Asier Garitano, ambición sin urgencias

El nuevo entrenador del Tenerife recomienda «disfrutar del camino» para llegar «a lo más alto»

«Intentaré pasarlo  bien, molestar poco y trabajar mucho para llegar a lo más alto», afirma

Asier Garitano, nuevo entrenador del CD Tenerife

Carsten W. Lauritsen

Julio Ruiz

Julio Ruiz

Asier Garitano Aguirrezabal (Bergara, 6/12/1969) habló, en su presentación como entrenador del Tenerife, de disfrutar del camino y de evitar el estrés que provocan las urgencias. «Intentaré pasarlo bien, molestar poco y trabajar mucho», aportó como ejemplo de una filosofía que no está reñida con la ambición. Si bien no pronunció la palabra ascenso, dio por sentado que su equipo intentará estar a la altura de los mejores de la categoría en la temporada 23/24. Lo de tener «opciones reales» de subir, lo dejó para más adelante, para el tramo del calendario posterior a Semana Santa.

Para ello, avisó que no introducirá un modelo de juego rupturista en el equipo. Es más, apuntó que aprovechará todo lo bueno que dejó Luis Miguel Ramis y que aplicará algún «matiz» con el propósito de que su Tenerife sea «un poco mejor» que el anterior.

Podía haber recurrido al partido a partido o a reducir los objetivos a los triunfos semanales, pero Asier le dio otra vuelta al mensaje habitual de los entrenadores y recordó que «todo lo que es urgente, estresa». Dicho esto, remarcó que no tiene «ninguna intención» de agobiarse. «Me centro en el hoy y en mañana; todo lo demás no me preocupa mucho», comentó metiendo en la misma receta el deseo de «llegar a lo más alto» y el disfrute del recorrido. «Pensar de aquí a nueve meses no ayuda en nada; es más, perjudica bastante», advirtió.

En ese trayecto, llegará el momento de descubrir si el Tenerife es un candidato a subir de categoría. Garitano, que ya ascendió a Primera con el Leganés, calcula que la duda se despejará en abril. «Hasta después de Semana Santa no sabremos si este equipo tendrá opciones reales de pelear con los mejores, así que, hasta entonces, lo importante será el camino; y a eso le vamos a dar mucha importancia», insistió sobre el cuidado de los «hábitos» y de la «calidad de los entrenamientos para que el equipo pueda tener opciones reales» de moverse en las posiciones altas a la clasificación.

Ingredientes del éxito. Aparte de darle «importancia a las cosas sencillas», Garitano opinó que un equipo que se plantee subir de categoría debe contar con «buenos jugadores», condición que, a su juicio, se cumple en un Tenerife que acabó el curso 22/23 con 16 futbolistas con contrato para la campaña venidera. «Además, me consta que aquí hay un gran grupo», añadió ampliando el análisis a la convivencia interna.

El estilo. ¿Cómo será el Tenerife de Garitano? Por lo que anticipó el nuevo técnico blanquiazul, el equipo se parecerá al de Ramis, porque «compitió bien, fue profundo, defendió muy bien y tuvo buenos hábitos». Pero no se conformará con eso. Le dará su toque personal. «Me gustaría atacar todo lo que pueda, y para eso habrá que defender bien, cosa que este equipo ha hecho. Mi idea será como la de todo el mundo, poder dominar todas las situaciones del juego. Entiendo que en esta categoría hay muy pocos equipos que son capaces de proponer y dominar, y que necesitas manejar muchas situaciones para estar donde queremos, peleando hasta el final. Dependerá de los jugadores que incorporemos, porque ya conozco a los 16 que tenemos con contrato y estoy contento con ellos», expuso el entrenador vasco, para quien ha sido esencial la permanencia de la estructura principal de la plantilla. «En las primeras reuniones, fue importante que me dijeran que iban a mantener a los jugadores que ya estaban en el club, que no iban a venderlos, porque esta plantilla me gusta mucho», aseguró con la previsión de «equilibrar» algunas demarcaciones con «tres, cuatro o cinco» refuerzos que ofrezcan «algo diferente» a lo que ya hay.

Continuidad y matices. «Por lo que he visto, es un equipo que ha competido en todos los partidos», continuó Garitano tomando como referencia las dos últimas temporadas. «Por la información que tengo, sé que los hábitos son buenos. Este grupo jugó una promoción en 2022 y en la siguiente Liga tuvo altibajos, pero su carácter competitivo fue grande. Sin tener muchas opciones en los dos últimos meses de la temporada pasada y sabiendo que el entrenador no iba a seguir, también fue competitivo. Eso quiere decir que el equipo estuvo con Ramis. Cada entrenador ve el fútbol de manera diferente, pero no le vamos a dar una vuelta grande al Tenerife, porque me ha gustado lo que he visto. Le daremos algún matiz que creo que nos hará un poco mejores», anunció Asier, cuyos primeros contactos con los consejeros del Tenerife se produjeron en abril, antes de firmar por una temporada, la 2023/2024. «El proyecto del Tenerife coincidía con lo que yo estaba buscando y les dije que sí», comentó el que fuera entrenador del Leganés, Real Sociedad y Alavés, entre otros equipos.

La plantilla ideal. A falta de dos meses para que comience la Liga, el segundo fin de semana de agosto, Asier sostiene que el Tenerife ya tiene jugadores suficientes para competir. Otra cosa es que tanto él como los dirigentes vayan a aprovechar la apertura del mercado de altas y bajas de verano para aumentar el potencial de la plantilla. El técnico es partidario de buscar un «equilibrio»con dos opciones por demarcación. «Me gusta doblar posiciones y tener jugadores con características diferentes para poder cambiar», explicó convencido de que el proyecto se está construyendo con coherencia. «Es importante saber quién eres y qué es lo que quieres, y el Tenerife tiene las ideas claras», destacó con la garantía de saber que «hay jugadores en casi todas las posiciones y no hay ninguna en la que falte gente». En esa línea, no se mostró preocupado. «Lo tenemos todo, y si mañana tuviéramos que iniciar la Liga, lo podríamos hacer tranquilamente», dijo.

La llamada a Aitor Sanz. Asier no tiene previsto telefonear a su antecesor, Luis Miguel Ramis, al que considera «muy buena gente», ya que prefiere quedarse con su «intuición» sobre lo que pueden ofrecerle sus jugadores. «Con eso intentaremos mejorar individual y colectivamente a un equipo que ha estado muy bien trabajado», argumentó. En cambio, sí conversó con uno de los que serán sus futbolistas, y no con uno cualquiera, sino con el capitán, con un Aitor Sanz que cumplirá su undécima temporada en el Tenerife. En esa charla, Garitano quiso recordarle al centrocampista el valor que tiene dentro y fuera del campo. «Le dije que iba a renovar su contrato porque es muy bueno, y que yo me quiero rodear de esos jugadores, porque son los que me hacen mejor a mí y hacen mejor al club. Es muy importante no solo por lo que hace en el día a día, sino por cómo entrena y compite».

El papel de la cantera. Para alguien que creció como jugador en Lezama, durante diez años, y que fue entrenador de la Real Sociedad, la mirada a la cantera sale de manera natural. «Si son buenos, jugarán», prometió abriéndole las puertas del primer equipo a los jóvenes valores del club. Por un lado avisó que «la dificultad para la gente que llega desde abajo es grande, porque la calidad que hay en la plantilla profesional es alta», pero por el otro afirmó que «dependerá de ellos». En este caso, los aspirantes tendrán la ventaja de trabajar con un preparador que vivió ese proceso y conoce el terreno a la perfección. «A día de hoy tienen un entrenador que viene de esas escuelas, de haber estado en el Athletic, de haber dirigido a la Real, de haber dado oportunidades a gente con edades tempranas que tenía talento...», finalizó.