Respeto. Eso que muchas veces damos por hecho y no deberíamos. Cuando acudimos a un restaurante esperamos que nos traten de la mejor forma posible pero algunos parecen no ser dignos de cierto trato. Este puede ser uno de los casos.

"Reservamos por las buenas críticas en TripAdvisor, pero la experiencia no pudo ser más nefasta. Nos dejaron tirados con 6 niños muertos de hambre. Servicio pésimo, y la camarera hubiera preferido no conocerla". Esta escueta crítica realizada en TripAdvisor recibió una tajante respuesta por parte del dueño de un restaurante de Tenerife.

El propietario del local quiso dejar las cosas claras rápidamente. "Llevo en el mundo de la hostelería mucho tiempo al igual que mi equipo de trabajo. No siempre, por suerte, nos toca lidiar con gente mal educada, pero siempre hay excepciones como en su caso".

Además, asegura que "casualmente" se le ha olvidado comentar cosas en la reseña. "En su critica deja claro que no ha comido en mi establecimiento, que los hemos dejado tirado, es su expresión. Pues ha olvidado mencionar varios detalles".

"Mi restaurante es pequeño, la terraza tiene capacidad para 24 personas. Usted ha llamado ese domingo al mediodía para reservar una mesa para 11 personas. Aceptamos la reserva, porque nos dijo que era para las 15hs. Con lo mencionado anteriormente, usted casi tenia reservado la mitad de mi terraza. He tenido su mesa reservada bastante tiempo, lo cual me ha perjudicado económicamente, al rechazar clientes".

Cuestión de horario

La cosa cambia conociendo estos datos que ofrece el dueño canario. "En vistas de su ausencia, lo hemos llamado a su móvil para asegurarnos su llegada, pero estaba apagado. Para sorpresa usted apareció 1 minuto antes de las 16hs exigiendo ser atendido de malas formas".

"El personal de cocina termina su turno a las 16hs. En mi caso suelo quedarme atendiendo a los comensales que disfrutan de la sobremesa. He sido yo quien ha hablado con usted a su llegada".

Por último, asegura que el cliente montó "un espectáculo" en el lugar. "No contento con su show, vuelve a gritar desde mi entrada, que había sido aceptado en un restaurante a 100 metros del mío. Cada restaurante tiene sus reglas y horarios. El no presentarse a la hora reservada, y no molestarse en avisar aunque sea de la demora, ha provocado que sus niños se retrasen en almorzar, pero esa no es mi responsabilidad".