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Cáritas denuncia la falta de protección de los ‘sin techo’ en la Isla ante el frío y la lluvia

La mayoría de ayuntamientos carece de planes para refugiar a personas sin hogar en un temporal

Una persona en una infravivienda de Tenerife El Día

Cáritas Diocesana de Tenerife denuncia «la falta de una respuesta planificada» a las personas en situación de sinhogarismo en la Isla ante las emergencias y fenómenos meteorológicos adversos. La entidad afirma que la «mayor parte de los ayuntamientos no tienen planes de contingencia» que protejan a quienes viven en la calle ante temporales de lluvia, frío o viento. Exige «que se habiliten espacios donde puedan refugiarse».

El frío y la lluvia azotan esta semana buena parte de la Isla. Una circunstancia que vuelve a poner de manifiesto la cruda realidad a la que se enfrenta el colectivo de personas sin un techo donde pernoctar. Cáritas detalla que «este tipo de fenómenos meteorológicos tiene consecuencias graves en el colectivo», buena parte del cual vive en barrancos, infraestructuras deficientes, de carácter provisional, o, directamente, en la calle.  La mayor parte de los 31 municipios de Tenerife, según Cáritas, «carece de planes de emergencia que incluyan estas situaciones o no protegen a las personas sin hogar». Esto las convierte una vez más en invisibles. La necesidad se hace si cabe más imperiosa mientras se mantengan las restricciones sanitarias por la pandemia, ya que han cerrado muchos lugares públicos donde se refugiaban cuando llovía, como las bibliotecas o los centros ciudadanos.

1.784 

Personas sin hogar. Son las que, según el I Estudio sobre Exclusión Residencial Extrema, no tienen hogar en la Isla de Tenerife. De ellas, 603 pernoctan en espacios públicos a la intemperie. Los sin techo.  

Protocolos de actuación

La organización humanitaria de la Iglesia Católica reclama «protocolos de actuación frente a estas emergencias». Así lo propone el I Estudio sobre Exclusión Residencial Extrema en Tenerife, publicado el año pasado. Ese informe contabiliza 1.784 personas en esta situación en la Isla. De ellas, 603 pernoctan en espacios públicos a la intemperie; 470 se alojan en un recurso nocturno tipo albergue y pasan el día en la calle; 226 residen en viviendas con un régimen de tenencia insegura; 318 en estructuras temporales o autoconstruidas (chabolas, cuevas, etc.) y 167 en alojamientos semiderruidos que no son apropiados. 

El 60% de las personas en exclusión residencial extrema en la Isla llevan más de un año sin hogar. En el 33,7% de los casos son más de tres. El sinhogarismo tiene mayor presencia en la zona metropolitana, aunque es una realidad que afecta a toda la Isla. Cáritas recuerda que «la vivienda es un Derecho Humano necesario para preservar la dignidad de todas las personas». Alude a la pandemia mundial provocada por la Covid-19, un factor para «resituarnos en un nuevo mapa, el una sociedad mucho más frágil y vulnerable». La cruda realidad de los que están en situación de exclusión residencial extrema y sobreviven en lugares poco salubres e indignos. También en Tenerife

El trabajo pone de manifiesto que las personas en situación de exclusión residencial extrema ven negado el ejercicio de su ciudadanía y son privadas de derechos básicos como la asistencia sanitaria, la vivienda, la protección social o el empadronamiento. Cáritas hace una propuesta concreta y de urgente necesidad social en la Isla. Pasa por habilitar espacios donde las personas sin hogar se puedan refugiar ante las adversidades meteorológicas. Ni más ni menos.

Más de un año en la calle 

El 60% de las personas en exclusión residencial extrema en la Isla llevan más de un año sin hogar. En el 33,7% de los casos son más de tres. El sinhogarismo tiene mayor presencia en la zona metropolitana, aunque es una realidad que afecta a toda la Isla. Cáritas recuerda que «la vivienda es un Derecho Humano necesario para preservar la dignidad de todas las personas». Alude a la pandemia mundial provocada por la Covid-19, un factor para «resituarnos en un nuevo mapa, el una sociedad mucho más frágil y vulnerable». La cruda realidad de los que están en situación de exclusión residencial extrema y sobreviven en lugares poco salubres e indignos. También en Tenerife. | J.D.M.

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