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Sector primario | La crisis de la pesca

El reparto de la cuota del atún condena a la flota de Tenerife al amarre

La Federación de Cofradías critica que se premie con el mayor porcentaje a los que esquilman y se castigue a la pesca artesanal

Un grupo de pescadores protestan ante la Subdelegación del Gobierno en mayo del año pasado. Andrés Gutiérrez

Los pescadores de Tenerife denuncian que el reparto de la cuota del atún condena a la flota al amarre. La Federación Provincial, que aglutina a las diez Cofradías que existen en Tenerife, censura «que se premie con el mayor porcentaje a los que esquilman los recursos»; es decir a los buques industriales cerqueros, y «se condene a desaparecer» a nuestra pesca artesanal, «responsable y sostenible».

El sector pesquero de Tenerife se rebela contra un presente negro y un futuro que se presume todavía más oscuro. Actualmente, pasa por uno de los peores momentos de las últimas décadas. La flota atunera y polivalente atraviesa una profunda crisis y los pescadores hablan de «desastre» en la campaña de los túnidos. «No recuerdo un año tan malo en las cuatro décadas que llevo pescando», afirma por ejemplo uno de los patrones más veteranos. Su frase ilustra la realidad de un sector de trabajo duro que cada vez está menos compensado y cuyo futuro lo marcan unas cuotas «que no nos permiten salir adelante», apuntan desde el propio sector.

La peor zafra de la historia.

El panorama para los 250 barcos –dan trabajo directo a unas 700 personas– que forman la flota artesanal de Tenerife y Canarias se presenta muy negro. La zafra (campaña) del atún del año 2021 ha sido la peor de la historia. Cabe añadir que ya fueron malas las de 2018, 2019 y 2020. Este último año, además, con la pandemia y sus consecuencias. Precisamente, la covid-19 ha afectado negativamente a las ventas del pescado, que han descendido mucho.

Perjudicados.

En su comunicado, las cofradías arremeten contra el criterio del Ministerio, al que acusan de favorecer a la flota industrial cerquera que opera en África con su actividad de sobrepesca de ejemplares de atún inmaduros, pues consume mayoritariamente la cuota asignada a España, cada vez más menguante. Sostienen que el Gobierno español, lejos de establecer un plan de pesca estatal basado en criterios de sostenibilidad de los recursos pesqueros y del medio ambiente marino, como ordena la Política Pesquera Común, aprobó un plan de pesca que favorece de forma insultante a la flota cerquera congeladora industrial. Una flota a la que señalan como la causante de la puesta en peligro de esta especie, en detrimento de la flota canaria, histórica en esta pesquería, a la que se dispensa un trato humillante en la aplicación de los criterios de reparto de cuota.

Artesanal.

La flota pesquera canaria, y, por ende, de Tenerife, es prácticamente artesanal en su totalidad, lo que asegura la sostenibilidad de la actividad frente a los grandes buques cerqueros. La Federación Provincial de Cofradías de Pescadores reclama que se mantenga el sistema histórico de cuotas en la pesquería del patudo, conocido como tuna, «artesanal, libre y durante todo el año». La Federación de Cofradías de Santa Cruz de Tenerife destaca que la tradicional captura de la tuna ayuda al sostenimiento económico de los pescadores y de sus familias y permite la recuperación de la pesca costera y de demersales; es decir, la de aquellos peces que viven cerca del fondo del mar.

El reparto.

Las decisiones de Madrid sobre las cuotas de túnidos que le pertenecen a Canarias y el reparto entre la flota ha puesto a los pescadores «al borde de la ruina y del colapso». La medida, basada en criterios como el histórico de las capturas, provocó que 18 barcos cambiaran de la lista B de atuneros cañeros de Canarias a la D, la de polivalentes y artes menores. Esto les ha supuesto un quebranto y prácticamente la ruina. El motivo es que solo han tenido la opción de acceder a 223 toneladas de tuna para la campaña de 2021 entre 202 barcos artesanales polivalentes, frente a las 2.198 que se asignaron a los atuneros cañeros. Una enorme merma y la imposibilidad de seguir pescando, al dedicarse en exclusiva a esta especie. En muchos casos, ha supuesto no poder faenar en nueve meses.

Las normativas.

Las diferentes normativas no contemplan la realidad de la flota de Canarias. Suponen otro problema más para la práctica de esta profesión con todas las garantías y una forma segura. Por ejemplo, las reglas de los cambios de arqueo (volumen del barco) y potencia de los motores, o la falta de una reglamentación de riesgos laborales en el ámbito pesquero, entre otras carencias.

Distintas reglas.

Los pescadores isleños acusan a la Secretaría General de Pesca de permitir que la flota cerquera, que opera fuera del caladero estatal, se rija por unas reglas de juego diferentes al resto, «lo cual es totalmente rechazable, injusto y arbitrario». La Federación remarca que la flota atunera cerquera congeladora no está sujeta a tallas mínimas. Por eso, con absoluta impunidad, captura desde hace años ejemplares juveniles. En definitiva, la agrupación censura que el reparto de cuotas de la tuna «premia a los que esquilman los recursos pesqueros con el mayor porcentaje de cuota», mientras que la flota canaria artesanal, que no hace daño al recurso y pesca de forma responsable y sostenible, «queda condenada al amarre».

¿Marroquíes o españolas?.

Otra de las preocupaciones de parte del sector es clarificar «dónde estamos faenando». Lo afirman los pescadores porque apenas a siete millas de las costas canarias, el Diario Electrónico de A Bordo (DEA) de los barcos define de dos formas distintas el mismo área. En este caso, delimitada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En 2019 eran «aguas españolas» y al año siguiente «aguas marroquíes». En la moción original de CC para el pleno del pasado viernes se requería al Gobierno de España que solicitara a la FAO «retomar la denominación correcta en el DEA de las aguas españolas en torno a Canarias». Este texto no aparece en la enmienda aprobada por unanimidad.

«Hemos mutlipicado por cien desde 2015 el presupuesto destinado al subsector pesquero»

Javier Parrilla - Consejero del sector primario

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Apoyo.

Javier Parrilla, consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo, pone en valor la evolución de los presupuestos destinados al subsector de la pesca artesanal. En 2015 eran 5.000 euros y en 2022 casi se multiplica por 100 esa cifra hasta alcanzar los 489.255 «con evolución ascendente en los últimos ejercicios» explica. Hay que añadir los 158.000 euros extra de finales del año pasado destinados a las cofradías para contribuir a sufragar sus gastos corrientes.

Así lo valoraba Manuel Díaz, Patrón Mayor en la de Los Cristianos: «Una satisfacción por lo que significa de ayuda en un año delicado, en mi opinión el peor de la historia»

El Cabildo de Tenerife tomó en marzo del año pasado un acuerdo institucional, a iniciativa del PSOE, para «la defensa de la cuota de tuna (Thunnus Obesus) de la flota artesanal canaria y la prohibición del uso del arte del cerco». Además de instar a la Secretaría General de Pesca del Ministerio del Gobierno de España a incrementar a la flota canaria las cuotas de captura de tuna hasta llegar a las 3.600 toneladas que, históricamente, le corresponden, según un criterio que se basa en las descargas anuales contrastado por distintas instituciones científicas. El Cabildo propone de cara a este año 2022, cuando se establezca un nuevo reparto con las correspondientes cuotas, trabajar para que se reconozca el uso de los métodos ancestrales de pesca sostenible de la flota atunera y artesanal de la Isla. No daña la superviciencia de los túnidos y esa es la razón para ampliar las posibilidades de pesca de patudo (tuna).

Llegar hasta el 12% de la cuota estatal

El consejero de CC Antolín Bueno presentó en el último pleno del Cabildo una moción «en defensa de la pesca artesanal atunera». Fue modificada con una enmienda, aprobada por unaimidad, del responsable de Agricultura, Ganadería y_Pesca, Javier Parrilla. Sus acuerdos instan a tomar una serie de medidas a los gobiernos de España y Canarias. En el primer caso, pedir a la Comisión Internacional para la Conservación del e Atún Atlántico (ICCAT) el aumento de la cuota nacional para que Canarias alcance un 12%. También que inicie las gestiones destinadas a completar el traslado del remanente de cuota de patudo (Thunnus obesus) no capturado por la flota canaria en años anteriores. Por úlrimo, concluir la normativa para el cambio de motores de los barcos de pesca profesionales. Al Gobierno de Canarias se le solicita aumentar la lucha contra el furtivismo e incrementar el porcentaje autorizado a barcos polivalentes del litoral, y acordar unos criterios dereparto justo entre ellos.

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