El general de División Alejandro Escámez Fernández, nuevo jefe del Mando de Canarias, juró cumplir las obligaciones de su cargo en acto protocolario celebrado en el Salón del Trono del Palacio de Capitanía de Santa Cruz de Tenerife al mediodía de este viernes. El general Escámez recordó que hace 36 años que pisó por primera vez Tenerife. Estaba recién salido de la Academia General Militar y llegó como teniente al Regimiento de Infantería Tenerife 49, en Las Raíces. En su discurso de ayer, señaló que "hoy vuelvo a caminar" por la Isla “con el mismo entusiasmo y pasión que antaño”. En su discurso, planteó que se propone "mantener en estado óptimo los estándares de preparación de la Comandancia General de este Mando para abordar los cometidos relacionados con la defensa de la soberanía, la acción exterior, el apoyo a otras instituciones o autoridades, o, en su caso, para la respuesta militar". Reconoció que "los riesgos y amenazas evolucionan y que, por tanto, nuestros procedimientos deben estar en continua evolución".

Apostó por adoptar la nueva secuencia de empleo en las operaciones del exterior y en este sentido sostener al contingente generado por este Mando para desarrollar cometidos en Líbano, Turquía o Irak, así como "seguir contribuyendo a las actividades de seguridad cooperativa en los países de nuestro entorno del Norte de África".

«Seguiremos contribuyendo a la seguridad cooperativa en el norte de África»

Alejandro Escámez - General de División

Expresó su voluntad de enviar a las unidades del Mando de Canarias a centros de adiestramiento de la Península para "adiestrar capacidades esenciales o para participar en los ejercicios principales de nuestro Ejército o de las Fuerzas Armadas".

También se comprometió a mejorar "las infraestructuras de instrucción y adiestramiento, así como las de vida y funcionamiento". Además, planteó la importancia de sumarse a los retos de transformación digital o el de los recursos materiales, con la incorporación del nuevo buque logístico de transporte Ysabel.

Manifestó su interés de seguir colaborando de manera "decidida, franca y leal" con las autoridades locales, autonómicas y nacionales, "siendo partícipe del acervo multicultural y social de todas las ciudades que nos acogen".

Considera importante la anticipación y la organización, rentabilizar el tiempo y los recursos, asumir que la inexactitud o el desacierto tienen consecuencias perniciosas, por lo que defiende la precisión y eficacia, "remover o superar obstáculos para seguir progresando, innovar y añadir valor a lo que se haga", así como evitar el tedio y la rutina, por lo tanto aplicar la imaginación en la forma de instruir y adiestrar.

Animó a sus subordinados a obrar "con iniciativa y espíritu crítico, estar siempre a punto para contradecir sin obstinación", así como huir de los relativismos, especialmente del moral.

"Sé que me incorporo en unos mmentos díficiles para las Islas, y particularmente para La Palma", señaló el nuevo jefe del Mando de Canarias. "Pero me incorporo con el mandato de estar disponible para cuando necesario proporcionar los apoyos que mitiguen esta o cualquier otra situación, en colaboración con el resto de servicios esenciales de nuestras islas o en cualquier parte del ámbito geográfico que compromete a este mando", en relación a Ceuta, Melilla o las Islas Baleares, apuntó Escámez.

«Hay que evitar el tedio y la rutina, y aplicar la imaginación a la hora de adiestrar e instruir»

El nuevo jefe del Mando de Canarias tuvo palabras de recuerdo para su antecesor, el teniente general Carlos Palacios Zaforteza, que en estos momentos ejerce como segundo jefe del Estado Mayor del Ejército. "A lo largo de estos años han sido muchos sus logros en el ámbito organizativo, institucional, operativo, de los recursosa o enfrentándose a situaciones complejas en el marco de las operaciones Balmis, Baluarte o derivadas de la presión migratoria", señaló el general de División.

En esa línea, admitió que "me deja la cota de la eficacia en un lugar muy alto, pero ello me supondrá una motivación adicional para tratar de enriquecer lo que recibo en aras de esa permanente aplicación de la mejora continua", apuntó Escámez, quien aclaró que en ello no escatimará ni tiempo ni esfuerzo.

El jefe del Mando de Canarias afirmó que "soy y me siento un soldado con espíritu y formación interarmas, que cree en el trabajo en equipo como factor multiplicador del valor individual". Además, piensa que "la moral es el mayor potenciador de la capacidad de combate".