Investigación

Las médicas que asistieron a la madre de la niña Olivia declaran que era consciente de haberla matado

"Comentó que le suministró pastillas porque no quería que estuviera con el padre", señalan abogados de la pequeña

Daniel Labrador y Julio Diéguez, dos de los abogados a los que el padre de la niña encargó ejercer la acusación.

Daniel Labrador y Julio Diéguez, dos de los abogados a los que el padre de la niña encargó ejercer la acusación.

M. C.

La psiquiatra que atendió en el hospital a Noemí Martínez Lago después de que esta supuestamente hubiera asesinado a su hija de 6 años, Olivia García Martínez, el pasado mes de octubre, y la médica que le dio el alta en el centro sanitario gijonés, declararon este lunes ante la jueza que instruye la causa que la mujer era consciente de lo que había hecho, que esa era su intención y no aparentaba arrepentimiento, según explicaron tras sus declaraciones dos de los abogados a los que el padre encargó ejercer la acusación; Daniel Labrador y Julio Diéguez.

"Cuando la valoran tanto el médico como la psiquiatra, es consciente de que ha matado a su hija, no muestra signos de arrepentimiento, su estado es normal y básicamente distante y frío al respecto de los hechos", explicó Labrador tras las declaraciones, mientras que la abogada defensora de la investigada declinó efectuar comentario alguno.

La madre había sido trasladada hasta el hospital de Jove a las tres de la madrugada del 31 de octubre, después de que la Policía acudiera a su domicilio de la Avenida de Gaspar García Laviana alertada por un familiar. La mujer supuestamente había matado a la niña suministrándole una dosis letal de medicamentos. Ella también había consumido medicación, pero en dosis baja. En Jove le dieron el alta a las diez y media de la mañana y una hora después la mujer fue detenida formalmente, tras haber pasado la noche en el Hospital custodiada por la Policía.

La psiquiatra que la valoró y la médica que le dio el alta en Jove han ratificado hoy ante la magistrada lo que ya dijeron a la Policía, declaraciones "muy reveladoras, que confirman las intenciones de suministrar las pastillas a la niña con intención de matarla", considerando los letrados de la acusación que estas declaraciones, en especial la de la psiquiatra, son muy importantes para la investigación de lo sucedido.

Los letrados puntualizaron que en el hospital la mujer no llegó a pronunciar la frase «conmigo o con nadie», si bien figura en la instrucción "probablemente de algún Whatsapp o correo electrónico", creen. Dicho eso, sí indican que la supuesta asesina en el hospital hizo «comentarios parecidos; que le suministró pastillas porque no quería que estuviese con su padre".

Por eso, Labrador insiste en que con las declaraciones de esta mañana "se confirman las intenciones, se confirma que efectivamente tiene conocimiento y es bastante relevante el hecho de que lo confirme, porque hasta la fecha ella no ha hecho ninguna declaración; son manifestaciones que hace a terceros y que ponen de relieve las intenciones y lo que lo causó y el conocimiento que tenía. Entonces, resulta muy relevante".

El letrado agrega que las médicas manifestaron que la evolución física de la madre de la niña estaba bien "y no precisó nada para su sostenimiento vital, es decir, en ningún momento se temió por que hubiera riesgo para su vida".

Los abogados de la acusación consideran que las declaraciones de las facultativas descartan que la madre se hubiera intentado suicidar tras haber acabado con la vida de su hija, dado que de haber sido así "indudablemente, si hubiera intentado suicidarse, la hubieran dejado ingresada en psiquiatría, y la doctora que la atendió consideró que no se daba el protocolo necesario para ello, porque no había síntomas de que hubiera un motivo para poder temer por su vida", señala Julio Diéguez.

Los síntomas que presentaba la madre por la ingesta de pastillas "son síntomas de una dosis diaria que pudiera tomar, no presentaba ningún síntoma que pudiera alertar por su riesgo de vida, en ningún momento desde su ingreso. Y de hecho no precisó de ningún soporte vital ni nada", agrega Labrador.