Hace dos años, en 2021, se marcó un hito en el ámbito fiscal en España con significativas modificaciones, siendo una de las más relevantes el aumento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para las rentas más elevadas. Este cambio se traduce en la incorporación de un nuevo tramo impositivo, elevando la tasa del 45% al 47%.

Es crucial destacar que esta medida afectará exclusivamente a los contribuyentes que superen los 300.000 euros anuales, lo que representa aproximadamente 36.200 personas, según las estimaciones de la Hacienda española.

La introducción de estos nuevos porcentajes tiene un impacto significativo en el bolsillo de aquellos con mayores ingresos. Esta situación ha llevado a varios 'youtubers' e 'influencers' a considerar trasladar su residencia fiscal a Andorra, donde las tasas impositivas se sitúan en un 10% para aquellos que ingresan más de 40.000 euros al año. Este fenómeno destaca la importancia que tienen las decisiones fiscales en las estrategias de los profesionales con altos ingresos.

Así funciona el IRPF por tramos

Contribuyentes en una oficina de la Agencia Tributaria. EUROPA PRESS - Archivo

Contrario a la creencia generalizada de que un aumento del 47% implica que Hacienda retendrá casi la mitad de los ingresos superiores a 300.000 euros, la realidad es más matizada. El IRPF opera de manera progresiva por tramos, lo que implica que la carga fiscal no es tan elevada como podría parecer a primera vista. La retención del 47% se aplica solo a la parte del ingreso que excede los 300.000 euros.

La escala para la retención sobre los rendimientos del trabajo incluye un nuevo tramo, estableciendo el 47% para ingresos superiores a 300.000 euros. Es fundamental comprender que esto no significa que a todos los ingresos de una persona se les aplique ese porcentaje, sino que cada tramo tiene su propia tasa. pero como no todo el mundo gana esas cantidades brutas al año, lo vamos a explicar con los tramos más comunes de retribuciones.

El IRPF opera con tasas escalonadas y progresivas. Por ejemplo, los tramos inician con una retención del 19% para ingresos hasta 12.450 euros, incrementándose gradualmente hasta el 47% para aquellos que superan los 300.000 euros. Importante destacar que la retención se aplica sobre la diferencia entre tramos, no de manera marginal en cada uno.

Tomemos como ejemplo a alguien que gana 50.000 euros al año. En este caso, pagaría 2.365,5 euros por el primer tramo, 1.860 euros por el segundo, 4.500 euros por el tercero y 5.476 euros por el cuarto, sumando un total de 14.201,5 euros en retenciones. Este enfoque progresivo resulta en una carga fiscal más moderada en comparación con la aplicación directa de la tasa del tramo más alto.

Ahora, si la persona ganara 500.000 euros, los cálculos seguirían siendo proporcionales hasta el cuarto tramo. Sin embargo, el quinto tramo (60.000 a 300.000 euros) implicaría una retención del 45% sobre la diferencia y el último tramo (ingresos superiores a 300.000 euros) tendría una retención del 47%. En conjunto, una persona con ingresos de 500.000 euros anuales pagaría aproximadamente 220.000 euros a Hacienda, unos 15.000 euros menos que si se aplicara directamente la tasa marginal del 47% sobre la totalidad de sus ingresos.