El Cabildo, a través del IASS, pone en marcha un servicio insular de atención integral en sus hogares a personas mayores residentes en zonas rurales aisladas o poco pobladas. La intención es proporcionales una asistencia en todos los aspectos de la vida cotidiana a la que no tienen ahora acceso. Así lo explica la consejera de Acción Social y presidenta del IASS, Marián Franquet, quien anuncia una partida de 1,5 millones de euros.

Franquet valora: “La idea consiste en atender las necesidades de estos mayores y darles una cobertura que haga posible que sigan en sus casas, en su entorno familiar y social, con una calidad de vida digna”. Recuerda la experiencia piloto previa en Arico y núcleos de Anaga que, apunta, “ha dado buenos resultados, por lo que se extiende al ámbito insular”. A la Isla vaciada en este caso.

La consejera añade: “Hay muchas personas mayores que no pueden hacer uso de los recursos de ocio o actividades lúdicas programadas por sus condiciones físicas, sociales o de cualquier tipo”. Subraya que “pasan los días en sus casas con necesidades importantes sin cubrir”. Por eso, concluye, “hemos querido ocupar un espacio que hasta ahora no se había cubierto para evitar su aislamiento, a través de un servicio integral”.

Para este programa se contará con equipos interdisciplinares, como los denominados agentes de salud, integrados por personas especializadas en trabajo social, psicopedagogía y terapia ocupacional, además de en logopedia, podología, alimentación, dietética y nutrición, geriatría y cuidados personales, entre otros. Entre los requisitos para participar figuran tener más de 70 años, vivir solo o convivir con otras personas dependientes en situación de fragilidad social. Cada beneficiario tendrá un plan de atención individualizada coordinado con el Servicio Canario de la Salud para la prevención de las caídas, el seguimiento de citas médicas y el control de la medicación.

Proyecto piloto con Cruz Roja

Cruz Roja se ocupó de desarrollar el proyecto piloto en las zonas más aisladas del municipio de Arico y en varios puntos del Macizo de Anaga. Desde enero de 2018 a diciembre de 2020 se prestó el servicio de acompañamiento a los mayores dependientes de los núcleos rurales más dispersos de ambas zonas en situación de aislamiento y exclusión social.

Fueron atendidos un total de 208 personas en el proyecto: 141 en Anaga y 67 en Arico. La media de edad en Anaga es mayor y en la localidad del Sur el usuario tiene un perfil más joven y con menos incidencia de traslado a médicos. En Anaga se han realizado 555 traslados a médicos, mientras que en Arico han sido 208.

El traslado fue el servicio más demandado por los usuarios debido a la complicada orografía, los horarios del transporte público y su falta de adaptación o la falta de recursos económicos. Esos traslados se realizaron en su mayoría a los siguentes destinos: centros sanitarios; establecimientos comerciales, bancos y otros; administraciones públicas y actividades de ocio o encuentros lúdicos en grupos reducidos. La intención desde el principio era que este fuera el paso previo a un programa que abarcara toda la geografía de la Isla vaciada.