Más de dos millones de parejas han disuelto su matrimonio en España (entre divorcios y separaciones) desde que, hace cuarenta años, las Cortes aprobaron la Ley del divorcio el 22 de junio de 1981, año en que se separaron o divorciaron unas 16.300 parejas en solo seis meses. Un derecho, que, si bien estuvo vigente durante la Segunda República, fue prohibido durante los cuarenta años de la dictadura franquista al considerar indisoluble el matrimonio.

Tuvieron que pasar seis años desde que acabó la dictadura para que el gobierno de la UCD (Unión de Centro Democrático), presidido por Adolfo Suárez, aprobara el divorcio, siendo ministro de Justicia Francisco Fernández Ordóñez, quien afirmó entonces que «no podemos impedir que los matrimonios se rompan, pero sí podemos impedir el sufrimiento de los matrimonios rotos». El año de más divorcios fue 2006, con un total de 145.919, correspondiendo en general la mayor tasa de divorcios en proporción a los matrimonios efectuados a las comunidades autónomas de Valencia y Canarias. En el lado contrario, donde menos divorcios ha habido, se sitúa el País Vasco, Castilla y León, Aragón y La Rioja.

Durante la dictadura franquista, la familia se articulaba en torno al matrimonio católico, tanto que aquellas parejas que no estaban casadas eran mal vistas por la sociedad, y la Iglesia las consideraba viviendo en pecado, dándose la circunstancia de que muchas parejas que se habían divorciado durante la II República, optaron por volver a casarse con la llegada de la dictadura, que consideró a las mujeres “menores” para todo, y de hecho se necesitaba la autorización del marido para abrir una cuenta bancaria, viajar, contratar un colegio o trabajar, tal como recuerda a sus 86 años Ana María Pérez del Campo, presidenta de la Federación de Asociaciones de mujeres separadas y divorciadas.

Julia Ibars fue la primera mujer que, en Santander, el 7 de septiembre de 1981, se divorció en España, siendo Antonio Sarabia el abogado que la ayudó, si bien al ser de mutuo acuerdo y no tener hijos, los trámites fueron sencillos y rápida la decisión del tribunal. La Ley del divorcio generó intensas polémicas en la población y entre los políticos, como también sucedió con la del aborto, legalizado para determinados supuestos el 5 de julio de 1985 por el gobierno de Felipe González, siendo ministro de Justicia Fernando Ledesma Bartret.

La Ley del matrimonio de parejas del mismo sexo, aprobada el 30 de junio de 2005 con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero siendo ministro de Justicia el canario Juan Fernando López Aguilar, que voté a favor siendo senador, fue recibida con mucho entusiasmo por los colectivos de gays y lesbianas, provocando fuertes rechazos por parte de la Iglesia Católica y el PP, partidario éste de la unión, sí, pero no de que tenga la consideración de matrimonio, tanto que el PP presentó recurso ante el Tribunal Constitucional, que éste rechazó en 2012. La primera boda se celebró el 11 de julio de 2005 en Tres Cantos (Madrid), siendo dos hombres los contrayentes, Emilio Menéndez y Carlos Barturín, registrándose la primera demanda de separación de un matrimonio homosexual en junio de 2006, habiéndose casado desde entonces hasta ahora más de 55.000 parejas del mismo sexo. España es el tercer país del mundo que legalizó el matrimonio homosexual.

La ley más reciente, la de la eutanasia, aprobada el pasado 18 de marzo por el gobierno de Pedro Sánchez, siendo ministro de Justicia Juan Carlos Campo, ha iniciado su andadura hace unos días, el 25 de junio de 2021. La película de Alejandro Amenábar “Mar adentro’ (2004) recordó la historia de Ramón Sampedro, el tetrapléjico gallego que requirió la eutanasia durante años hasta que falleció en 1998, y en abril de 2019 Ángel Hernández ayudó a morir a su esposa María José Carrasco, una enferma terminal. Ambos casos propiciaron un debate que recorrió toda la geografía española.

Unas leyes muy complejas, el divorcio, el aborto, el matrimonio homosexual y la eutanasia, que están marcando para siempre el rumbo de España.