La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife ha dado inicio en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) a los trámites de registro de la huella de carbono de sus instalaciones como primer paso para incrementar las actuaciones que permitan la reducción de este tipo de emisiones a la atmósfera. Se entiende como huella de carbono a la totalidad de gases invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto por un individuo, organización, evento o producto, estableciéndose tres procedencias diferentes para su análisis.

Una de ellas se refiere a las emisiones directas de gases efecto invernadero liberadas en los puertos por fuentes que son de su propiedad o están controlados por la propia Autoridad Portuaria, como el consumo total de combustible de su parque móvil y maquinaria. El segundo tipo de emisiones son las asociadas a la generación de electricidad adquirida y consumida también por la Autoridad Portuaria y el tercero y último corresponde a las emisiones atribuibles a las organizaciones que operan en los puertos, tanto tráfico terrestre como marítimo, y en este último cualquier tipo de buques mientras permanecen atracados en el muelle.

Puertos ratifica su compromiso con los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas

En el caso de los puertos dependientes de la Autoridad Portuaria tinerfeña, las emisiones de gases invernadero han disminuido progresivamente desde 2017 hasta 2019 con porcentajes que oscilan entre el 9,3% y el 4,4%. Dicho descenso está especialmente vinculado precisamente a la importante reducción de emisiones por parte de la Autoridad Portuaria, al pasar de 111.000 toneladas en 2017 a 74.000 en 2020. Y no es fruto de la casualidad, pues Puertos de Tenerife tiene en marcha desde 2018 un completo plan de actuaciones para disminuir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, con una reducción anual previsible de hasta 15 toneladas al año. Se prevé esté finalizado en 2025 y engloba iniciativas como alumbrado público inteligente vehículos eléctricos, instalaciones renovables para autoconsumo, instalaciones mini eólicas y suministro eléctrico a buques (OPS). El presidente de Puertos de Tenerife, Carlos González, tiene claro que «el objetivo principal es, por medio de la innovación, adaptar nuestro funcionamiento a la demanda del sector portuario y, por otro, reducir la huella de carbono en nuestras instalaciones, actividad en la que estamos inmersos hace años y que ya arroja datos fehacientes y objetivos que avalan las actuaciones realizadas».

El organismo portuario ya ofrece en los puertos de Santa Cruz de Tenerife, La Palma y La Gomera, este último como primero del país en prestar el servicio, la posibilidad de que los buques de tráfico regular se conecten a la red eléctrica para reducir las emisiones de ruido y contaminación a la atmósfera.

Dicha actuación se recoge como obligación en la ordenanza para limitar la contaminación atmosférica recientemente acordada por Puertos de Tenerife, que también incluye a los contenedores con carga refrigerada que se encuentren en terminales con dicha prestación. La entidad tinerfeña avanza también en las gestiones para habilitar otros seis puntos de conexión a la red eléctrica distribuidos entre las terminales de contenedores de la Dársena del Este, tres para cruceros entre Muelle Sur y Muelle de Ribera, en Anaga, y uno más en la Dársena de Los Llanos cuya ejecución es actualmente la más avanzada.

Y es que de la mano de la División de Innovación y Proyectos Estratégicos, junto con el departamento de Gestión y Desarrollo Sostenible, se persigue también cumplir con las metas establecidas en el recién aprobado Marco Estratégico del Sistema Portuario Estatal, documento que entronca con un importante número de objetivos de desarrollo sostenible acordados en el seno de Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015.

Renovado el compromiso con el Pacto Mundial de la ONU

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife acaba de ratificar su compromiso con los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas (ONU), ideas que seguirá apoyando y desarrollando dentro de su ámbito de influencia tal y como ha venido haciendo precisamente desde noviembre de 2018. Dichos principios se fundamentan en diversas declaraciones de Naciones Unidas en materia de derechos humanos, normas laborales, medioambiente y anticorrupción, gozando de consenso universal. Las entidades que se unen a la iniciativa aceptan dichos principios y tras comprometerse a aplicarlos deben presentar anualmente los avances implementados.

Concretamente, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife materializará su compromiso con el Pacto Mundial de la ONU integrando estos Diez Principios en la estrategia portuaria y en sus operaciones, fomentando además en sus grupos de interés y cadena de valor dicha participación y adhesión. Los Diez Principios del Pacto Mundial están correlacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas con los que se pretende que las empresas no solo generen riqueza sino también desarrollo a nivel mundial, impulsando impactos positivos que cambien la forma de hacer negocios y mejoren el bienestar del conjunto de la sociedad.

Bajo dicha formulación, Puertos de Tenerife ha venido incluyendo sus propuestas bajo el paraguas de la Responsabilidad Social Corporativa, concebida como una forma de dirigir las empresas mediante un planteamiento basado en el análisis de la repercusión de su actividad sobre clientes, empleados, medioambiente y sociedad en general, precisamente los denominados grupos de interés.