El Servicio Canario de la Salud tramita 24 solicitudes para acogerse a la eutanasia en lo que va de año

Desde la aprobación de la ley, hace dos años, 22 personas se han acogido a este derecho en el Archipiélago

Imagen de archivo de una anciana hospitalizada.

Imagen de archivo de una anciana hospitalizada. / E. D.

El Servicio Canario de la Salud tramita 24 solicitudes para acogerse a la eutanasia en lo que va de año. El Servicio Canario de la Salud (SCS) ha tramitado en los seis primeros meses de este año 24 solicitudes para acogerse a la Ley de en el Archipiélago. Por provincias, la Dirección General de Programas Asistenciales ha recibido once solicitudes de prestación para morir en la provincia de Las Palmas y trece en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Del total de las peticiones recibidas hasta este mes de junio, quince eran hombres y nueve mujeres. A estos hay que sumar otros quince expendientes que se encuentran en trámites, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.

Incremento

Un aumento de las peticiones que ya supera las recibidas en los dos años anteriores, tras la aprobación de la ley el 25 de junio de 2021. Así, el año pasado el SCS tramitó 23 expedientes en todo el año (uno menos que los anotados en lo que va de año) y ocho peticiones en el último semestre de 2021 tras entrar en vigor la normativa. En los dos últimos años se han tramitado 55 peticiones de prestación de ayuda para morir en Canarias. El 53% de las solicitudes han sido realizadas por hombres frente al 47% por parte de mujeres. No todas las solicitudes terminan realizándose, así en lo que va de año el SCS ha elevado cuatro informes desfavorables, frente a los seis de todo el 2022 y los tres del último semestre de 2021.

En cuanto a las prestaciones realizadas en lo que va de año nueve personas han llevado a cabo dicha medida, frente a los 10 de todo el año pasado o los tres casos registrados en el último semestre del 2021. Desde la entrada en vigor de la ley 22 personas han llevado a cabo la prestación de ayuda para morir. Por provincias, desde la entrada en vigor de la normativa, en junio de 2021, se han realizado 12 prestaciones en la provincia de Las Palmas frente a las 10 de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. El 55% de las mismas fueron mujeres frente al 45% que eran hombres. Los datos facilitados por la Dirección General de Programas Asistenciales del Servicio Canario de la Salud no desgranan las franjas de edad de las personas solicitantes ni de aquellas que llevaron a acabo la solicitud demandada. Tampoco se desgranan por Islas de origen.

En cuanto al lugar donde se realizaron estas prestaciones, doce de ellas fueron en el domicilio de la persona solicitante frente a las diez que tuvieron lugar en un centro hospitalario. Para poder donar sus órganos tras llevar a cabo el proceso es indispensable que hayan acudido a un centro hospitalario. En la provincia de Las Palmas, el 66% se realizaron en el domicilio frente al 34% que acudieron a un centro hospitalario. En el caso de la provincia de Santa Cruz de Tenerife la mayoría acudió a un centro hospitalario (60%).

A nivel nacional

En estos dos últimos años 370 personas han accedido a la ayuda a morir en todo el país. En ese tiempo más de un millar de personas han presentado la solicitud para una muerte asistida, aunque no han podido acceder a la prestación por diversos problemas de implementación de la nueva norma. Según denuncia Derecho a Morir Dignamente (DMD), la entidad civil referente en esta causa, a la disparidad en la aplicación de la ley entre las comunidades autónomas se suma que hay solicitudes que se demoran incluso meses, cuando el proceso debería durar alrededor de 35 días, teniendo en cuenta que la eutanasia tiene que ser presentada ante un «médico responsable» de atención primaria u hospitalaria. Este facultativo debe presentar la solicitud a un «médico consultor», que corrobora que se cumplen los requisitos: fundamentalmente, que el enfermo padece una enfermedad irreversible, con un sufrimiento intolerable y limitaciones a su autonomía. Y después la Comisión de Garantía de cada comunidad vuelve a examinar el caso y brinda o no su autorización.

Enfermedades más comunes

Otra particularidad de la eutanasia es que entre quienes han recibido ayuda para morir predominan las enfermedades neurodegenerativas (ELA, esclerosis múltiples, etc), mientras que en países como Bélgica, Canadá o Países Bajos, en el 80 % de los casos son enfermos terminales. El cáncer, por ejemplo, acumula en esos países dos de cada tres casos, mientras que en España solo la mitad tenían esa enfermedad detrás.