Canarias ampliará las edades para asistir a alumnos con necesidades educativas

La Dirección General de Ordenación de Enseñanzas e Inclusión prepara un proyecto piloto que permitirá atender a niños desde los 0 años y a jóvenes hasta los 25 años

Una alumna en un aula canaria.

Una alumna en un aula canaria. / María Pisaca

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Canarias mejorará y ampliará su servicio para alumnado con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) con el objetivo de dar respuesta a una mayor cantidad de jóvenes. Hasta el momento, se da servicio a menores desde los 3 años y hasta los 21 años, pero con este proyecto piloto de la Dirección General de Ordenación de las Enseñanzas, Inclusión e Innovación de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias se podrá beneficiar a niños con edades comprendidas entre los 0 y hasta los 25 años. Así lo explica el director general David Pablos González quien afirma que es una tendencia a nivel mundial el aumento de este alumnado: «La natalidad está descendiendo pero cada vez hay más niños con necesidades educativas especiales y la estadística va en aumento; se diagnostica más».

Es por esta razón la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias quiere mejorar la respuesta que le puede dar al alumnado NEAE. Se trata de aquel grupo que tiene necesidades educativas especiales u otras necesidades educativas por Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA), por Trastornos por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), por Especiales Condiciones Personales o de Historia Escolar (ECOPHE), por Incorporación Tardía al Sistema Educativo (INTARSE) o por Altas Capacidades Intelectuales (ALCAIN), así como dificultades en el ámbito de la comunicación y el lenguaje y que puedan requerir determinados apoyos en parte o a lo largo de su escolarización.

David Pablos explica que la Consejería de Educación se encuentra creando un equipo de orientación psicopedagógica específico para la atención temprana. Es de esta forma que la Administración pública pretende ampliar el espectro de alumnado que atiende en la actualidad y poder comenzar a evaluar a niños de 0 a 3 años derivados por la Consejería de Sanidad.

«De este modo, cuando estos niños lleguen a la escuela ya contarán con un informe previo y se les podrá atender desde el principio en el ámbito escolar», indica el director general, quien recuerda que, en la actualidad, las ayudas para estos niños no comienzan a funcionar hasta pasado un tiempo desde que se matriculan porque hay que realizar antes una evaluación que se puede prolongar en el tiempo. Así, con el proyecto que pretende poner en marcha la Consejería de Educación, «podremos detectar los problemas antes para comenzar a atender a los menores de edad desde el minuto uno».

David Pablos.  | | CARSTEN W. LAURITSEN

David Pablos. / Carsten W. Lauritsen

Sin embargo, Educación no se limitará únicamente a dar respuesta a los más pequeños de la casa sino que también pretende prolongar la ayuda a jóvenes mayores de 21 años. David Pablos explica que «la normativa nacional impide poder atender a este alumnado más allá de los 21 años en aulas enclave o en centros de educación especial y tampoco podemos llevar a cabo ningún tipo de intervención con ellos». Es en ese momento cuando estos jóvenes pasarían a ser usuarios del Área de Bienestar Social, pero se trata de servicios con una gran lista de espera, que están colapsados y cuentan con pocas plazas, lamenta el director general de Inclusión, quien sentencia que «tenemos la responsabilidad moral de continuar atendiendo a los que han sido nuestros alumnos y, aunque legalmente hasta ahora no hemos tenido competencia en este ámbito, sí sentíamos que era nuestro deber».

No obstante, en este rango de edad se produce una contradicción en la ley estatal de educación, que habla del derecho a la formación a lo largo de la vida de una persona, sean cuales sean sus circunstancias. Es por eso que la Consejería de Educación ha querido desarrollar este proyecto piloto que estiman que pueda ponerse en marcha a comienzos del próximo año. Para desarrollar este nuevo plan, la Consejería ha tenido que examinar al detalle la mejor manera de ponerlo en marcha desde el plano técnico para no incumplir la ley y en la actualidad se encuentra ultimando la parte administrativa y buscando espacios que puedan recibir al alumnado extra que generará esta medida.

Para poner en marcha este programa pionero, la Consejería de Educación trabajará de manera coordinada con la Consejería de Bienestar Social y con los diferentes cabildos insulares, que ya conocen esta idea y están interesados en colaborar «porque les conviene que no se siga incrementado la lista de espera para acceder a estos servicios», relata David Pablos, quien sentencia que «trabajamos porque estamos a disposición de la ciudadanía».