Los números desnudan la apuesta por la diversificación de la economía isleña

El turismo acapara en 2022 una cuota del PIB regional (35,5%) que nunca antes se había alcanzado

Dos turistas pasean por Playa del Inglés, en el Sur de Gran Canaria.

Dos turistas pasean por Playa del Inglés, en el Sur de Gran Canaria. / ANDRÉS CRUZ

Julio Gutiérrez

Julio Gutiérrez

No es sano hacer descansar la mayor parte de la economía sobre un único sector. Lo saben Canarias y sus rectores, que una y otra vez incluyen la necesaria diversificación en sus programas electorales o acuerdos programáticos. Sin embargo, y aunque es en el último decenio cuando más protagonismo ha cobrado el mensaje, el turismo cubre ahora un porcentaje del producto interior bruto (PIB) regional nunca antes visto.

Ya se puede ir abandonando la afirmación de que la actividad alojativa supone un tercio de la economía canaria. Según el informe Impactur –del Gobierno regional y Exceltur– presentado al final de la semana pasada, al cierre del año pasado ocupó el 35,5%.

Si el estallido de la crisis sanitaria de 2020 y el consiguiente cero turístico revelaron aún más la conveniencia de dar mayor protagonismo en el tejido productivo a otras ramas de actividad, lo que ha sucedido a renglón seguido es que el Archipiélago pivota más que nunca sobre la industria de los viajes. Dicho esto, también es cierto que tienen empleo gracias a las empresas de este sector un total de 344.358 canarios, el 39,7% del total de ciudadanos que están dados de alta en la Seguridad Social.

344.000 canarios trabajan en la industria alojativa

Eso pone de relieve la suavidad con que, en caso de que realmente se propicie el viraje, ha de manejarse el timón. O, más claro aún, revela que ha de regarse la economía para hacerla crecer a base de la llegada o el crecimiento de otras actividades sin que eso signifique encoger el tamaño que ha alcanzado el turismo. 

Con los datos del pasado año en la mano, la consejera autonómica del ramo, Jéssica de León, afirmó el viernes que ha llegado «el momento de retomar la hoja de ruta para transitar a un modelo turístico en equilibrio con la sostenibilidad socioambiental y con el mayor retorno y prosperidad para la sociedad canaria, con retos claves como el ordenamiento del uso turístico de la vivienda o avanzar en la diversificación de la oferta».

Acuerdo CC-PP

La integrante del Ejecutivo de Fernando Clavijo (CC) parte de datos que se fraguaron cuando era el cuatripartito comandado por el hoy ministro Ángel Víctor Torres (PSOE) el que gobernaba el Archipiélago. Hasta la fecha, más allá de la literatura, el signo político no ha tenido ninguna relevancia a la hora de propiciar el crecimiento de nuevas actividades capaces de garantizar un mínimo de pulso ante circunstancias tan adversas como lo fue el covid.

Nadie se plantea una reducción de la actividad hotelera, sino la irrupción de nuevos negocios

La recuperación del binomio CC-PP tras las elecciones autonómicas del mes de mayo volvió a poner sobre el tablero la necesidad de diversificar el tejido productivo de la comunidad autónoma. Y en el mismo acuerdo suscrito entre ambas formaciones se alude al mimo con que ha de abordarse la cuestión para no provocar daños. «Se ha de plantear una visión sensata y realista de la diversificación económica, protegiendo e impulsando el turismo, pero también explorando la economía azul, entre otras, o facilitando el desarrollo de la industrialización, especialmente la ligada a los puertos», se detalla en el preámbulo del documento rubricado el 6 de junio en la capital grancanaria.

En otras palabras, qué mejor terreno para la innovación que la asentada e implantada industria alojativa. Y lo que esté por llegar en otros ámbitos se atenderá. ¿Más claro aún? «Entendemos que sin turismo no hay empresas y sin empresas no hay turismo. Para tener un turismo de calidad y mantener nuestros servicios debemos proteger a nuestro sector productivo y a nuestras empresas y trabajadores, por eso debemos facilitar la actividad turística en Canarias», continúa el texto.

En su acuerdo, CC y PP subrayan la sensatez y realismo con que ha de abordarse el viraje

Sin espacio para la duda. Ni un paso atrás que pueda desembocar en la pérdida de parte de lo que ya se tiene en la mano. Que llegue o no la diversificación dependerá de que lo hagan nuevos nichos de negocio. El turismo no se toca.