La hiperuricemia o ácido úrico elevado es algo bastante común entre muchas personas. Si bien se manifiesta a través de dos enfermedades, como son la gota y la piedra en los riñones, lo cierto es que muchas personas con el ácido úrico en niveles altos pueden llegar a no presentar ningún síntoma.

El síntoma más frecuente por el que se detecta que el organismo tiene niveles de ácido úrico elevados es el dolor en el dedo gordo del pie o en la rodilla, algo que se produce como consecuencia de la acumulación de cristales en las articulaciones. Esto puede derivar, en los casos de mayor intensidad, en los conocidos como ataques de gota.

¿Cuáles son los síntomas principales del ácido úrico?

Otros síntomas también ponen de manifiesto que el ácido úrico se encuentra en niveles elevados en el organismo. El más destacado de ellos es la dificultad para orinar debido a la formación de cálculos renales, ya que los riñones son uno de los órganos que se encargan de eliminar el ácido úrico del organismo y en ellos se puede acumular de forma excesiva causando este tipo de daños y afecciones.

Otros síntomas que pueden ser una evidencia de un exceso de ácido úrico son:

  • Escalofríos
  • Sensación de fatiga
  • Aparición de bultos duros en las articulaciones
  • Taquicardias
  • Fiebre
  • Piedras en el riñón
  • Dolor intenso en las articulaciones
  • Inflamación de las articulaciones
  • Dolor intenso en las rodillas y en el dedo gordo del pie

Estos bultos que aparecen en las articulaciones solo se manifiestan cuando el problema de la hiperuricemia no se trata a tiempo o no se hace de una forma correcta. Es un problema, que se suele denominar como “tofos”, que se pueden llegar a agravar con el paso del tiempo junto con otros síntomas secundarios.

Ahora que ya sabes cómo identificar niveles de ácido úrico alto en el organismo solo tienes que tratar de averiguar si puedes padecerlo o no.