Accidentes ambientales

Endesa acumula 200 expedientes sancionadores de la Generalitat por las aves electrocutadas

La compañía ha ganado 26 de los 27 contenciosos administrativos que ya se han resuelto y asegura que sigue invirtiendo para mejorar la red eléctrica

Un azor lesionado tras electrocutarse.

Un azor lesionado tras electrocutarse. / Guardia Civil

Guillem Costa / J.G. Albalat

El embrollo judicial de Endesa por la muerte de aves electrocutadas en las torres eléctricas en Cataluña continúa abierto. El último dato del caso es el siguiente: la compañía afirma que acumula ya 200 expedientes impuestos por la Generalitat ante la electrocución de especies protegidas en sus líneas de media tensión. Sin embargo, la empresa los ha recurrido, lo que ha desembocado en varios contenciosos administrativos. A día de hoy, ya se han resuelto 27 de ellos. Y en 26 ocasiones, la justicia les ha dado la razón. Solo en uno de los casos resueltos la balanza se ha decantado en favor de la Generalitat y la multa ha sido firme. No obstante, la Administración todavía dispone de margen para recurrir los 26 casos que ha perdido.

Aun así, todavía quedan decenas de expedientes por resolver. En paralelo, Endesa tiene dos causas judiciales pendientes en Tarragona y en Vic. La primera se archivó, pero la Audiencia de Tarragona lo tiene que ratificar. En el caso de Vic, está previsto que el juez llame a declarar a más altos cargos de la compañía y la investigación sigue abierta. De hecho, recientemente se incluyó en las pesquisas un incendio originado por la muerte de un busardo.

En los últimos años han muerto casi 5.000 aves electrocutadas, si bien cabe recordar que no en todos los casos son líneas de Endesa, puesto que hay otras empresas que disponen de redes eléctricas. En la mayoría de casos, los animales muertos son especies protegidas como los busardos, los búhos reales, las cigüeñas, los buitres, las águlas perdiceras o los azores. Las zonas más críticas de Catalunña son la plana de Lleida, la Catalunña central o el delta del Ebro y el Anoia.

Tendencia al alza

Fuentes de Endesa destacan que trabajan intensamente para reducir los daños. Existe un convenio firmado entre la empresa y la Generalitat según el cual la dirección general de Polítiques Ambientals es quien les indica a los técnicos de Endesa en qué torres y cableados se debe actuar urgentemente. Pero además, Endesa repara otras torres de forma autónoma. Ante esta situación, en los pleitos judiciales, la compañía esgrime que existe un convenio y que trabajan para resolver el problema. En cambio, la Fiscalía de Medio Ambiente considera que Endesa es responsable de cada especie protegida que muere electrocutada.

Obreros trabajan para mejorar una torre eléctrica de Endesa.

Obreros trabajan para mejorar una torre eléctrica de Endesa. / ACN

Instalar fundas protectoras a los cables para que las aves no se electrocuten tiene un elevado coste. Cada actuación asciende aproximadamente a los 4.000 euros. Tanto el Ministerio Para la Transición Ecológica como la Generalitat subvencionan parte de las reparaciones. Y en los últimos años, Endesa ha reparado en total más de 3.000 torres eléctricas. El problema es que las muertes de aves, según los datos que recogen agentes rurales y que remiten a la Fiscalía, siguen aumentando.

En los próximos días se deberá abordar la renovación del convenio. Las negociaciones están en marcha desde hace meses y la Generalitat, según explicó el director general de Polítiques Ambientals, Marc Vilahur, a EL PERIÓDICO, ya ha dejado claro que debe ser más ambicioso, con tal de acabar con más puntos negros. Si se sigue trabajando al ritmo actual, se tardaría casi 100 años en reparar todas las líneas eléctricas que existen en Cataluña y que aún no están adaptadas para evitar estos accidentes medioambientales. Las electrocuciones son una de las principales causas de muerte de las aves junto con los atropellos, el uso de veneno y el furtivismo, según un informe de la entidad SEO/Birdlife, que corrobora que las actividades humanas están detrás del 60% de las heridas o muertes de pájaros.