Entrevista | Mauro Pérez Director deportivo del CD Tenerife

«Sería maravilloso jugar un ‘playoff’ la próxima temporada»

«He salido de dos clubes por voluntad propia; quien diga que voy a ser un hombre de paja es porque no me conoce», afirma el director deportivo del CD Tenerife

Ausente el consejero Juan Guerrero por motivos profesionales, ayer fue Mauro quien se acercó a seguir las evoluciones del primer equipo.

Ausente el consejero Juan Guerrero por motivos profesionales, ayer fue Mauro quien se acercó a seguir las evoluciones del primer equipo. / CDT

Manoj Daswani

Manoj Daswani

El primer director deportivo tinerfeño del representativo en los últimos nueve años perfila cómo será el proyecto blanquiazul de la próxima temporada, ofrece algunas claves sobre el límite salarial que tendrá el Tenerife e insiste en su apuesta por «tinerfeñizar», verbo que acuñó en su puesta de largo en el día uno de esta nueva etapa.

¿Cómo están siendo sus primeros días en el cargo?

Se me han pasado muy rápido. Ya he cumplido una semana y todo ha ido muy deprisa. Estoy contento, conociendo el club porque toda la información que tenía era externa; y ahora ya estoy percibiendo cómo es la institución por dentro. A las personas las conocía y sobre todo a las del área deportiva, por supuesto, y en estos primeros días estoy haciéndome a mi nueva tarea y a mis nuevos compañeros.

¿Y dentro del club es todo según se lo imaginó?

No. Uno siempre se hace expectativas y en unos aspectos se superan; en otros, se quedan cortas. Igual que cuando prejuzgamos a personas, casi siempre nos solemos equivocar. Por ese motivo intento evadirme de todo eso antes de entrar en los sitios. Prefiero conocer de primera mano cómo se trabaja y cómo es cada uno.

¿Fue un varapalo el empate de Lugo?

No creas. Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. Pensando en los playoff sirve de muy poco, cierto, pero tenemos que mirar también hacia atrás y en ese sentido el empate sí es bueno porque alargamos la distancia con la Ponferradina. Entiendo que si sacamos adelante el próximo partido contra el Ibiza, virtualmente ya tendremos la permanencia en el bolsillo.

Hablemos de su fichaje por el Tenerife. ¿Fue fácil o difícil la negociación para llegar al cargo que siempre soñó?

Se alargó en el tiempo porque empezamos a hablar a principios de febrero, cuando ya se había acabado el mercado, y a partir de ahí fuimos acercando posturas. Hablábamos de nombres propios, de ideas, de lo que podía hacer y de lo que podía aportar. Me preguntaban, y yo les decía. Fuimos encaminándonos hasta que, independientemente del momento que trascendiera y se publicase la noticia, llegamos a un acuerdo bueno y satisfactorio para las dos partes.

¿Y le costó conciliar el sueño la noche antes de llegar? ¿Cómo fue el día previo a su aterrizaje en el Tenerife?

Yo con los años he aprendido a dominar o a controlar las emociones. Eso te lo da la experiencia y la madurez, indiscutiblemente. Yo estaba muy sereno y dormí tranquilo, pero también muy ilusionado por el reto que viene y por poder estar en mi casa, con mi gente, responsabilizado al máximo. Porque si estás en otro lugar y te equivocas, te fallas a ti mismo, pero no existe ese riesgo extra de fallarle a nuestra afición, que es a quien nos debemos. En todo caso, el Tenerife no va a ser de Mauro Pérez; va a ser un Tenerife de todos y donde espero que juntos consigamos los objetivos previstos.

Justamente de su rueda de prensa llamó la prensa la ambición. Usted ha asumido por escrito y también en público el reto de armar un Tenerife candidato, ¿está convencido de que será factible lograrlo?

Sí, seguro, eso seguro. El camino marcado es un camino a medio y largo plazo. A corto, muy corto plazo sería maravilloso que la temporada próxima jugásemos un playoff, por supuesto. Pero lo que nos marcamos es llegar a las últimas jornadas con opciones de poder estar ahí, con los mejores. Si no lo consiguiéramos, malo, porque supongo que se trasladaría un poco de desidia o de dejadez. La idea es competir permanentemente y hasta el final por los puestos altos. Si no lo logramos la temporada que viene, que sea la siguiente. Pero estamos volcados en que la exigencia interna sea cada vez mayor, en generar una base para dar resultados. Sé bien cuál es la ambición que hay fuera; ahora, debemos tener ambición y autoexigencia también dentro.

Tuvo un impacto tremendo una frase suya que pronunció sobre su intención de «tinerfeñizar» al equipo. Intuyo que habrá percibido que es un objetivo compartido por todos. ¿Será posible a corto plazo?

Seguro que sí. El día de la rueda de prensa no lo tenía preparado pero me salió así. No sé si inventé el verbo o lo acuñé. Lo que quería decir es que tenemos trabajar en el corto plazo en nuestra área de cantera para intentar que lleguen muchos jugadores al primer equipo; pero también pensar en repatriaciones. Debemos estar atentos a esa posibilidad si son jugadores de nivel, de categoría. Evidentemente hablo de los futbolistas a los que podamos acceder en términos deportivos y económicos. Hay algunos que no pueden ser; pero los que sí, hay que intentar su fichaje por todos los medios. ¿Por qué? Porque vamos a ganar en canariedad, en identidad, en orgullo de pertenencia y todo eso se contagia. En fútbol nos retroalimentamos todos: afición, entorno, club y jugadores. Así que sería bueno darle esa dosis de tinerfeñismo al proyecto; pienso que sería algo que le vendría bien al Tenerife.

Kirian, Bruno, Jorge Sáenz, Óscar Clemente, Maikel Mesa, Ángel... El abanico de tinerfeños en el mercado es amplioy y muy diverso.

Sí, todos tenemos muchos nombres en la cabeza. Pero hay gente que tiene contrato en vigor, gente que no puede salir, también hay futbolistas que no nos interesan... Porque a ver, aquí el DNI está muy bien pero ésta es también una cuestión de talento y cualificación. Esencialmente hablamos de una cuestión de capacitación profesional. Y luego también hay jugadores que no están al alcance del Tenerife, que no podemos llegar a ellos.

Quiero preguntarle por el modelo y la estructura. Porque he escuchado y leído muchas veces en las últimas horas que Mauro podría ser un hombre de paja. Explíquenos por qué no va a ser así.

Quien me conoce, sabe que no va a ser así. Primero, porque tengo un camino recorrido y me he ido de dos clubes cuando yo he querido. Y segundo, por supuesto que hay que rendir cuentas, pero aquí y en todos lados. Ya en el Tenerife había un consejo de administración antes que aprobaba todas las operaciones, igual que ahora ha de aprobarlas un consejero deportivo. Y el grupo de trabajo nuestro es el que tiene que convencer al consejero de éste u otro fichaje por esto, esto y esto otro; y luego está también la parte económica. Pero hay una gente que se está jugando su dinero y tenemos que darles parte, e informar. Habrá jugadores a los que podamos llegar y otros que no. Pero eso pasa en muchos clubes. Respecto a las expresiones que has utilizado, si alguien quiere usarlas para hacer daño, contra eso no puedo hacer nada. Pero quien me conoce sabe que es difícil que yo pase por eso.

¿Qué le sugiere la presidencia de Paulino Rivero?

Ya tuvimos una entrevista en EL DÍA, hace algunos meses, y dije que su elección me parecía todo un acierto. Ahí lo decía como aficionado. Ahora lo reitero. Me parece un acierto que sea él quien esté a los mandos del club porque es una persona tinerfeña, tinerfeñista y con una experiencia en la negociación que está por encima de toda duda, seguro. Y que tiene la capacidad sobrada para hacer del CD Tenerife un club mucho más grande. Desde mi lugar y desde mi posición actual, lo veo maravilloso. Y aplaudo la reactivación del tinerfeñismo que está promoviendo, en un momento donde el equipo no está jugándose grandes cosas. En este sentido, estoy convencido de que la próxima temporada tendremos muchos más abonados.

¿Y qué tal es su relación con José Miguel Garrido, máximo accionista del club?

Lo conozco desde hace muchos años. Él estaba en el Albacete antes de yo llegar, también hablamos alguna vez cuando estuvo en el Castellón y nos hemos visto en los palcos. Es un hombre de fútbol, un hombre de empresas que ve la opción de adquirir un amplio paquete accionarial en nuestro club y que viene con un mensaje ambicioso. A mí me gusta el riesgo y me gusta asumir ese desafío de conseguir grandes cosas, algo que me ilusiona aún más porque es en el club de mi tierra.

Quería aprovechar para preguntarle por sus gustos y por sus preferencias. ¿A Mauro Pérez qué fútbol le gusta más?

Si hablo como Mauro Pérez, te diría desde un punto de vista muy personal y muy mío que el fútbol cambia a partir de 2013 o 2014 después del Mundial de Brasil. Los equipos con alta posesión dejaron de ganar porque los rivales empezaron a ordenarse y a aprovechar los espacios que les dejaban; así que hemos empezado a ver modelos más físicos y verticales, que intentan llegar al marco rival lo antes posible. Vemos equipo con mucha pierna; y eso lo dicen también los datos. Las diferencias entre antes y ahora son abismales. Estamos por lo tanto en un fútbol de transiciones, más que de ataques combinados. Eso es a lo que ha ido este deporte. Ahora bien, ¿qué nos gusta? A nosotros nos gusta ganar. Hay caminos más vistosos y menos vistosos. Aquí en Tenerife no somos como otros equipos que van al fútbol champán; aquí nos gustan los equipos poderosos y físicos, sí, pero que también den buen trato al balón. Si mezclamos y damos con todo eso, encontraremos un modelo que le guste y con el que se sienta muy identificada nuestra afición.

¿Tendrá el Tenerife un tope salarial alto?

Lo económico siempre es un problema, incluso para los más grandes de Primera. La clasificación de la temporada pasada y el traspaso de Shaq nos hizo crecer el tope; y ahora vamos a estar en parámetros inferiores, al menos de momento. Ojalá que no, pero también te digo que yo he hecho en algunos años mejores plantillas con límites inferiores. Y luego con límites más amplios, no me ha salido tan buen equipo. Se trata de hacer un Tenerife competitivo y a veces 500.000 euros no te influyen, ni son diferenciales. Otra cosa sería que pasáramos de ocho millones a cuatro, pero no es el caso. Que la gente esté tranquila: haremos un buen Tenerife.