“Hola, me llamo Paul Diatta, tengo 25 años, soy de Senegal y llegué a Canarias el 23 de octubre de 2020. Queremos seguir nuestro camino hacia la Península y salir del infierno del campamento de Las Raíces. Tenemos familia que nos esperan en la Europa continental, que están deseando que lleguemos. Allí tenemos trabajo, una oportunidad para mejorar nuestra vida”. Fueron las palabras ayer del joven Paul Diatta, un migrante senegalés que intervino en el pleno de Santa Cruz de Tenerife para apoyar la moción presentada por el grupo municipal de CC, aprobada por unanimidad, con la que se exige al Estado el cierre del campamento de Las Raíces, y se insta a este y a la Unión Europea a permitir el traslado de los migrantes a otros territorios.

“Las condiciones de mi país son malas, apenas hay oportunidades para los jóvenes. Dejé en mi país a mi familia, con el objetivo de ayudarles desde Europa. En el barco en el que vine había 200 personas. Estuvimos siete días navegando, en condiciones muy difíciles. Había poca agua y no teníamos espacio ni para hacer nuestras necesidades. Cuando llegamos a Los Cristianos, todo fue aún más difícil. Pensábamos que estábamos en la Península, en la Europa continental, y no en una Isla. Primero nos llevaron a hoteles y luego al campamento de Las Raíces”, cuenta Diatta.

Sobre el campamento, el joven indicó que “allí la situación es muy mala, es un infierno”. “Somos muchas personas juntas, más de 1.000. Las colas para comer son muy largas y las personas se pelean. Los aseos son escasos; no disponemos apenas de tiempo, porque somos mucha gente. Hace demasiado frío y lo pasamos muy mal. Llueve y no tenemos la ropa adecuada. La convivencia entre marroquíes y nosotros, los subsaharianos, es complicada, hay problemas. Solo queremos continuar nuestro camino hacia la Europa continental, salir del infierno de Las Raíces. Allí tenemos familia y la oportunidad de conseguir un trabajo. Solo espero que el Gobierno de España nos permita continuar con nuestro viaje”, relató Paul Diatta durante el pleno.

El propio portavoz del PSOE, José Ángel Martín, y a pesar de que en el Ejecutivo central gobierna su partido, admitió que siente “vergüenza” por las condiciones del campamento de Las Raíces para migrantes, y “soy consciente de la gravedad de mis palabras”. Todos los partidos políticos del pleno coinciden en la necesidad de que estas personas sean tratadas de manera digna de forma urgente.