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Los vecinos del Camino La Ermita dejan sus casas por las lluvias previstas

Ante el riesgo de que caigan piedras sobre las viviendas abandonan voluntariamente sus hogares hasta que pase la alerta

Ayer se cumplió una semana desde que el alcalde y el equipo de gobierno informaron del riesgo a los vecinos. Carsten W. Lauritsen

Las tres familias sobre las que pesa la orden de desalojo de sus viviendas en el Camino de La Ermita para evitar el riesgo de caída piedras desde la ladera decidieron abandonar anoche sus casas de forma voluntaria después de que la Policía local les advirtieran que está decretada una alerta por lluvia que se espera que tengan especial incidencia desde las 9:00 horas hasta las 14:00 horas de hoy.

Poco antes de las cinco de la tarde de ayer se trasladó al lugar una patrulla de agentes del orden público en compañía del director de Seguridad de Santa Cruz, Gilberto Leandro Hernández. Su capacidad de persuasión y entendimiento hizo posible ganarse la confianza de los vecinos del Camino de La Ermita, quienes entendieron el riesgo que habría supuesto pernoctar anoche en sus viviendas cuando se habían decretado lluvias, «y nunca se sabe si se pueden adelantar, o no», admitieron los residentes.

En el caso de Francisco y Fefi, los propietarios del número 9, decidieron pasar la noche en casa de un familiar, junto a su hijo y su pareja que también comparten hogar en el Camino de La Ermita. En el caso de Fernando y su esposa, que está embarazada y con dos niñas de 11 y 7 años, tenían previsto trasladarse con un pariente, aunque no descartaban ir al recurso alojativo que le ofertó el IMAS en el barrio de La Salud, mientras que la madre de Fernando, Cande, y su abuela, Margarita, de 86 años y con problemas de movilidad, se instalaron en el Hotel Adonai, también con cobertura municipal.

Las familias reiteraron que se marchaban de forma voluntaria después de que técnicos de Servicios Públicos hayan advertido desde hace una semana que, según los estudios pluvimétricos, existe un riesgo del 70% si se registran precipitaciones de 40 litros por metro cuadrados o del 50% si se registran 20 litros por metros cuadrados. Los vecinos prevén retornar cuando ya no exista alerta, si bien trabajan de la mano de la Concejalía de Viviendas Municipales en la búsqueda de un piso alternativo, agradecidos a las facilidades dadas por el ayuntamiento y el apoyo recibido desde la trabajadora social, mientras continúan la búsqueda de un piso donde vivir durante los seis meses que dure la obra en ladera.

El concejal de Urbanismo y de Salud-La Salle, Carlos Tarife, consideró que la decisión de los vecinos de acogerse a los recursos ofrecidos desde el IMAS y con la implicación de Viviendas Municipales «es una excelente noticia».

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