Exportaciones

El puerto de Vigo dinamita fronteras y vende ya productos a ocho de cada diez países del mundo

Amplía su abanico de compradores a los 150 mercados y acaricia los números récord previos a la crisis de 2008

Reino Unido y Turquía, mayores clientes dentro y fuera de Europa

El avituallamiento a barcos foráneos, al alza

Actividad, este jueves, en el muelle de contenedores de Guixar.

Actividad, este jueves, en el muelle de contenedores de Guixar. / ALBA VILLAR

Lara Graña

Tuvalu tiene menos habitantes que la parroquia de Lavadores. Tuvalu es un pequeño archipiélago polinesio, y en sus escasos 26 kilómetros cuadrados de superficie –entre arrecifes de coral y atolones varios– hace quince años que no entra ninguna mercancía procedente de los muelles de Vigo. Es un caso peculiar este de Tuvalu, que comparte exotismo con estados como Kiribati, Islas Vírgenes, Malawi o Aruba. Y no solo por el nombre y su lejanísima ubicación, que también: son países que no tienen relación comercial con los productos que se expiden a diario desde la terminal de contenedores de Guixar, la dársena multiusos de Areal o la de Bouzas.

Así que son rara avis en toda su extensión, porque la industria de Vigo ha logrado ya forjar intercambios de mercancías con 150 mercados de todo el mundo. Las cifras, relativas al periodo comprendido entre enero y mayo y clasificadas por la Secretaría de Estado de Comercio –se limitan a las dispensadas por vía marítima–, han marcado un máximo de toda la serie histórica disponible.

En suma, las exportaciones computadas por mar superaron los 2.700 millones de euros en este periodo, un 21% por encima de los valores del año pasado.

Todavía no son cifras históricas, aunque no están lejos de las alcanzadas antes del descalabro económico del año 2008, cuando se acariciaron los 2.900 millones. Pero sí que demuestran el éxito de la economía exterior gallega, y singularmente del área de Vigo: el de la diversificación de mercados.

Las exportaciones desde Vigo computadas por mar superaron los 2.700 millones de euros en este periodo, un 21% por encima de los valores del año pasado

Lo demostraron actividades como la conserva, por ejemplo, que tras el Brexit –la desconexión de Reino Unido de la Unión Europea– se embarcaron en misiones comerciales a otros países. O como la piedra natural, como explica el secretario general del Clúster del Granito, José Ángel Lorenzo. “Estamos haciendo un enorme esfuerzo, sobre todo teniendo en cuenta la irregularidad que caracteriza ahora la construcción a nivel nacional”. Con Estados Unidos como mercado de referencia para el granito, la subida de tipos aplicada por la Reserva Federal (Fed) ha empujado a las empresas a buscar alternativas en más países. “Tenemos una gran vocación exterior, somos de los más abiertos”, complementa Lorenzo.

Su contribución se ejemplifica con múltiples ejemplos. Volvemos al mapa: Tanzania no es Tuvalu (tiene más de 67 millones de habitantes), pero lo era hasta la primera mitad de este año, cuando no era receptora de mercancías procedentes de los muelles de Vigo. Es la misma situación en la que estaban Belice, San Cristóbal y Nieves, Antigua y Barbuda, San Vicente y Granadinas, Siria o Nueva Caledonia. Samoa Americana, con tres veces la población de Lavadores –ocho veces la de Beade o casi seis la de Castrelos–, también se acaba de incorporar a la cumplida lista de compradores de mercancía expedida desde la ciudad olívica. Otros territorios que tenían una presencia residual en esta nómina de clientes pero que han incrementado sus importaciones desde Vigo son Bolivia, Venezuela, San Pedro y Miquelón, Ghana o Nueva Zelanda.

Claro que el peso total recala en territorios más fáciles de situar en el globo terráqueo. El principal destinatario de las mercancías dispensadas desde las dársenas viguesas es Turquía, por el tirón de los vehículos –no solo los ensamblados por Grupo Stellantis–, que se gastó hasta mayo más de 443 millones de euros.

Le sigue a poca distancia Reino Unido (420 millones), que ha duplicado sus importaciones desde el Brexit y también por el efecto de la compañía que preside Carlos Tavares. Fuera del continente europeo, y sin contar por tanto con clientes históricos para la industria gallega (Francia, Italia, Alemania o Bélgica), destaca la pujanza de Marruecos o la de México, que ha superado ya a Estados Unidos en números absolutos (91,4 millones de euros) o Israel (77 millones). Otro segmento que ha experimentado un alza muy notable es el del avituallamiento a buques de terceros países, con más de 33 millones de euros hasta mayo, lo que también redunda en la apertura total del puerto vigués y la gran diversidad de servicios que prestan las empresas de su ecosistema.