Cáritas reclama atención psicológica para las personas afectadas por el volcán

En un encuentro con el presidente del Cabildo, esta ONG puso sobre la mesa la necesidad de aumentar las intervenciones para así paliar los episodios de depresión

Sergio Rodríguez, a la derecha, durante la reunión mantenida con responsables de Cáritas. | | E.D.

Sergio Rodríguez, a la derecha, durante la reunión mantenida con responsables de Cáritas. | | E.D. / Ramón Pérez

El aumento de episodios de ansiedad y depresión entre quienes sufrieron directamente la afección del volcán Tajogaite ha llevado a Cáritas Diocesana a reclamar que se activen de nuevo las intervenciones relacionadas con la salud mental de los vecinos del Valle de Aridane. Así lo ratifica la coordinadora de proyectos de Cáritas en La Palma, Melania Martín, quien recordó que esta entidad sigue prestando atención y dando respuesta psicológica, apostando «por esta escucha y atención ahora que es más necesaria».

Melania Martín hace hincapié en el hecho de que «hay familias que consiguen recuperarse con una respuesta habitacional, pero su estado anímico y la ansiedad por la situación vivida se sigue materializando con depresiones». Y advierte de que «esa cadena se romperá en algún momento» y se precisa cuidar estos perfiles, lamentando que estos episodios «no están siendo atendidos y van en aumento». También recordó que Cáritas en La Palma realiza algunos programas de escucha psicosocial, insistiendo en que «esta atención es crucial», al extremo que la considera «uno de los puntos más críticos actualmente».

En el encuentro con el presidente insular, Sergio Rodríguez, Martín subrayó que «existe un problema específico con el tema de salud mental que hay que poner sobre la mesa y en el que estamos colaborando». Además, se refirió a la partida de 1,5 millones de euros consignadas en los actuales Presupuestos Generales del Estado para esa materia, de los que dijo que «aún no han llegado».

En cuanto a la crisis habitacional, la coordinadora de Cáritas señaló que la ONG ha atendido a más de 3.400 personas, con una media actual de 35 familias mensuales, que siguen en estado de vulnerabilidad por la falta de disposición de una vivienda y poder hacerse cargo de los alquileres.

Insistió en que desde el principio de la emergencia «hubo una solidaridad brutal y maravillosa», pero «después creció la picaresca y la oferta de vivienda es nula» y las pocas que salen al mercado tienen previos desorbitados. Para solventarlo apuntó que hay que reclamar la llegada de las ayudas en tiempo y forma, pero también «crear conciencia social».

Sobre la situación en los diferentes aspectos de la reconstrucción la definió como un puzle, «que tenemos que armar entre todos para lograr una respuesta positiva y duradera en el tiempo».

De cara a los próximos meses se han definido definición unas líneas de actuación conjuntas que se centrarán, entre otras materias, en la atención a los afectados por la erupción y en la puesta en marcha de instalaciones para personas en situación de calle.

Por su parte, Sergio Rodríguez afirmó que desde la Corporación insular se ha valorado la posibilidad de realizar más iniciativas que den servicio a las personas que lo están pasando mal.