Las cámaras de seguridad de Marina de Tenerife captaron a Tomás Antonio G.C. entrando y saliendo varias veces del recinto con su vehículo solo, sin sus dos hijas de 6 y 1 años, también desaparecidas, antes de que su barco zarpara y fuera hallado horas más tarde sin ocupantes y a la deriva.

Además, un vigilante vio cómo sacó de su vehículo y cargó en la embarcación bolsos, maletas y bolsas de ropa, según ha detallado el capitán de puerto de Marina Tenerife, Enrique Alonso.

Eso fue a las 21.30 horas, cuando Tomás Antonio G.C. llegó por primera vez al recinto portuario en su vehículo y lo aparcó frente al pantalán.

Veinte minutos más tarde, según la reconstrucción de los hechos en base a las grabaciones y al testimonio del vigilante, zarpó y regresó a puerto a las 23.30 horas.

Se subió a su coche y se acercó hasta una gasolinera cercana, en el barrio de María Jiménez, donde compró un cargador para el móvil, ha detallado Enrique Alonso.

Entonces, le pidió al vigilante si podía enchufar el cargador en su garita, donde permaneció durante unos quince minutos, y luego volvió a zarpar por segunda vez a las 00.30 horas.

El vigilante, según ha apuntado el capitán de Marina Tenerife, lo notó "nervioso, con ganas de salir" al mar con su embarcación, de nombre 'Esquilón' y de seis metros de eslora.

La madre de las niñas denunció ante la Guardia Civil que su expareja la llamó para decirle que no iba a verlas más, ni a él tampoco, según han informado fuentes de la investigación.

Las fuentes han indicado que el padre se las llevó a las 17.00 horas del martes 27 y tendría que haberlas devuelto ese mismo día a las nueve de la noche.

Posteriormente, según las mismas fuentes, la mujer, Beatriz Z., recibió la llamada de su expareja y puso la denuncia por la desaparición.

El caso se ha catalogado, desde que se tuvo conocimiento, como una desaparición de alto riesgo y, en este momento, se investiga como un potencial secuestro parental, sin descartar otras hipótesis.

La mujer ya se había quejado en diciembre ante la Guardia Civil de que su expareja la había amenazado verbalmente, pero no quiso presentar denuncia.

No obstante, los agentes realizaron un seguimiento de oficio y, en marzo, volvieron a preguntarle. La mujer dijo entonces que el episodio de las amenazas de diciembre no se había repetido, han precisado las fuentes.

Desde este miércoles, un amplio dispositivo de la Guardia Civil busca a los tres desaparecidos por aire, tierra y mar, tras hallarse a la deriva frente al puertito de Güímar un barco vacío propiedad del desaparecido y con el que al parecer zarpó desde la Marina de Santa Cruz de Tenerife.

El rastreo ha ampliado su radio de acción desde la punta de Anaga hasta Güímar, informaron a Efe fuentes de la Guardia Civil.

Los medios aéreos y marítimos desplegados en este dispositivo peinan la zona por la que sospechan pudo haber transitado la embarcación de Tomás Antonio G.C..

En el dispositivo de búsqueda participan servicios aéreos y marítimos de la Guardia Civil, así como efectivos de Salvamento Marítimo y un helicóptero del 112 del Gobierno de Canarias.

En paralelo a estas labores, un equipo de la Policía Judicial de la Guardia Civil revisa la embarcación en la dársena pesquera del puerto de Santa Cruz, adonde fue remolcada anoche.