Janeth Santana Granados, de 25 años, natural de Las Palmas de Gran Canaria y vecina de Telde, falleció ayer en torno a las 04.30 horas, en las cercanías de la urbanización industrial de El Goro, al impactar de forma frontal el vehículo que conducía en sentido contrario, un Opel Meriva, por la autovía GC-1 con el Nissan Almera, de Alejandro Melián Pérez, de 35 años, natural de Agüimes y también residente en el municipio teldense, y que se dirigía al trabajo. Un supuesto error en un acceso a la GC-1, posiblemente en la estación de servicio de Ojos de Garza, provocó que circulase cerca de un kilómetro por el carril de la dirección sur en sentido contrario hacia la capital.

Los dos conductores fallecieron prácticamente en el acto por el violento choque frontal. Sus cuerpos tuvieron que ser excarcelados de cada turismo por los Bomberos del Consorcio de Emergencias, del parque de La Garita. Los dos vehículos acabaron como un amasijo de hierros.

Varios conductores relataron que habían podido esquivar al Opel Meriva poco antes de que se produjese la colisión frontal. En el lugar no hay restos ni señales de frenada, como pudo comprobar La Provincia. El accidente ocurrió en el carril central de la autovía GC-1, en dirección sur, en una recta en bajada, pasados unos doscientos metros de la última nave de la zona industrial de El Goro y unos 500 metros antes del cruce de Gando y del radar de la Guardia Civil.

Tras ser liberados los dos conductores de sus respectivos turismos, el personal médico del SUC confirmó el fallecimiento de ambos al presentar politraumatismos incompatibles con la vida.

Por la alta velocidad a la que se circuló, como demuestran los resultados del impacto frontal y seco en los vehículos, los investigadores estudian la posibilidad de que pudiera tratar de un comportamiento kamikaze de la mujer, aunque responsables de la Guardia Civil sospechan que se produjo un error en la maniobra de acceso a la autovía. También se trata de conocer si la entrada a la GC-1 en dirección contraria del Opel Meriva pudo haber sido entre el cruce de Gando y la gasolinera de Ojos de Garza, en concreto en la estación de servicio.

Janeth Santana Granados, que había estudiado en el Colegio de las Teresianas de Telde y en ICSE, se había formado como educadora y era voluntaria y formadora del Grupo Especial de Búsqueda y Evacuación (GEBE) desde hacía cinco años. Miembros del GEBE desconocían lo sucedido y no comprendían lo que ha pasado a su compañera, indicó uno de ellos. «Janeth es muy activa y querida, muy formada, carismática y amante de los animales. Hacía más de lo que se le pedía. Era muy responsable y respetuosa de las normas», manifestó José Francisco Guerra, presidente de GEBE. «Aún no nos creemos que haya pasado».

Alejandro Melián, de 34 años, estaba soltero y había estudiado en el Instituto de Cruce de Arinaga. Bomberos de los servicios de emergencia indicaron que, en un primer momento, se creyó que uno de los conductores estaba con vida, pero poco después se certificó su muerte.

La colisión cortó la autopista en una hora de poco tráfico pero ya en aumento en las inmediaciones del aeropuerto de Gran Canaria y de la base aérea de Gando. Conductores que se dirigían a las terminales aeroportuarias quedaron impactados de la violencia del choque cuando pasaron junto a los coches siniestrados. Tras las llamadas de alerta al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad-112, al lugar acudieron, además de los Bomberos del Consorcio, tres ambulancias del Servicio de Urgencias Canario, Guardia Civil y Protección Civil. El instituto armado instruye las diligencias y la Unidad de Atestados del Subsector de Tráfico de Las Palmas ha abierto una investigación, y está pendiente de conocer los resultados de la autopsia para aclarar si se condujo bajos los efectos del alcohol o droga.