Mario Díaz trasladó a su Hotel Buen Retiro el árbol de 130 años desahuciado tras su desplome en el cercano colegio Nazaret. Sus 10 metros de altura y 15 toneladas de peso disfrutan de una segunda oportunidad un año y cuatro meses después junto a un inmueble del siglo XIX en el que la música es protagonista y ‘leitmotiv’ de este hotelero y violinista.

Mario Díaz, hotelero y violinista de Güímar que en el verano de 2021 trasladó a su Hotel Buen Retiro, Casa de la Música y el Sonido un drago de 130 años, desahuciado tras desplomarse en el cercano colegio Nazaret, organiza el I Festival de Navidad para celebrar estas fiestas y la supervivencia del «portentoso árbol», que sigue vivo 16 meses después en su nuevo e histórico hogar güimarero.

Junto a la Casa de la Marquesa, inmueble del siglo XIX restaurado con sus propias manos por Mario Díaz, este ejemplar de 10 metros de altura y 15 toneladas de peso se salvó de ser troceado –aún tiene las marcas amarillas en sus ramas y tronco, por donde iba a pasar la sierra– y llevado a un vertedero, después de que el Cabildo considerara, tras consultar a expertos, que no tenía salvación. Hoy disfruta de una segunda oportunidad por los cuidados que recibe.

A las 18:30 horas de mañana, Mario Díaz y su familia abrirán las puertas de su hotel al público que quiera seguir este concierto, con el patrocinio de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Güímar. En un templete de estilo neoclásico situado junto al drago actuará la soprano Beatriz Siverio, la cantante Pilar Cano y la Orquesta de las 12 Columnas.

El repertorio

El repertorio del concierto incluye la interpretación, por parte de la Orquesta de las Doce Columnas, de la Obertura de El Mesías, de Händel; el Aleluya Exultate Jilate, de Mozart; un popurrí de villancicos tradicionales y obras clásicas como Joy to the world, Good Rest You Merry Gentlemen, The first Nowell, Adeste Fideles, El Largo del Invierno (Vivaldi), Minueto Chelo y Piano (Mozart), Lo Divino (José Ángel Jiménez), Himno al Drago (Vicente Pérez), Villancico del Drago (Vicente Pérez) y la Marcha Radetzky (Johan Straus).

Una de las características del encuentro es que el público que lo desee puede asistir vestido de época (siglo XIX), si bien no es requisito para acceder al recinto. Al finalizar el concierto, la mejor vestimenta recibirá como premio una noche en el hotel para dos personas, con desayuno acompañado de violín. El hotel (https://hotelbuenretiro.com/) está situado en la zona alta del casco urbano de Güímar, en el número 9 de la calle Chacaica, en San Pedro de Arriba. El establecimiento cuenta con otro drago, de la misma edad y en muy buen estado de salud.

«Ha pasado ya un año y casi cuatro meses y no solo conserva ramas verdes, sino que algunas han retoñado, por lo que varios botánicos me aseguran que el drago se ha salvado», afirma Mario Díaz, quien ha consagrado casi tres décadas a recuperar la Casa de la Marquesa, donde tiene un auténtico tesoro de pianos de todas las épocas, así como otros instrumentos y aparatos de radio antiguos. De ahí que se llame Casa de la Música y el Sonido, lugar en el que se celebran pases musicales de época con interpretación de obras de música clásica.

El futuro

«Invito a todo el que lo desee a visitar el domingo este drago y acompañarnos en este concierto, que generosamente patrocina el Ayuntamiento de mi pueblo, gesto que agradezco a la concejala de Cultura, María Luisa Campos, porque ha comprendido que mi proyecto cultural es beneficioso para Güímar. Espero que este drago sirva, a su vez, para alcanzar mi sueño de que esta casa sea el hogar de todos los músicos y amantes de la música, porque lo importante es el amor a este arte y a la vida», comenta este violinista y hotelero tinerfeño.

Mario Díaz proyecta consolidar y convertir en anual el concierto navideño en honor al drago como parte de su proyecto de convertir el hotel en un foco cultural no solo del Valle de Güímar, sino de ámbito insular. Tal es así que tiene en proyecto construir el Salón de las Doce Columnas, del que creó una maqueta. Es una iniciativa que albergaría una academia musical para impartir solfeo de manera gratuita, a cambio de que quien lo aprende enseñe a nuevos alumnos.