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ERUPCIÓN EN LA PALMA

Canarias pide a la UE una moratoria para los agricultores afectados por el volcán de La Palma

El Ejecutivo solicita que la merma en la producción causada por el volcán no se tenga en cuenta en el reparto de las ayudas del Posei

Un agricultor, con protección frente a la ceniza del volcán, intenta salvar la producción de su finca. Andrés Gutiérrez

Un paréntesis. Es lo que el Gobierno de Canarias le ha pedido a la Unión Europea (UE) para evitar la quiebra de muchos de los agricultores y ganaderos afectados por la erupción del volcán en La Palma. El Ejecutivo regional, a través del Gabinete de Pedro Sánchez –los interlocutores en Bruselas son los Estados miembros–, ha solicitado que se flexibilicen los requisitos y condiciones para recibir las ayudas comunitarias. El Programa de opciones específicas por la lejanía y la insularidad, el más conocido por el acrónimo Posei –el plan específico de ayudas al sector primario de las regiones ultraperiféricas–, vincula el mayor o menor volumen de las subvenciones al mayor o menor volumen de producción y/o comercialización. Tanto una como otra, tanto la producción como la comercialización, se reducirán de forma sensible este año a causa del volcán, que ha dañado, cuando no directamente sepultado bajo la lava, miles de hectáreas de plataneras y otros cultivos. De modo que si la normativa del Posei se aplica sensu stricto, los agricultores y ganaderos afectados por la erupción no solo habrán perdido sus fincas, sino que también perderán las ayudas comunitarias y se verán así reducidas sus posibilidades de recuperar la actividad.

Ante este «riesgo cierto», tal como reconoció ayer en el pleno del Parlamento la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno de Canarias, Alicia Vanoostende, desde el departamento ya han movido ficha para que esta «importante pérdida de producción» no signifique una no menos importante pérdida de ayudas. Vanoostende, que está en contacto permanente y cuenta con el apoyo del ministro del ramo, Luis Planas, ya ha elevado una propuesta a las autoridades comunitarias para que se active la salvaguardia por causas de fuerza mayor y no se tenga en cuenta la caída de la producción y la comercialización –que se mantendrá hasta el restablecimiento del sector primario insular, es decir, como poco hasta 2023– en la distribución de las subvenciones. «El objetivo es que se mantengan todas las ayudas pese a las pérdidas sufridas», insistió la consejera.

Las coladas del volcán atraviesan las fincas de plataneras de La Palma @involcan

Además, Alicia Vanoostende adelantó que se pedirá también un margen de cinco años para reanudar la actividad. Los agricultores tendrían así un lustro por delante para poder restablecer totalmente sus explotaciones sin perder unas ayudas que en muchos casos sostienen el negocio.

Además, el Consejo de Ministros dio ayer vía libre para tramitar de emergencia las obras y trabajos para el suministro de agua para regadío y otros usos en la zona afectada por la erupción por un importe máximo de cuatro millones de euros y una duración estimada de dos meses. Los trabajos, que ya se han iniciado en El Remo, Puerto Naos y La Bombilla, consisten en la instalación de desaladoras móviles en el puerto de Tazacorte; el transporte del agua desalada y de otras fuentes entre el puerto de Tazacorte y la costa de Puerto Naos; y la impulsión del agua entre la costa de Puerto Naos y la balsa de Cuatro Caminos.

El volcán ha dejado sin suministro de agua para riego a unas 600 hectáreas de plataneras. El regadío es a través de una serie de canales que van de norte a sur. El 2 de octubre de 2021 se produjo la rotura de una conducción de agua en la zona de El Remo y no existe posibilidad de repararla. Esta rotura conlleva que las 600 hectáreas de plataneras se encuentren actualmente completamente desabastecidas.

La reposición definitiva del suministro se hará mediante la construcción de una conducción alternativa desde el sur de la isla hasta la balsa de Cuatro Caminos, de tal forma que se cree un anillo hídrico en la isla.

Dado que esta conducción no se podrá acometer de manera inmediata, es preciso poner en marcha las medidas extraordinarias y de emergencia autorizadas para el suministro a las zonas afectadas que actualmente no tienen posibilidades de abastecimiento de recursos hídricos.

75 nuevas viviendas antes de final de año

El consejero de Obras Públicas, Transportes y Vivienda del Gobierno de Canarias, Sebastián Franquis, avanzó ayer que el Ejecutivo regional comprará 75 nuevas casas de aquí a final de año para ponerlas a disposición de los damnificados de la erupción en La Palma. Franquis explicó que la adquisición de 46 de esos 75 inmuebles se cerrará en los próximos días y que los 29 restantes se comprarán a lo largo de diciembre. En respuesta a una pregunta de la diputada del PP Lorena Hernández Labrador, el representante del Gobierno autonómico recordó que estas casas se sumarán a las 18 ya adquiridas. Además, Franquis expuso que la entrega de las primeras viviendas en los municipios de Tazacorte y Fuencaliente ya ha comenzado, como también se han iniciado los trámites para la adquisición de casas prefabricadas, las cuales se irán instalando a medida que los ayuntamientos habiliten y pongan a disposición del Gobierno los terrenos. En todo caso, el socialista insistió en que esta es una solución temporal hasta la reconstrucción de las zonas afectadas.

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