Con algún bache durante el primer cuarto y el tramo final del segundo, pero con una superioridad global fuera de toda duda. El Lenovo Tenerife ha derrotado al Real Betis (88-64) en un partido sin mayor historia tras el descanso (parcial de 26-13 tras el 41-30 al intermedio) y con el que los de Txus Vidorreta no solo alcanzan los 13 triunfos (sobre 17 posibles) al término de la primera vuelta, sino que además se aseguran la condición de cabeza de serie para la próxima Copa del Rey. Un privilegio que permitirá a los isleños evitar en cuartos a Barça, Real Madrid y Baskonia.

Pese a que el Real Betis trató de agarrarse al duelo (14-11), la paciencia en la circulación de balón y un gran acierto en el tiro de dos (llegó a acumular un 20/25 al final del tercer acto) le bastaron a los laguneros para doblegar con suma suficiencia a su contrincante. De nuevo, en una aportación coral de los laguneros, tanto en reparto de minutos (nadie superó los 25 en cancha) como por producción ofensiva. Así, Huertas fue el más valorado (18) gracias a sus 14 puntos y ocho asistencias, pero también alcanzaron la decena Jaime Fernández (16), Abromaitis y Shermadini (11 cada uno), y Guerra (10). Además, el duelo dio la posibilidad para el debut en ACB del tinerfeño Diego Fernández, que jugó los últimos 107 segundos.

Como en el arranque del partido en Zaragoza el binomio Shermadini-Huertas resultó letal. Entre el poste y el base se conectaron para fabricar de manera directa los 12 primeros puntos de los locales, a lo que el paulista añadió una asistencia a la contra para Sastre. Se establecían así las primeras rentas significativas para los locales (14-6), que sin embargo no le terminaron de coger el punto al encuentro.

En parte porque el Betis cargó de manera insistente el rebote de ataque (para pescar un total de seis capturas en el primer acto); también porque los de Vidorreta le dieron, en ocasiones, demasiadas revoluciones a sus ataques; y especialmente porque el cuadro de Luis Casimiro supo ser agresivo en el 2x1 lejos de la canasta y redoblar ayudas y manos cuando los locales trataron de conectar con Shermadini, mucho más atado en corto que en el arranque.

En ese desequilibrio el conjunto andaluz llegó a situarse a solo tres (14-11, 8'), pero entre una buena circulación culminada por Guerra y dos libres de Fernández el Lenovo dio carpetazo al primer acto con una renta de siete (18-11). Cerrada en gran medida la sangría del rebote ofensivo y con mucha más paciencia y un mayor criterio a la hora de mover el balón, el Canarias sofocó cualquier intentos de rebelión y fue aumentando poco a poco su ventaja.

Lo hizo el cuadro lagunero con un amplio catálogo de recursos tras sendas buenas circulaciones. Desde un triple en la esquina de Abromaitis, una finalización interior de Guerra, o una penetración y un triple posterior de Fernández. Con esos tres puntos del madrileño el Lenovo Tenerife llegó a doblar a un rival (34-17) al que ya se le estaban empezando a ver las costuras. Solo por la insistencia interior de Gerun, Tsalmpouris y Pérez sumaban con cierta fluidez los visitantes (39-23).

Pero como en el pasaje por el que deambuló en el primer periodo, el Canarias entró en un pequeño bache en ataque y dio aire al Betis, que redujo su desventaja a 11 tras un triple de Bertans (41-30). En un partido de ida y vuelta y sin apenas parones, el cuadro lagunero había desperdiciado la ocasión de dejar tocado al Betis. Los verdiblancos dejaron de tener en el rebote ofensivo a una de sus mejores armas (solo un rechace en todo el segundo cuarto), pero sí se aprovecharon de la displicencia defensiva del cuadro local, que solo totalizaba dos faltas personales a 15 segundos para el descanso. La eficacia cerca del aro (12/15) y su solvencia habitual en los tiros libres (8/9) evitaron un susto mayor al intermedio.

Llegó a ponerse a 10 el Betis en los primeros compases del tercer acto (44-34), pero de nuevo tiró de criterio el cuadro canarista para sacudirse los apuros. Inteligencia para saber encontrar los huecos que dejaban los continuos 2x1 lejos del aro de los sevillanos, y también unos minutos estelares de Abromaitis, capaz de robar dos balones y poner un tapón, y además anotar yéndose hacia dentro o desde el 6,75 saliendo de un bloqueo. Con el regreso de la mejor versión de Tim la renta aurinegra se disparó hasta el +21 después de tres minutos y medio de cuarto (55-34).

Pese a un par de pérdidas innecesarias (acumuló ocho después de 30 minutos), el Betis solo pudo llegar a un 57-39, antes de que el Lenovo se empeñara en dar otro clinic de circulación de balón. Fluidez que se tradujo en 11 canastas sobre 13 intentos, con un 3/3 en triples, pero sobre todo con una seguridad meridiana cerca de canasta para elevar el global del partido en tiros de dos a un 20/25. La renta local tocó techo con el 67-43 (29').

Ya con todo decidido, el Canarias pudo permitirse levantar un poco el pie del acelerador. Aún así, y tras fallar sus cuatro primeros lanzamientos del acto final, a poco que volvieron a entonarse en ataque, los aurinegros establecieron un nuevo tope en el marcador: 78-52 a cinco minutos del final. Un epílogo sin mayor historia, donde destacó el debut del júnior Diego Fernández.