Llegan las fechas señaladas de la Navidad, marcada por la inflación, en las que las ventas de las empresas mayoristas han tenido un comportamiento similar al de prepandemia, y en las que el consumidor no va a renunciar a innovar en sus mesas.

Después de dos campañas navideñas marcadas por la covid, los grandes mercados alimentarios mayoristas españoles -Mercamadrid y Mercabarna- llegan este sábado a la primera de las grandes citas navideñas con un término que por fin se hace realidad: la normalidad.

La dirección general de Mercamadrid, el principal centro alimentario de Europa, ha confirmado a Efe que la temporada se ha vivido en términos de "normalidad" y muy similares en demanda a los de 2019, aquel año en el que aún la covid-19 no formaba parte de la historia.

El 80 % del producto que se vende en este espacio, la clave de la distribución de frescos del país, procede de España y el pescado juega un papel fundamental.

A pesar de la subida de precios de la cesta de la compra, que supera el 15 % en términos medios, en la lonja de pescados de Mercamadrid se han mantenido los precios del marisco en relación al año pasado, han precisado desde su organización.

Se observa la tendencia creciente de productos como los ahumados, conservas y salazones, con el salmón como producto estrella y con incorporaciones nuevas como la sardina ahumada, que cuenta cada vez con más adeptos.

La conveniencia gana paso y cada año crecen los clientes que solicitan elaboraciones y semipreparados del pescado, sobre todo desde el sector de la hostelería, que este año está desarrollando una buena campaña -después de dos años marcados por las restricciones-.

Han tenido buena salida como protagonistas de las mesas navideñas la gamba blanca, langostino, cigalas y carabineros, así como el besugo, merluza, rodaballo y salmón.

Por otro lado, siempre se mantienen presentes como buena propuesta los principales productos de la acuicultura: dorada, lubina y corvina.

Llama la atención el "aliado" de los productos congelados, tanto para bares y restaurantes como para las familias.

Este año en Mercamadrid también se ha visto tendencias, como la importante comercialización de algas nacionales, la "verdura del mar".

En frutas y hortalizas, en el mercado madrileño la lombarda, escarola, granadas, lechuga viva, fresones, piñas y mangos protagonizan de nuevo la campaña, unos clásicos que junto a uvas y cerezas, estas últimas importadas en contraestación, aparecerán en los fruteros navideños.

En carnes, los clásicos mantienen su papel destacado, como los asados -cordero, pularda, capón y cochinillo- pero, poco a poco, crece la presencia de nuevos y "selectos cortes" del bovino hasta las grandes piezas para hostelería, "como el tomahawk".

También en este subsector ha crecido la demanda de elaborados y semipreparados, con propuestas casi listas para hornear o simplemente calentar.

Más de 100.000 toneladas

Los gremios mayoristas de Mercabarna han previsto para este año la recuperación del volumen de comercialización a niveles previos a la pandemia, lo que significa la distribución de 108.000 toneladas de alimentos frescos.

A pesar del escenario inflacionista, en este mercado han descendido las cotizaciones de productos como la merluza y los frutos rojos, según han detallado en su estimación de previsiones.

La recuperación del canal de hostelería, que el año pasado quedó muy tocado por la ola de "omicron" ha ayudado así a devolver la normalidad a una distribución que ha vivido un año de vaivenes y no solo de precios, pues ha tenido que sortear los efectos de un paro de transportes y una guerra en territorio europeo.