El CSIF denuncia que el Teide «se quedará sin su único refugio de montaña», del Altavista. La instalación, cerrada desde noviembre, «es probable que no vuelva a abrir», aunque están «a la espera» de que, como anunciara el Cabildo a finales del año pasado, se formalice «el concurso público para su gestión». Otro colectivo «muy preocupado» por la situación es el de los montañeros de la Isla que también solicitan la reapertura. La Federación Tinerfeña envió una carta en enero a la institución insular «todavía sin respuesta».

CSIF cuenta con la representatividad total de los trabajadores del refugio que pertenecen a la empresa Teleférico del Teide, con el 49% de su capital en manos del Cabildo. Sus representantes insisten en «la dejadez de la Corporación» al «no reabrir uno de los espacios de alojamiento más importantes para los turistas de la Isla, especialmente para los amantes de la montaña y del entorno de la más alta del territorio nacional».

El sindicato argumenta: «Los trabajadores del Refugio de Altavista llevan desde marzo de 2020 en ERTE». Aseguran que «la empresa intenta transmitirles tranquilidad, pero hay una gran inquietud por su futuro laboral». Según Cristo Llurda, abogado del CSIF, «si bien el Cabildo alega que va a licitar la nueva adjudicataria del servicio de explotación no existen garantías para los trabajadores de seguir con la nueva empresa». Añade: «Ni tan siquiera con Teleférico del Teide, ya que sus puestos serían fácilmente amortizables».

¿Reubicados?.

Llurda afirma que «se les ha ofrecido la opción de salir del ERTE y de forma provisional, hasta que finalice el verano, trabajar en la base del Teleférico». Pero, valora, «sin que exista compromiso de qué sucederá cuando acabe la temporada estival». Subraya que «la situación nos preocupa, sin que tan siquiera se haya barajado el derecho a ser subrogados en la nueva empresa que supuestamente explote el Refugio de Altavista». Reflexiona el letrado: «Supuestamente, ya que a este sindicato no se le ha informado de nada en relación al estado del nuevo contrato administrativo de explotación». Por último, los trabajadores de Teleférico y del Refugio han mostrado su «rechazo al funcionamiento de la empresa en los últimos años». Apunta el abogado que «la plantilla tenía una serie de condiciones laborales como el derecho al transporte o en materia salarial que de la noche a la mañana la empresa se encargó de eliminar». Llurda sentencia.; «No debemos olvidar que Teleférico obtiene millones en ganancias cada año». Desde la representación de los trabajadores también confían en que «las cosas cambien en otros aspectos. No es lógico que haya obras todos los años, se asigne su ejecución a las mismas empresas o se hagan chapuzas. Y siempre se ve perjudicado el trabajador».

Preguntas sin respuesta.

Otro pilar de esta historia es «l colectivo de montañeros que «nos preguntan constantemente por la reapertura sin que hayamos obtenido respuesta alguna desde el ámbito público». Lo afirma un portavoz de la Federación Insular de Montañismo. Añade: «Las autoridades, sin dar ninguna explicación, mantienen cerradas las instalaciones». Valora la fuente que «no es un hotel sino un lugar de pernocta usado durante decenios y ahora clausurado con la disculpa de la pandemia». Insiste: «Si fuera por esta razón, los refugios de la península estarían también cerrados pero la realidad es que todos funcionan con las normas Covid-19». Concluye: «El refugio es una infraestructura necesaria, ya que se encuentra en una zona de alta montaña dentro del Parque Nacional, Patrimonio de la Humanidad. Resulta imprescindible como complemento a la seguridad además de ser usado por miles de turistas y locales».

Carta abierta.

Humberto Domínguez Martel, presidente de la Federación Tinerfeña de Montañismo, firma la carta abierta dirigida al Cabildo el pasado enero para interesarse por el futuro Refugio de Altavista. Lo hizo en representación de 7.000 federados tinerfeños –180.000 en Canarias–. A día de hoy, aseguran desde su directiva, «mantiene plena vigencia». Domínguez recuerda en primer lugar el importante papel de los montañeros, «especialmente los deportistas de alto nivel». Recalca «la filosofía del respeto y la conservación del medio ambiente, los espacios naturales y la sostenibilidad». Expresa a continuación el presidente «la enorme preocupación por el cierre del Refugio del Teide, ya que compromete la seguridad de nuestros deportistas y visitantes, quienes confían en hacer cima en esta montaña emblemática». Domínguez valora: «Son innumerables las ocasiones, a lo largo de los más de cien años de existencia, en las que ha servido de auxilio». Pero, añade, «lo más importante es la gran cantidad de vidas salvadas, sin olvidar a sus guardas, siempre comprometidos en ayudar». Solicitan «que se reabra –con el protocolo Covid-19- lo antes posible». El objetivo es que pueda ser utilizado por la sociedad tinerfeña y canaria en la ascensión al Teide –«nuestra montaña»– y retome su función de» punto de descanso, socorro y auxilio a todas las personas que se aventuran en la montaña más alta».

La historia.

El Refugio de Altavista, en el Pico del Teide, a 3.270 metros, es el de mayor altitud de España. Su historia comienza en 1856 con el astrónomo escocés Charles Piazzi Smith, que erige una construcción para facilitar sus observaciones. En 1892 se amplia y mejora por la iniciativa del británico –afincado en La Orotava– George Graham Toler, al que se considera verdadero fundador del Refugio. A lo largo de las décadas siguientes, por allí pasarían cientos de distinguidos viajeros, naturalistas y montañeros de toda Europa, atraídos por la leyenda del mítico Volcán Teide. Al final de su vida, Graham Toler cedió al Ayuntamiento de La Orotava la propiedad del refugio, a través de un patronato presidido por el alcalde de la Villa. Era el año 1927. El Refugio sufrirá sucesivas reformas. La ultima remodelación se acomete en el 2007. Los montañeros resumen: «Es el que podemos disfrutar y el que registra una alta ocupación (54 plazas) a lo largo del año, tanto de tinerfeños como de turistas de todo el mundo».

Un concurso para la adjudicación

A finales del año pasado -todo indica que la posición se mantiene aunque los esfuerzos de ese periódico por confirmarlo han resultaron vamos- el Cabildo explicaba que la gestión del Refugio del Teide se encontraba a la espera de la adjudicación a una empresa a través de un concurso, El contrato con Teleférico había concluido en noviembre. Así lo confirmaba el consejero de Carreteras , Enrique Arriaga. Todo parte de la concesión en 2004 por 25 años, renovada por uno en 2019 que venció el 1 de noviembre de 2020 «sin posibilidad de prórroga, según la Intervención”, decía Arriaga. Respecto a los seis trabajadores de Teleférico del Teide que ejercían su función en el refugio, recordaba que «son personal de esta empresa y no del Cabildo». El pliego de condiciones de ese nuevo concurso público estaba en el Área Insular de Carreteras y Paisaje. Más de ocho meses después nada se sabe.