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Un día que lo cambia todo: vida, cuidados y sonrisas en el Centro de Día Aguere

Mente activa, vida activa en Centro Aguere.

Mente activa, vida activa en Centro Aguere.

El Día

El Día

Cada mañana, en San Cristóbal de La Laguna, comienza una nueva historia. Para muchos mayores, no es solo un lugar al que acudir durante el día, sino un espacio donde sentirse activos, acompañados y, sobre todo, valorados.

A primera hora de la mañana, las personas usuarias van llegando de manera progresiva al centro, muchas veces acompañadas por familiares o en transporte propio del centro. El equipo las recibe con cercanía, ayudándoles a acomodarse y asegurándose de que comiencen el día con tranquilidad. Este primer momento también sirve para observar cómo se encuentran y adaptar la jornada a sus necesidades.

Poco a poco, se inicia la jornada con ejercicios suaves y actividades cognitivas adaptadas al ritmo de cada persona, dinámicas, pensadas favorecer la autonomía y ayudarles a afrontar el resto del día de una forma activa y segura.

“Antes pasaba la mayor parte del tiempo en casa, sin apenas ánimo para hacer nada. Desde que falleció mi marido, me sentía muy sola y me costaba encontrar motivación en el día” cuenta Annie, usuaria del centro. “Ahora me levanto con ilusión, sé que aquí tengo algo que hacer y gente con la que compartir”.

Mente activa, vida activa en Centro Aguere.

Mente activa, vida activa en Centro Aguere. / E. D.

Mente activa, vida activa

La mañana continúa con talleres de estimulación cognitiva: juegos de memoria, dinámicas grupales y actividades diseñadas para reforzar habilidades mentales. Este tipo de ejercicios son clave para prevenir el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer.

Pero más allá de los beneficios clínicos, lo que realmente marca la diferencia es el ambiente: risas, conversaciones y complicidad entre las personas usuarias.

Mucho más que cuidados

Después del almuerzo, llega el momento de actividades más creativas y sociales: manualidades, música o celebraciones especiales. Cada día es diferente, pero todos tienen algo en común: fomentar la participación y el bienestar emocional.

“Mi padre ha cambiado muchísimo desde que viene aquí”, explica María, hija de uno de los usuarios. “Está más animado, más despierto y, sobre todo, ya no se siente solo. Para nosotros también ha sido un gran alivio”.

Mente activa, vida activa en Centro Aguere

Mente activa, vida activa en Centro Aguere / E. D.

Beneficios que se notan dentro y fuera

El impacto del Centro de Día Aguere va más allá de las horas que las personas usuarias pasan en sus instalaciones. La combinación de actividad física, estimulación mental y socialización contribuye a:

  • Mejorar la autonomía personal
  • Reducir el aislamiento y la soledad
  • Mantener las capacidades cognitivas
  • Favorecer el estado de ánimo
  • Prevenir el deterioro físico

Además, las familias encuentran en el centro un apoyo fundamental para poder conciliar su vida personal y laboral con la tranquilidad de saber que sus seres queridos están bien atendidos. A esto se suma el valor del grupo de familias, un espacio de encuentro donde compartir experiencias, resolver dudas y sentirse acompañados por personas que atraviesan situaciones similares, creando una red de apoyo que refuerza la confianza y el bienestar de todos.

Mente activa, vida activa en Centro Aguere

Mente activa, vida activa en Centro Aguere / E. D.

Un lugar donde sentirse en casa

Al finalizar la jornada, las personas usuarias regresan a sus hogares, pero se llevan consigo algo más que el recuerdo del día: se llevan bienestar, compañía y motivación para seguir activos.

El Centro de Día Aguere no es solo un servicio asistencial. Es un espacio donde cada día cuenta, donde cada persona importa, el cual envejecer no significa parar, sino seguir viviendo con calidad y dignidad.

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