La apuesta de Feijóo por "normalizar" la relación con Junts reactiva la batalla por la dirección del PP catalán

Alberto Núñez Feijóo en el Forum Europa.

Alberto Núñez Feijóo en el Forum Europa. / EFE

Carlota Camps

La última visita de Alberto Núñez Feijóo a Cataluña coincidió con la quincenal sesión de control en el Parlament. Pero a pesar de ello, el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, se desplazó al hotel Palace de Barcelona para saludar al líder de su partido en el inicio de su conferencia en el Fórum Europa Tribuna Catalunya. Posaron antes de empezar el acto, pero Fernández no se llegó a sentar en la mesa presidencial y, cuando empezaron las preguntas peliagudas para Feijóo y las afirmaciones de la discordia, él ya estaba en la bancada de la Cámara catalana.

Así que no tuvo que escuchar cuando preguntaron a Feijóo por el congreso interno aplazado ni por si Dolors Montserrat sería una buena candidata para liderar la dirección en Catalunya. Y también quedará como una incógnita cuál hubiera sido su reacción al ver que Feijóo hablaba de nuevo de "normalizar" relaciones con Junts -aunque dejó claro que era desde la "discrepancia"-, ni cuando reconoció contactos "indirectos" con el expresident Carles Puigdemont, a quien dijo que "respetaba" y elogió que no mintiera.

Unas horas más tarde, a través de las redes sociales, Fernández quiso dejar clara cuál era su postura. Lo hizo con un mensaje un tanto críptico, pero que evidenciaba su desautorización a la estrategia de Feijóo en Cataluña. La enésima. Ya lo había hecho cuando aireó su rechazo a ir de candidato al Congreso, cuando desbarató la intención de Feijóo de reunirse con Junts para negociar su investidura -que resultó fallida- o cuando organizó una conferencia en Barcelona para avisar a Génova de que lideraba el partido sin "tutelas". "Supongo que algo hay de cierto en aquello de que "la cara es el espejo del alma...", apuntó en la red social, con una fotografía en la que aparece junto a Feijóo y Montilla.

Una nueva descalificación en público que ha vuelto a levantar ampollas dentro del partido, después de unos días en que las aguas parecían más calmadas. En Génova, por descontado, pero la reacción de Fenández también ha molestado sobremanera entre los cargos del PP catalán más próximos a Feijóo. "Está tensando demasiado la cuerda", avisa uno de los dirigentes consultado por EL PERIÓDICO, que lamenta que el partido siempre sea noticia por las desavenencias y acusa a Fernández de estar solo pensando en "salvar su puesto" y en "ganar el congreso".

"Guerra fría"

La duda está en si la cuerda está suficientemente tensada como para que Feijóo decida dar el paso y ponga fecha al congreso catalán. Las distintas fuentes consultadas reconocen que las posiciones ya son irreconciliables, pero dudan de que la resolución del conflicto sea inmediata. "Es una guerra fría", añade otro líder, que asegura que -al menos por ahora- es una incógnita saber cuál será el resultado final.

Por el momento, los más próximos a Feijóo atribuyen la tardanza en la convocatoria del congreso a que, en medio de las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez y ante una posible repetición electoral, el PP tienen problemas "más importantes" que resolver y creen que no hay prisa porque las próximas elecciones catalanas no están previstas hasta febrero de 2025. "Cuando Feijóo quiera, Alejandro caerá", añaden desde esta parte.

Para hacerlo, Génova podría fijar fecha para el congreso y promover un candidato de su agrado, como ha hecho en el País Vasco. Aunque allí, Feijóo ha conseguido que ha conseguido evitar unas primarias con más de una lista, algo que en Catalunya, al menos por el momento, se vislumbra más difícil. Principalmente, porque Fernández no está dispuesto a tirar la toalla y se da prácticamente por hecho que se encomendará a las bases -y al ala más dura del partido- y presentará su candidatura para ser reelegido.

Dobles discursos

Su campaña ya está clara: hurgará en la moderación que Feijóo exhibe en sus visitas en Catalunya, y ahondará en las contradicciones y los dobles discursos del líder popular, en función de si su audiencia es Barcelona o Madrid. Los críticos con el actual líder del PP ven incoherente organizar un acto contra la amnistía o enviar a toda la artillería del partido a la capital catalana para manifestarse con Societat Civil Catalana (SCC) -y ser vitoreado por el público con gritos de "Puigdemont a prisión"-; pero después rebajar el tono contra esta medida de gracia y hablar de normalizar relaciones con el líder de Junts.

También cabría la posibilidad de que Feijóo optara por poner una gestora para evitar un congreso con varias listas. Sin embargo, esto podría desatar aún más la batalla interna y aumentar las ganas de revancha de Fernández. Y tampoco está claro quién sería el escogido para liderar el partido. En los últimos meses, se han barajado varios nombres como el de Daniel Sirera, Manuel Reyes o Dolors Montserat, pero, al menos de momento, ni Feijóo ha señalado cuál es su apuesta ni ellos se han posicionado oficialmente.