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Canarias, ‘capital’ de la música urbana

El panorama nacional ha temblado las dos últimas semanas con el atrevimiento de siete cantantes canarios que han fulminado las listas con ‘Cayó la noche’, en el pódium de Spotify y YouTube

De izq. a dcha., Bejo, El Ima, El Pantera, Juseph, Quevedo, Cruz Cafuné, BDP Music [el productor] y Abhir Hathi. Laura Ouch

Vienen unas chicas a saludar, piden unas fotos y con la misma se van. Es algo rápido, tendrán clases en el Instituto de La Minilla, en Las Palmas de Gran Canaria, que está detrás. Aquí, ahora, solo hay cuatro colegas que intercambian cigarrillos, bromean y hablan de que, en cuanto termine la sesión de fotos frente a este mural, salen pitando a grabar en casa de uno de ellos. Pasan coches y se ponen las capuchas del frío que hace, entonces, ya está. «¡1,2 millones! Esto es historia». El que grita es el manager de La Pantera, autor junto a Pedro Quevedo y Juseph del éxito del momento: Cayó la noche. Solo 17 días han pasado desde que sacaron el remix con Abhir Hathi, El Ima, Bejo y Cruz Cafuné para lanzarse a por el número 1 en Spotify y en Apple Music, 6 en Amazon Music, 5 en YT España, 129 en Spotify Global y, si el conteo no falla, 2,5 millones de visualizaciones en YouTube como #2 en tendencias. Están en el pódium, todo es tan irreal que ni se lo creen al hablar de los viajes y de las próximas rimas: ahora toca trabajar a full.

Juseph, Quevedo, BDP Music y El Pantera, en un mural de La Minilla. | | JOSÉ CARLOS GUERRA

«Sabía que iba a triunfar, pero no que se convirtiera en un himno canario tan pronto», dice Sergio El Pantera. Volvió a nacer en una noche mítica, la definición de lo perfecto, no hubo dramas ni tropiezos en la casa donde estaba grabando con Quevedo ni Juseph el verano pasado. Estaban de fiesta, «como si hubiéramos ganado la Champions», y, al despertar, decidieron que tenían que hacer algo con toda esa energía que quedaba en los vasos sucios y el suelo abrillantado de risas. «Escribimos todo lo que pasó anoche, y se pegó también». Tiene recién cumplidos los 20 años y está negociando las cláusulas de contratos con varios sellos, desea comerse el mundo y no duda del potencial que tiene. «A España le hacía falta alguien como nosotros, un baño de agua fresca, me encantaría que esto fuera un antes y un después en la historia de la música en Canarias; me veo con las ganas para que esta ola crezca el doble».

Canarias, ‘capital’ de la música urbana

Aquel sencillo publicado en junio estaba embrujado, y El Ima y Quevedo tuvieron la siguiente ocurrencia: «Hay que hacerlo remix». «Estábamos yendo al sur en el coche de Isaac [su productor] y le dije, chacho, ¿y si lo montamos ya mismo? Les hablamos a todos los que se nos pasó por la cabeza, ¡y salió!», dice Quevedo. En aquel arrebato fue cuando contactaron con Bejo, Cruz Cafuné, Abhir Hathi y les dijeron que sí. Maikel Delacalle y PtaZeta no pudieron participar por problemas de calendario, si no, aquello hubiera sido el fin del mundo. Quevedo mira un momento el móvil y levanta las cejas, le acaban de ingresar el dinero de una construcción en la que trabajó hace seis meses. «Será que se han enterado», se cachondea, pero vuelve a escena. «Estoy contento, pero lo importante es lo que pase después de esto; no quiero meterme en una nube para luego chocar contra el muro». Hasta el rapero argentino Bizarrap ha comentado su vídeo. Isaac - BDP Music, el productor del tema, ha hecho del autoaprendizaje su carrera y, desde que vio a La Pantera son uña y carne, «es cuestión de confianza», como ese acelerón al final de los seis minutos que lo ha hecho viral.

Con apenas dos años de recorrido y algunos miles de reproducciones en YouTube, hay un momento clave en esta historia: el confinamiento de la Covid-19. Son la generación del virus. Tuvieron, sí o sí, que pararse a pensar entre las cuatro paredes de sus casas qué querían hacer con sus vidas. Juseph, aun habiendo estudiado en el Conservatorio de pequeño, no se decidió hasta aquel 2020. «Es raro. Fue una época triste, pero estar tanto tiempo solos nos incitó a crear. Si no hubiera pasado la cuarentena, nada de esto estaría pasando ahora mismo», admite.

Fuera del circuito urbano apenas se conocía a estos tres músicos que se unieron gracias a que hablaron por chats. Un elemento imprescindible para entender esta amalgama de éxitos y coincidencias es la espontaneidad de las redes sociales, desde donde se ha conseguido que unos pibes de Canarias sean referentes a escala nacional. Otro detalle: perjuran que no ha habido ningún tipo de inversión en publicidad digital y se han sujeto al crecimiento orgánico. Sus gustos reflejan una diversidad que no entiende de fronteras: Frank Ocean, Drake, Anuel AA, Bad Bunny, Myke Towes, Summer Walker, Tego Calderón, Daddy Yankee… Un interminable barranco que da la salida al océano: Canarias, puente continental entre culturas. Desde el grupo de rap Veneno Crew al reguetón de las K-Narias, las Islas están en el punto de mira de la industria con artistas tan variados como Don Patricio, Locoplaya, Mike Delacalle, PtaZeta, Sofi de la Torre, Highkili, Danny Romero, Choclock, Ellegas, Dawaira, Indigo Jams o Eva Ruiz. Trap, reguetón, hip-hop, R&B, ritmos latinos, esto suena diferente.

El Ima viene de escuchar a la orquesta de su padre y de emprender un camino solitario que le hace comprender el peso de ser referente para miles de personas que los buscan cada día. «Acabamos de abrir las puertas a lo que se tenía que haber hecho hace tanto tiempo: la unión de los artistas canarios. En Canarias hay muchísimo talento oculto y, contando con que solo hay dos millones de personas, puede salir cada día un artista nuevo y tener una exposición totalmente diferente a la que teníamos hace diez años», reflexiona. Al otro lado del teléfono también está Abhir Hathi que recalca que nunca ha sentido ningún tipo de competencia, «esto genera infraestructuras y nos ayuda de forma casi circulares. Es una bendición, ya que tenemos una licencia distinta a la península, el remix lo hemos importado del modelo latino y es coherente por ser culturalmente más parecidos».

Canarias, ¿es diferente? Quevedo destaca la vibra, «es la forma de ser de las personas, hay mucho sentimiento canario en la ayuda de unos a otros» y, al preguntarle a La Pantera si hubiera preferido vivir en un barrio de la capital, lo tiene claro, «qué va, me encanta haber salido de aquí, de donde más difícil decían que era, mi madre ha llorado y todo». Él lo define como «ataques de felicidad», tal vez es el sentimiento unido de los implicados. Juseph propone una afrenta: «Siempre se ha pensado que hay que ir a Madrid para triunfar, pero estamos demostrando que no. Hemos grabado aquí y producido aquí. En Madrid tienes muchísimos más contactos, pero mi idea es que pongamos a las Islas como epicentro de cultura musical urbana; que los de la península vengan para acá». La periferia manda.

De repente, llegaron a rodar Bejo y Cruz Cafuné. Ambos, curtidos en la última década por la industria musical, reciben ese «cariño» y «respeto», palabras que reflejan el buen fondo, como se suele decir, de estos chavales que viven por y para su música. Bejo fue a la ciudad madrileña a estudiar y atrajo la atención con una estética y unos versos inauditos en la escena, «los likes son una forma de acceder a la gente donde antes era necesario tener una industria muy grande detrás para hacer un disco y se pudieran vender el CD en El Corte Inglés o en una gasolinera», recalca mientras toma al estado de Puerto Rico como homólogo del Archipiélago, «hoy en día es una fortuna tener esas herramientas en tu bolsillo, en tu móvil, que le da más poder al autor y consigue democratizar el contenido».

Contando lunares fue el éxito que en 2019 encumbró a Cruz Cafuné y a Don Patricio, el tinerfeño insiste en lo positivo de que un chaval con 16 años tenga las oportunidades a un golpe de ratón, al contrario de lo que le pasó a su generación. «La gente de las editoriales o los sellos sí que están flipando con lo que está pasando en Canarias, viendo cómo fichar al siguiente isleño que destaque un poco», así que propone que el siguiente paso para consolidar este fenómeno sea tener presente una perspectiva artística y empresarial, «hace falta más profesionales como abogados o managers».

Los chicos se despiden, vienen sencillos, discos, no tendrán otro momento para descansar hasta dentro de bastante tiempo. ¿Para cuándo la celebración del éxito?. «Si quieres una carrera que dure, aunque al principio no haya revuelo, haz lo tuyo; yo ahora me voy a grabar en casa de un amigo», sentencia El Pantera. Dicho y hecho.

«Siempre ha existido la idea en Canarias de formar y ser parte de la industria musical desde las Islas», explica el label manager grancanario Néstor Hernández, un profesional que ha sido testigo del creciente interés que han despertado en la Península la nueva hornada de artistas de las islas. «Los nuevos artistas tienen las herramientas y los recursos necesarios para lograr esta meta. Era cuestión de tiempo que sucediera; siempre ha habido un talento por encima de la media en el Archipiélago».

«Esta eclosión ya lleva tiempo gestándose», dice, «quizá con otros resultados pero con la misma dirección: hacer de Canarias un epicentro de la música latina como puede ser Puerto Rico o Miami. Suena ambicioso, pero no está tan lejos esa realidad. Depende de los artistas creérselo y hacerlo realidad».

Asegura Hernández que «con este éxito han demostrado que, juntándose, hay una fuerza y una energía complicada de romper. Se están dando pasos en grande artísticamente, pero se debe pensar en un modelo de negocio que permita a estos y otros artistas canarios seguir escalando y hacer una escena sólida; ahí está la clave. Es tan importante el artista como el equipo que les rodea, refiriéndonos a managers, bookers, productores, responsables de marketing, contables o abogados, entre otros. La profesionalización del sector viene también por estos agentes».

«El éxito de una canción comprende muchos factores que, en muchos casos, no depende sólo del artista. La audiencia es realmente quién decide. La finalidad debe ser que lleven su música a salas o festivales y que el público quiera adquirir entradas para ver sus shows», concluye.

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