A la mayoría nos apetece vivir en un lugar limpio y cómodo, y eso no sucede por arte de magia. El que algo quiere, algo le cuesta. Aunque todos quieren su casa limpia, no a todos les gusta el hecho de ponerse a limpiar. Aquí vamos a proponer algunos sencillos trucos para ahorrar tiempo y energía en estas tareas. Tendrás que hacer un esfuerzo, sí, pero mucho menor si prestas atención.

No se trata de comprar un nuevo tipo de producto de limpieza sino de cambiar alguna rutina diaria y utilizar cosas de andar por casa como herramientas extras de limpieza. Cada uno tendrá los suyos propios que haya heredado de familiares o ideado a través de su propio ingenio. Nosotros te proponemos algunos más.

Humedece los trapos

Esta es uno de los trucos más simples que te ahorrará bastante tiempo en las tareas de limpieza. Al mojar el trapo ligeramente, todo el polvo quedará adherido al mismo; con un trapo seco todas las partículas pueden expandirse y no solo no limpiar una superficie sino ensuciarla más de lo que estaba. Unas gotas de agua y un poco de jabón serán suficientes para cambiar todo esto.

Usa una media en la escoba

¿Se te ha roto una media y vas a tirarla? No lo hagas, dale un segundo uso. Te servirán para cubrir la escoba y así dejar el suelo de tu casa como una patena. La electricidad estática del nailon hará que todas esas partículas difíciles de recoger se imanten a la media, dejándolo más limpio todo que si barrieras solo con la escoba. Absorberá todas las pelusas que encuentre a su paso. Perfecto remedio contra el polvo.

Cada día tira algo que no uses

Parece una tontería, pero este truco a la larga puede ayudarte a mantener un entorno más cómodo. En casa tenemos muchas cosas que no usamos y terminan ocupando sitio que podría usarse con otro fin. La pereza hace que decidamos no ponernos un día libre a tirarlas a la basura o buscarles un nuevo destino. Por lo tanto, si cada día nos deshacemos de uno o varios objetos inútiles, no tendremos problemas de espacio a la larga.