Pleno del Parlamento | La economía acapara el debate

El Ejecutivo se parapeta tras el empleo ante la pérdida de renta de los canarios

Coalición Canaria acusa al consejero de Hacienda de «manipular» las cifras de la ejecución presupuestaria al excluir del cálculo los fondos europeos

Román Rodríguez gesticula con la mano durante una conversación, ayer, con el también consejero Julio Pérez.

Román Rodríguez gesticula con la mano durante una conversación, ayer, con el también consejero Julio Pérez. / María Pisaca

La economía fue ayer la protagonista del pleno del Parlamento de Canarias. Una economía capaz de dar trabajo a más personas que nunca pero al mismo tiempo incapaz de generar la riqueza que generaba en 2019, aquel último año antes de la doble crisis de la covid y la inflación. Una economía, en definitiva, más improductiva. «La realidad es tozuda», subrayó el consejero de Hacienda del Ejecutivo regional, Román Rodríguez, en una de sus intervenciones desde la tribuna del salón de plenos. Y es tan tozuda para certificar el récord de ocupados y de afiliados a la Seguridad Social como para evidenciar que el Producto Interior Bruto (PIB) –no el PIB nominal, sino el real, que es el que permite comparar la producción de un territorio en distintos ejercicios– sigue por debajo de las cifras prepandemia. Sobre esto último puso el foco la oposición, sobre la pérdida de riqueza de la Comunidad Autónoma en relación con 2019, una evidencia ante la que el presidente Ángel Víctor Torres y el susodicho Román Rodríguez respondieron con una retahíla de datos positivos que se resumen en el récord de empleo. Pero lo uno, cabe insistir, no excluye lo otro.

De hecho, es precisamente la coexistencia de ambas realidades –más trabajadores que nunca y menos renta que antes de la crisis– lo que explica por qué el número de hogares que viven con escasez aumentó en 103.000 entre 2021 y 2022. O por qué hasta un 70% de los canarios dice tener dificultades para llegar a fin de mes. Y es que entre esas familias y ciudadanos que viven con estrecheces hay, claro, muchos asalariados y autónomos. De modo que esa aparente paradoja macroeconómica –más empleo, menos PIB– se reproduce en la microeconomía, donde se incrementan los casos de trabajadores cuya renta, cuyas nóminas, no les da para superar el mes sin dificultades. Sobre esto le preguntó ayer a Torres el presidente del grupo parlamentario nacionalista, Pablo Rodríguez, sobre ese 70% de los isleños que se las ve y se las desea para llegar a fin de mes. El jefe del Gobierno autonómico no negó la mayor y admitió que son muchos quienes lo están pasando mal en el Archipiélago, aunque también contrapuso un catálogo de datos más optimistas e incluso aprovechó para hacer oposición a la oposición.

Dávila se ofrece para corroborar ante el Supremo que Román Rodríguez «no tiene ni idea de finanzas»

Torres aseguró que la situación socioeconómica de las Islas sería aún más preocupante, «gravísima», si a las adversidades coyunturales, desde la extraordinaria subida de los precios hasta las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, se les sumara una subida del desempleo. El presidente citó el récord de ocupación y afiliación, el incremento de la contratación indefinida –que es resultado de la reforma laboral y está por ver en qué medida se traduce de verdad en empleos más estables–, el récord de facturación registrado por la industria turística en 2022, el notable aumento de las exportaciones y hasta el sorprendente buen dato de inversión extranjera, que entre enero y septiembre del año pasado dejó en el Archipiélago unos considerables 235,5 millones de euros, si bien concentrados en pocas operaciones, lo que permite vislumbrar que se trata de algo más coyuntural que estructural. En cualquier caso, esto último no desluce la magnitud de esa notable cantidad. En última instancia, Torres le recordó a Rodríguez que en 2019, antes de la crisis, el porcentaje de ciudadanos en dificultades para llegar a fin de mes era del 68%, casi el mismo. «La gente tiene trabajo y hay un escudo social; gracias a eso podemos enfrentarnos más fuertes a una situación difícil», ahondó el líder regional del PSOE.

El presidente de la bancada de CC contestó con tanta contundencia como muestras de incredulidad: «Ante una situación tan grave es usted capaz de decir eso a la cara de la gente». Rodríguez expuso que la «mayoría» de ese 70% de canarios en problemas económicos son trabajadores, «personas que trabajan pero que no llegan a fin de mes; personas que trabajan pero que el día 20 tienen que recurrir a las oenegés o los bancos de alimentos». «No sé en qué mundo vive usted», espetó el nacionalista.

Torres tuvo la oportunidad de ahondar en el argumentario del Gobierno en respuesta a una pregunta desde la bancada de su partido sobre la situación económica. Insistió entonces en que el PIB de Canarias creció en 2022 más que el del conjunto del Estado, otro dato tan palmario como que también cayó más en las islas –incluidas las Baleares– en lo peor de la crisis de la covid. Ambos archipiélagos tuvieron que esperar al regreso en masa de los turistas, por eso su recuperación fue más lenta que la de, por ejemplo, el industrial País Vasco. Al mayor crecimiento del PIB autonómico en 2022 también aludió Román Rodríguez, que sacó a colación para el catálogo de cifras positivas el control de la morosidad, los «buenos» datos de consumo y hasta la mejora de la confianza empresarial. Un 8,2% se incrementó el PIB el año pasado frente al 5,5% del dato nacional, repitió el consejero y vicepresidente en un nuevo apunte para el baile de números. Otro apunte sobre el Producto Interior Bruto que también es compatible con el hecho de que la Comunidad Autónoma es hoy más pobre en términos de PIB que en 2019, con lo que las Islas siguen tan lejos como entonces, si no más, de revertir el proceso de empobrecimiento relativo que padecen desde hace 20 años. Dos décadas lleva alejándose la renta per cápita de los canarios de la media nacional.

La oposición eleva hasta 838 millones de euros los dineros que el Gobierno dejó sin gastar en 2022

Sobre esto último volvió el diputado del PP Fernando Enseñat en su turno de palabra durante la comparecencia de Rodríguez para hablar de la ejecución presupuestaria. El representante del grupo parlamentario popular se esforzó en varias ocasiones para dejar claro que puede haber más recursos públicos que nunca y más empleo que nunca y, con todo, ser «más pobres» que en 2019. «Dejen de jugar como trileros con los datos», pidió Enseñat.

Fue en esa comparecencia sobre la ejecución de los presupuestos de 2022, la misma que la diputada Esther González, de Nueva Canarias (NC), aprovechó para exaltar la gestión al frente de Hacienda del líder de su partido, durante la que la portavoz parlamentaria de CC en materia económica, Rosa Dávila, se ofreció a ayudar al vicepresidente en su litigio con CaixaBank. El banco ha recurrido ante el Tribunal Supremo la sentencia que anula una hipoteca multidivisa concedida a Rodríguez en 2007 por entender, aunque pueda resultar paradójico a tenor de su cargo como responsable de las finanzas públicas autonómicas, que este no tiene conocimientos financieros para saber lo que firmaba. «Me he ofrecido personalmente como testigo de su defensa porque, efectivamente, puedo confirmar que no tiene ni idea de economía ni de finanzas», enfatizó Dávila. El vicepresidente se reviró y recordó los préstamos tipo swap que el Cabildo de Tenerife suscribió en 2011, con CC en el gobierno insular, y que ocasionaron pérdidas al erario. «A mí me engañaron con mi dinero personal; a ustedes, con el de todos», contestó.

Fondos europeos

El caso es que el consejero repitió los datos de ejecución presupuestaria que ya el lunes había adelantado en rueda de prensa. Datos para cuyo cálculo no se tuvieron en cuenta los ingresos provenientes de los fondos extraordinarios europeos, lo que eleva los porcentajes de ejecución, que son los que muestran cuánto de lo presupuestado se gastó de manera efectiva y los que en última instancia permiten valorar la gestión del Ejecutivo. Es verdad que los dineros europeos que en España han ido a parar al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) son unos fondos singulares que en parte se reciben mucho antes de su materialización, es decir, que parte se recibió en 2022 pero no se ejecutará o gastará hasta 2023 o 2024. No es menos cierto, sin embargo, que los datos avanzados el lunes por el vicepresidente no cuadraban con el montante íntegro de los ingresos recibidos el año pasado, esto es, con los ingresos incluidos los dineros del MRR. Así que el Gobierno entiende que los fondos del MRR deben desgajarse de los ingresos ordinarios para el cálculo de la ejecución presupuestaria, mientras que en CC creen que esto no es más que un ardid para maquillar las cifras. «Manipulan los datos para falsear los resultados», se quejó Dávila, que explicó que si se incluyen en el cálculo los recursos del MRR, resulta que el Ejecutivo dejó sin gastar en 2022 hasta 838 millones.