La Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife pide una pena de 23 años de cárcel para un hombre por matar a cuchilladas al novio de su exesposa en Granadilla --que estaba casado y había sido compañero suyo en un puesto de trabajo--.

El escrito de calificación señala que el acusado, valiéndose de la ayuda de un amigo, logró concertar una cita en la empresa en la que trabajaba la víctima, en el barrio de San Isidro, con el propósito de comprar un equipo de sonido.

El hombre acudió al local en torno a las 15.30 horas para asegurarse de que se encontraba solo dado que estaba fuera del horario comercial y con un cuchillo de 20 centímetros le atacó por sorpresa y le asestó múltiples puñaladas en la cabeza, en el cuello, en el tórax y en ambos brazos, algunas de entre 13 y 15 centímetros de profundidad.

A raíz del ataque el hombre sufrió hasta cuatro heridas de gran profundidad en los pulmones y el corazón que llegaron a fracturar el esternón y las costillas hasta provocarle la muerte.

Gran sufrimiento

La Fiscalía incide en el "gran sufrimiento" que le causó a la víctima por la reiteración y gravedad de las heridas y considera que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento.

No obstante, de forma alternativa plantea un delito de homicidio por el que pide una pena de 15 años de cárcel.

También solicita la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la esposa del fallecido y sus dos hijas y su exesposa e indemnizar con 300.000 euros a las hijas del fallecido y con otros 100.000 euros a su exesposa por daños morales.

El juicio, con tribunal de jurado, se inicia el próximo lunes en la sección segunda de la Audiencia Provincial a las 09.30 horas.