Guiño de Canarias a Hollywood: Hacienda suprime el límite de las ayudas fiscales al cine

El Ministerio acaba con la ‘bolsa’ común que abría la puerta a que los grandes proyectos coparan el incentivo a las producciones audiovisuales en las Islas

Las superproducciones hollywoodenses contribuirán al crecimiento del sector en el Archipiélago sin reducir las posibilidades de acceder a la rebaja tributaria de la industria local

El actor Gerard Butler, en el centro de la imagen, en un instante del rodaje de la segunda parte de ‘Juego de ladrones’ en la playa de Las Teresitas, en Tenerife.

El actor Gerard Butler, en el centro de la imagen, en un instante del rodaje de la segunda parte de ‘Juego de ladrones’ en la playa de Las Teresitas, en Tenerife. / Andrés Gutiérrez

La ayuda fiscal a la promoción y el desarrollo de la industria audiovisual en Canarias dejará de estar limitada a un máximo de 50 millones de euros para el conjunto del sector. Hasta ahora, la rebaja tributaria de que disfrutan las producciones audiovisuales en las Islas, lo que ha permitido traer al Archipiélago superproducciones de Hollywood como Furia de titanes, Jason Bourne, Aliados, Rambo: Last Blood o Han Solo: una historia de Star Wars –entre otras muchas–, no puede exceder esos 50 millones al año. Esto ha generado cierta incertidumbre en la pequeña industria audiovisual de la Comunidad Autónoma, ya que se corre el riesgo de que uno solo de esos grandes proyectos internacionales acapare la mayor parte del incentivo. No en vano, una película puede llegar a contar con una ayuda fiscal de 36 millones de euros, con lo que, en tal caso, apenas quedarían 14 millones para el resto de producciones. Es decir, hay un límite individual de 36 millones y uno colectivo –sectorial– de 50. Por eso desde la industria se ha venido insistiendo en la necesidad de incrementar esa bolsa –es el término empleado en el sector– común. Pues bien, al final se ha optado por ir un paso más allá y, en adelante, no habrá ningún límite colectivo. No habrá bolsa común. Las producciones audiovisuales podrán acogerse a la rebaja tributaria sin tener en cuenta si en conjunto se han superado o no esos 50 millones, lo que, además, dará tranquilidad a la industria local, que podrá disfrutar a su vez del incentivo sin miedo a que un gran proyecto hollywoodense se coma el mayor trozo de la tarta y deje las migajas para los demás.

El Ministerio de Hacienda, y en concreto la Secretaría de Estado de Hacienda, que dirige Jesús Gascón, le comunicará estos días al Gobierno de Canarias los cambios en las ayudas fiscales al cine. Las elecciones generales del pasado 23 de julio obligaron a retrasar los últimos flecos de una cuestión ya bastante avanzada y en la que desde las Islas venían trabajando el presidente de la Zona Especial Canaria (ZEC), Pablo Hernández, y el exviceconsejero de la Presidencia del Ejecutivo autonómico, Antonio Olivera. El Ministerio que timonea María Jesús Montero prevé aplicar los cambios normativos en este incentivo tributario a través de un real decreto del que dará cuenta y razón al Gobierno regional. A falta del texto definitivo, lo fundamental es que se cambiará la actual fórmula de ayuda sectorial –que tiene ese límite de 50 millones de euros en virtud del régimen de exención por categorías– por el de ayuda de finalidad regional, que no tiene un límite o supralímite sectorial. En este último caso, el único tope es individual, esto es, que la suma de todos los beneficios fiscales o tributarios de que disfrute una empresa determinada no supere el 30% de su facturación anual. Optar por esta fórmula en lugar de por aumentar sin más la actual bolsa de 50 millones permite que no haya traba administrativa de ningún tipo en el camino hacia el desarrollo definitivo de la industria audiovisual en el Archipiélago. Pero eso sí: esta fórmula exige el visto bueno o al menos la comunicación previa a las autoridades comunitarias, y esto es algo que solo puede hacer el Gobierno central –los interlocutores en Bruselas son los Estados miembros, no sus territorios–, de ahí que sea el Ministerio de Hacienda el que en última instancia lleve la voz cantante. Lo relevante, con todo, es que la industria audiovisual isleña podrá en adelante sacarle todo el jugo posible a un incentivo que ya de por sí ha sido un éxito en la tortuosa senda hacia la ansiada diversificación económica.

La Secretaría de Estado de Hacienda le comunicará estos días los cambios al Gobierno regional

Desde el 1 de enero de 2023, la deducción por inversiones en producciones audiovisuales en Canarias puede alcanzar los 36 millones de euros, una cuantía que equivale al 180% de los 20 millones establecidos para las grabaciones en el resto de España. ¿Por qué el incentivo es hasta un 80% superior en las Islas? Es el llamado diferencial fiscal en favor de la Comunidad Autónoma, una diferencia que no es una ventaja, sino una compensación vinculada al Régimen Económico y Fiscal (REF) del Archipiélago.

Sin esa rebaja tributaria extra, difícilmente una superproducción de Hollywood optaría por grabar en las Islas con los mayores costes –de entrada los del transporte– que implica venir aquí. Así que el diferencial fiscal, en el cine en particular y en la economía en general –ahí están el IGIC, la Reserva para Inversiones o la misma ZEC, tres de las herramientas más potentes del REF–, no es una dádiva, ni mucho menos, sino una compensación, cabe insistir, amparada por Bruselas. En definitiva, un largometraje puede beneficiarse en Canarias de una deducción de hasta 36 millones, y en el caso de las series, la rebaja tributaria puede alcanzar los 18 millones de euros por cada capítulo. Es decir, que para una serie de diez capítulos podría llegar a la friolera de 180 millones, una cuantía que sirve para hacerse una idea del enorme potencial que tiene la desgravación a las producciones audiovisuales en la Comunidad Autónoma.

Es un caso de éxito en el esfuerzo por sentar las bases de la diversificación

Pablo Hernández

— Presidente de la Zona Especial Canaria (ZEC)

El problema es que el tope individual de la deducción es tan generoso –esos 36 millones o 18 por capítulo– que el límite sectorial de 50 millones se quedó a todas luces pequeño. Una vez se suprima ese máximo, la industria audiovisual canaria podrá entrar, de algún modo, en «una segunda fase» de desarrollo, en palabras del presidente de la ZEC. Pablo Hernández explicó este lunes, tras conocer el visto bueno del Ministerio a la supresión de la bolsa, que esto de algún modo supone un punto de inflexión. Si en una primera fase, por así decirlo, se trató de «atraer rodajes» –fase que se culminó con éxito, ya que las Islas acaparan en estos momentos alrededor del 40% de las producciones de toda España–, en esta segunda etapa debe caminarse hacia la consolidación de un nuevo tejido empresarial. Un tejido integrado por empresas técnicas y de subsectores de alto valor añadido –efectos especiales, música, sonido...–, vinculado a la industria audiovisual y, en definitiva, generador de economía y empleo de calidad. Se trata de ahondar, agrega Hernández, en lo que ya es «un caso de éxito en el esfuerzo por sentar las bases de la diversificación».

Las cifras de una industria en alza

EMPLEO

+82% desde 2019

En 2019, el sector audiovisual daba trabajo en Canarias a un total de 1.865 personas. En 2023, esta industria ya emplea a, exactamente, 3.397 personas en las Islas. La ocupación en el sector se ha incrementado así un 82% en solo cuatro años.

 

RODAJES

+34%

En 2017 hubo en el Archipiélago 32 rodajes que hicieron posible 1.085 contrataciones. En 2019, solo dos años después, el número de rodajes se disparó hasta 122. Y en lo que va de 2023 ya suman 164 –34% más que en 2019– y 15.300 contrataciones.

 

EMPRESAS

Dos nuevos fichajes

Este año se han integrado en la ZEC otras dos nuevas firmas de referencia en el sector: 22dogs, empresa de efectos especiales que ha hecho, por ejemplo ‘Florida Man’ para Netflix; e IRO Pictures, también de efectos y que ha trabajado en, verbigracia, la exitosa saga ‘John Wick’.