La Policía Nacional detuvo a mediodía de ayer a cuatro jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y los 27 años, después de que protagonizaran una huida por las carreteras de Las Palmas de Gran Canaria que comenzó en el Puerto y finalizó en el Polígono de Cruz de Piedra. Los arrestados iniciaron la fuga al saltarse un ‘stop’ y circular a gran velocidad durante ocho kilómetros por numerosas calles de la capital grancanaria hasta colisionar contra una ambulancia en el citado barrio capitalino. Fueron localizados, gracias al reguero de sangre que dejó uno de ellos, en el interior de la vivienda de un bloque, donde se metieron sin el permiso de la dueña para esconderse de la policía.

Todo comenzó entre las once y media y la doce de la mañana. Los cuatro jóvenes, el conductor identificado con el nombre de Marcos, de 27 años y vecino del polígono de Cruz de Pineda, y sus tres acompañantes de 18, 19 y 21 años circulaban por la calle Padre Cueto del Puerto cuando se saltaron un ‘stop’ y a punto estuvieron de colisionar contra un vehículo patrulla de la Policía Nacional. Los agentes procedieron a darle el alto, pero los ocupantes del Seat Ibiza propiedad de una empresa de alquiler hicieron caso omiso y emprendieron la huida a toda velocidad.

Estos se introdujeron por varias calles hasta llegar a la Avenida Marítima de Las Palmas de Gran Canaria, donde continuaron su fuga por la avenida Alcalde Ramírez Bethencourt, la calle Bravo Murillo y la Carretera General del Norte poniendo en peligro la integridad del resto de usuarios de las vías. Cuando llegaron al barrio de Las Rehoyas, los fugados atropellaron en la calle Santa Luisa Marillac a un hombre de 61 años de edad que resultó herido leve.

La persecución continuó ya en el Polígono de Cruz de Piedra, donde los jóvenes circularon por la calle Farmacéutico Pedro Rivero. En el cruce con Joaquín Belón, Marcos perdía el control del turismo y chocaba frontalmente contra una ambulancia del SUC que estaba estacionada para atender otro servicio.