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Diego Navarro triunfa en Los Ángeles en el aniversario de ‘Conan el Bárbaro’

El compositor y director tinerfeño recibe una cálida ovación, con el público del Walt Disney Concert Hall en pie, tras su actuación en el homenaje a Basil Poledouris

Diego Navarro saludando al público de Los Ángeles.

Con el público en pie. Así fue despedido el director tinerfeño Diego Navarro el pasado viernes en el concierto de homenaje al recordado compositor Basil Poledouris en Los Ángeles. El también director del Festival de Música de Cine Fimucité explicó este lunes lo que implica la experiencia de debutar en el Walt Disney Concert Hall. Lo vivido fue, insistió, «simplemente histórico».

«La experiencia ha sido más que fantástica. Es la primera vez que un compositor y director español del género hace su debut en ese recinto. Nunca antes había pasado y que encima sea un canario es de una relevancia enorme. Estamos hablando de una de las salas más importantes del mundo», destacó Navarro, recién aterrizado desde Estados Unidos. Tal y como precisó durante la velada el productor y organizador de este concierto-aniversario de la película Conan el Bárbaro, Robert Townson, «no hay nada que esté por encima del Walt Disney Concert Hall». «Este es un hecho que va más allá de un simple concierto», celebró por su parte Navarro.

Además de la calurosa ovación con la que fue recompensada su participación en el concierto, Navarro recibió varias sorpresas. No solo fue presentado por el mítico director de la película –de la que se celebran ya 40 años de historia– John Milius. Además, antes de su actuación, también se proyectaron sendos vídeos de presentación con Francis Ford Coppola y Arnold Schwarzenegger. 

Navarro se puso al frente de Los Angeles Film Orchestra en el que fue, sin duda, el momento más importante de la velada de homenaje al recordado autor de bandas sonoras inolvidables como El lago azul, RoboCop, La caza del octubre rojo o Liberad a Willy. «Dirigí una suite de 21 minutos de la banda sonora de Conan el Bárbaro creada exprofeso para este concierto», indicó. El tinerfeño resaltó la importancia de ponerse al frente de algunos de los mejores músicos del mundo. «Estamos hablando de profesionales que ahora mismo están grabando la banda sonora de Avatar 2, por ejemplo», precisó.

El recinto estuvo a punto de completar el aforo gracias a las más de 2.000 personas que acudieron al homenaje de Poledouris. «Hubo una reacción insólita, con gritos y chillidos. Fue muy impresionante justo después de mi interpretación. Cuando abandoné el escenario tuve que regresar porque la gente no paraba de chillar. Fue una bestialidad».

Navarro ha vuelto encantado de que Tenerife sea tan conocida en Los Ángeles gracias, en buena medida, a la fama que ha ido acumulando Fimucité durante los últimos años. «No solo fui como director y compositor, fui como parte de Fimucité y había mucha expectación, me conocían». Además, es probable que de este viaje surjan nuevos y apasionantes proyectos para el músico tinerfeño.

El compositor

El concierto del pasado sábado en Los Ángeles, titulado Basil Poledouris. The music and the movies, se celebró en el Walt Disney Concert Hall. «Poledouris es, sin duda, una figura capital dentro de la música de cine» explicó Diego Navarro cuando recibió la invitación para participar en un recital que aprovechó el 40 aniversario de la película Conan el Bárbaro para homenajear al compositor de su mítica banda sonora, Basil Poledouris. Basil Poledouris fue un compositor de música de cine nacido en Estados Unidos pero de origen griego. Obtuvo una gran popularidad gracias a su poderoso estilo épico de composición y su intrincado diseño temático. Cosechó numerosos éxitos con las bandas originales de cintas que ya son un clásico, especialmente durante las décadas de los ochenta y noventa: El Lago Azul (1980), Conan el Bárbaro (1982), Conan el Destructor (1984), Amanecer rojo (1984), RoboCop (1987), La caza del Octubre Rojo (1990), Liberad a Willy (1993) y sus secuelas, Starship Troopers (1997) y Entre el amor y el juego (1999).

Durante sus 35 años de carrera, el homenajeado en Los Ángeles compuso algunas de las partituras más brillantes de la época. Basil Poledouris falleció en noviembre de 2006 a los 61 años víctima de un cáncer.

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