Día del Periodista 50% DTO. eldia.es

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Iglesia católica

El misterio de la salud de Benedicto XVI: cuanto ocurre dentro del Vaticano aún es una incógnita

Los comunicados han sido de pocas líneas y con un lenguaje extremadamente medido

El papa emérito Benedicto XVI. Reuters

Hasta la agonía y muerte (2005) de Juan Pablo II, los papas se morían de repente, sin que se supiese previamente que estaban enfermos. Escribir sobre la salud de los pontífices también era casi un tabú. Juan XXIII murió en cuatro días. Pablo VI, en una tarde. Y el mundo solo se enteró de la muerte de Juan Pablo cuando encontraron su cadáver en la cama.

Con Benedicto XVI las cosas han sido distintas. Desde que Francisco pidió el miércoles rezar por él por el empeoramiento de su estado físico, el Vaticano ha difundido con cuentagotas la información sobre la salud de Benedicto. Los comunicados han sido de pocas líneas y con un lenguaje extremadamente medido. Pero aun así diversos observadores y figuras cercanas al Papa emérito han dado detalles sobre el deterioro de su salud. Pistas útiles para comprender la gravedad de la situación, aunque, con toda probabilidad, escondan verdades parciales.

Uno de los últimos ha sido el vaticanista Fabio Marchese Ragona, quien, en uno de sus últimos directos por televisión, informó de que el Papa emérito el jueves concelebró la misa desde su dormitorio en el convento Mater Ecclesiae, lo que sugiere que Benedicto XVI no se puede mover de allí. 

Problemas respiratorios

El diagnóstico también coincidió con las informaciones dadas por el director de la Sala de Prensa, Matteo Bruni, y Georg Ganswein, su secretario personal de Benedicto XVI y hombre más cercano. Ambos informaron de que el Papa alemán está “estable dentro de la gravedad”. Bruni también añadió que Benedicto XVI aún está “lúcido”, detalle de no poca importancia ante la posibilidad de que el Papa tenga que recibir, por ejemplo, la extremaunción. 

Por su parte, la agencia de noticias Ansa comentó que Benedicto XVI tiene “problemas respiratorios” y que su situación empeoró por un resfriado después de Navidad. Razón por la que también se ha debatido sobre la posibilidad de llevarle al hospital Gemelli de Roma (donde los papas suelen curarse). Esta opción, sin embargo, fue descartada, según filtró la prensa alemana.

En la misma línea, el diario argentino 'La Nación' ha informado de que “las fuerzas vitales (de Benedicto XVI) están disminuyendo, tiene un bloqueo renal que afecta a los demás órganos y es cuestión de horas o de días”. La corresponsal del medio, Elisabetta Piquè, también ha citado a fuentes del monasterio Mater Ecclesiae que le habrían trasladado que el Papa está en “su fase final”

Afónico

Otras informaciones también ha sido divulgadas con anterioridad. El matemático Piergiorgio Odiffredi, quien tuvo la posibilidad de verle, dijo recientemente que el anciano papa está “afónico”, por lo que su capacidad para hablar está comprometida. Y el propio Ganswein afirmó hace tiempo que Benedicto “se está apagando”. 

En las últimas fotografías difundidas del pontífice alemán, publicadas de hace un mes por la Fundación Joseph Ratzinger-Benedicto XVI, sus condiciones también aparecen muy precarias. El anciano prelado puede verse muy flaco, cansado, con los ojos entreabiertos y sentado en un sillón junto con Ganswein, el exportavoz Federico Lombardi, y algunos estudiosos y teólogos de distintas confesiones. 

Una de las últimas fotografías de Benedicto XVI. EP

También esa fue una pista de que el estado de salud de Joseph Ratzinger -nacido en Marktl am Inn, en Baviera, el 16 de abril de 1927-, habían empeorado con respecto a los meses anteriores. Si bien los tiempos hayan cambiado y la modernidad imponga hoy otros códigos, lo que verdaderamente ocurre en el interior de los muros del Vaticano sigue siendo un gran misterio

Compartir el artículo

stats