Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La Orotava solicita que el cordón trenzado sea Bien de Interés Cultural Inmaterial

Todas las formaciones políticas villeras respaldan la protección de esta forma de cultivo de la viña

Viñas cultivadas con el sistema de cordón trenzado

Viñas cultivadas con el sistema de cordón trenzado

Todas las formaciones políticas con representación en el Pleno del Ayuntamiento de La Orotava (CC, PSOE, PP y Asamblea) han solicitado formalmente al Cabildo de Tenerife que inicie el expediente para la declaración del cordón trenzado, una forma única de cultivo de la viña, como Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial, con la categoría de «técnica artesanal tradicional». La Corporación municipal villera también acordó dar traslado de esta propuesta a los ayuntamientos de Los Realejos y Puerto de la Cruz para que se sumen a una iniciativa que trata de proteger «este sistema único en el mundo» y «contribuir al mantenimiento del paisaje vitivinícola tradicional del Valle de La Orotava».

El Ayuntamiento villero recuerda que «el Valle de La Orotava conserva desde hace más de tres siglos este procedimiento de conducción de las viñas denominado cordón trenzado, una parte importante del legado cultural transmitido por las sucesivas generaciones de agricultores del Valle». El origen de este sistema de conducción de las viñas no está claro, aunque historiadores como José Manuel Hernández apuntan la posibilidad de que llegara «de la mano de colonos portugueses, probablemente de Madeira, en los primeros años del siglo XVI para facilitar el cultivo de la malvasía».

El sistema de cultivo del cordón trenzado consiste en «la disposición de las parras por medio de sarmientos trenzados entre sí, entrelazando varas de diferentes años, hasta configurar un cordón que se levanta del terreno cincuenta centímetros aproximadamente, estando sustentado mediante horquetas generalmente de madera de brezo, aunque actualmente se usan sobre todo hierros». Según el informe técnico municipal que avala la propuesta, «no sólo es un método práctico que confiere al Valle de La Orotava un elevado valor ambiental desde un punto de vista paisajístico, sino que se trata, del mismo modo, de un procedimiento que forma parte fundamental de su patrimonio y de su identidad, como práctica, cocimiento y saber tradicional propio que, sin embargo, se ve amenazado por la introducción de sistemas de conducción de la viña menos laboriosos».

El Ayuntamiento insta al Cabildo de Tenerife a iniciar el expediente para declarar BIC esta técnica artesanal

decoration

La dificultad y dureza del mantenimiento del cordón trenzado, que prácticamente no permite el uso de maquinaria, es, junto al abandono de las viñas por otros cultivos más rentables, la principal amenaza para la conservación del cordón trenzado. Pese a las dificultades que se auguran para su conservación a largo plazo, el citado informe señala que «en la actualidad aún es el sistema mayoritario en el Valle, empleándose en más del 70 % de las viñas que actualmente se encuentran en explotación, generando un paisaje agrícola funcional cuya imagen no ha variado durante más de trescientos años». Para su conservación, resulta clave apoyar a los viticultores que lo mantengan.

Un agricultor trabaja en unas viñas en cordón trenzado El Día

Para el Ayuntamiento de La Orotava, «el sistema de conducción de la viña en cordón trenzado tradicional representa una manifestación del Patrimonio Cultural Inmaterial del Valle de La Orotava sin parangón, dada su trascendencia histórica en el desarrollo socioeconómico de la localidad, su peculiar condición de tratarse de una técnica autóctona, única en el planeta, y por representar un significativo ejemplo de tradición local transmitida de desde hace más de trescientos años hasta trascender a la actualidad». Por ello, la Corporación villera entiende que «reúne todos los condicionantes para su protección y declaración como Bien de Interés Cultural Inmaterial».

Compartir el artículo

stats