Los vehículos no podrán parar durante determinadas horas en las carreteras de acceso al Parque Nacional del Teide. Es una de las novedades del nuevo borrador del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de este espacio protegido. La ha desvelado el presidente del Cabildo, Pedro Martín, quien añade: “Habrá centros de visitantes en distintos municipios que servirán como bases para guaguas lanzaderas destinadas a los que quieran visitar los atractivos del entorno”. En esos puntos dejarán sus vehículos. El resto pasarán por las vías que atraviesan el centro de la Isla y afectan a ambas dorsales pero sin detenerse ni, por supuesto, aparcar en los márgenes.

Este modelo a aplicar en las horas punta del día debe ser una de las claves para paliar la masificación puntual de un espacio de equilibrio frágil. Martín valora: “Trabajamos para que la ciudadanía de la Isla y sus visitantes puedan disfrutar de un entorno natural único de manera agradable”.

Martín advierte de que “no hay todavía ninguna decisión tomada pero sí la intención de regular el número de visitantes. Ya he estado en algunos lugares donde podrían ubicarse las instalaciones de esos nodos radiales en Guía de Isora o Vilaflor, y habrá otro en El Portillo”. Indica que “en determinadas horas, el que quiera caminar y disfrutar del parque deberá adaptarse al sistema. Por la tarde, podría ser sobre las seis, se abriría el acceso a los vehículos particulares. Ni cerrar ni restringir sino poder disfrutar más y mejor”.

Recuerda el presidente del Cabildo que “las carreteras tienen las mismas dimensiones de hace 50 años y hemos multiplicado la población y los vehículos, No hay posibilidades de ampliar vías ni de hacer aparcamientos”. Y valora: “Ha habido dificultades durante las nevadas del pasado invierno cuando no venía nadie de fuera. Qué puede ocurrir si se suman los millones de visitantes que volverán después de la pandemia”. Por eso espera contar antes del final del mandato con este nuevo modelo y en breve con los proyectos de esos centros de visitantes”. Martín concluye: “Si caben 1.200 coches y cuando hay nieve suben 10.000 vamos a tener problemas. Por eso hay que regular”.