A las 8:30 de la mañana del domingo se encontraron en mitad de una nacional una furgoneta de trabajo parada sobre un stop, con el motor en marcha e invadiendo la carretera. Su sorpresa fue total al ver que dentro había tres hombres completamente dormidos. Llamaron a los Mossos que les hicieron la prueba de alcoholemia. Todos dieron positivo. El conductor dio una tasa de 0,66 mg por litro en aire espirado, lo que constituye un delito contra la seguridad vial. Lo denunciaron dos ciclistas que grabaron la escena con su móvil.