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Irene Urdangarin, la primera Borbón hostelera

La benjamina de los cuatro hijos de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin cumplirá el próximo 5 de junio 18 años, una fecha clave en el proceso de divorcio de sus padres

Irene Urdangarin, en el funeral de Constantino de Grecia, en enero de 2023.

Irene Urdangarin, en el funeral de Constantino de Grecia, en enero de 2023. / EUROPA PRESS

Natalia Araguás

A punto de alcanzar la mayoría de edad, la siempre discreta Irene Urdangarin (Barcelona, 2005) ha visto aumentar el interés público que suscita. La benjamina de los cuatro hijos de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin cumplirá el próximo 5 de junio 18 años, una fecha clave en el proceso de divorcio de sus padres, separados de mutuo acuerdo desde que en enero de 2022 se publicaran las primeras fotos del exduque de Palma con Cristina Armentia. Con todos sus hijos mayores de edad y sin patrimonio a dirimir, Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina podrían divorciarse sin litigio: ella correrá con todos los gastos y le pasará una manutención a su exmarido, a cambio de que él se comprometa a guardar silencio sobre sus años como miembro de la Casa Real y se abstenga de publicar ningún libro al respecto, según informó Lecturas. 

Irene Urdangarin se enfrenta además a decidir su futuro académico, finalizados sus estudios en la exclusiva escuela Ecolint de Ginebra. Según la joven dejó entrever en su cuenta de Instagram, cuyo perfil está cerrado, en el próximo curso estudiará en la École Hôtelière de Lausanne, considerado el centro universitario más prestigioso del mundo en dirección y administración de hostelería. Cada curso cuesta unos 35.000 euros, de manera que los cuatro años de formación ascenderían a 140.000 euros, un precio que será mayor si decide mudarse al campus, situado cerca del lago Leman. Queda por ver si Irene Urdangarin optará por emanciparse o seguirá viviendo en la casa de su madre en Ginebra, como lleva haciendo desde los siete años, lo que la obligaría a conducir cada día en coche una hora. 

Aunque nació en la clínica Teknon de Barcelona en 2005, Irene Urdangarin ha vivido fuera de España desde los cuatro años, cuando la familia se trasladó a Washington ante el inminente estallido del caso Nóos. La distancia le ha permitido disfrutar de una vida anónima, algo que conviene a su carácter, afable pero tímido. Por edad debería haber crecido cercana a sus primas Leonor y Sofía, pero lo cierto es que están distanciadas a raíz de la imputación de Iñaki Urdangarin y el cortafuegos que impuso la Zarzuela. Sí tiene una estrecha relación con su prima Victoria Marichalar, cuatro años mayor, ya que las dos infantas fomentaron la relación de sus hijos. De hecho, se especuló con que Irene Urdangarin pudiera seguir los pasos de su prima, convertida en toda una 'influencer'. A la joven también le gusta la moda y cultiva un estilo sobrio y elegante con detalles que revelan su interés por las tendencias. Llamó la atención, por ejemplo, en el reciente funeral de Constantino de Grecia, al que acudió de riguroso luto pero con la melena rubia suelta, con efecto mojado, y un pendiente de oro en forma de rayo y un 'piercing' en la misma oreja.  

La pequeña de los Urdangarin debe su nombre, de hecho, a Irene de Grecia, hermana de Constantino y doña Sofía. Fue una niña muy buscada, después de tres hijos varones, Juan Valentín, Miguel y Pablo Nicolás. Habla a la perfección inglés y francés y practica varios deportes, entre ellos la vela y el esquí. De ella suele destacarse su encanto y discreción, cualidades legendarias también de la reina Sofía, con quien comparte su afición por la música: es una de las favoritas entre sus nietos.