con las soluciones que ya están disponibles, y en Canarias se dan las condiciones para acelerar este proceso.
¿Qué aporta al negocio y al cliente la apuesta de Moeve por su red de recarga ultrarrápida?
Nuestro objetivo es evolucionar desde el modelo tradicional de estación de servicio hacia un hub multienergía, capaz de atraer nuevos flujos de clientes y de reforzar la fidelización, garantizando además la viabilidad del modelo al hacer una asignación eficiente de los recursos para que las inversiones sean sostenibles en el tiempo. Apostamos por la recarga ultrarrápida, complementada con servicios que mejoran la experiencia del usuario, facilitando que el cliente se sienta cómodo y haga un uso recurrente de nuestras instalaciones. En Canarias, este modelo cobra aún más sentido por la concentración de la demanda en corredores turísticos y profesionales. Actualmente contamos con 7 emplazamientos operativos, con 11 puntos de recarga activos, y otros 10 en desarrollo.
El avance del modelo energético requiere colaboración público-privada. ¿De qué manera tiene previsto Moeve acompañar a Canarias en su transición energética?
Existe una sensibilidad creciente y un respaldo claro, una convicción de que la descarbonización debe abordarse de manera conjunta entre todos los actores implicados. Nos encontramos en un momento clave para reflexionar sobre el modelo energético que queremos construir para las futuras generaciones. Tanto las administraciones públicas como las empresas privadas comparten la voluntad de sumar esfuerzos y avanzar en esta dirección. A ello hay que sumar a la propiedad sociedad, la relevancia de las acciones que cada uno pueda acometer en su ámbito más cercano. La transición energética en Canarias será exitosa si se concibe desde un prisma integral, como un proyecto compartido.