Suscríbete

eldia.es

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Juicio por homicidio de una mujer transexual en Costa del Silencio

El Jurado declara culpable al acusado de matar a Irache Otero

El Tribunal cree probado que el varón estranguló a la víctima y ocultó el cadáver cuatro días

Juicio por el homicidio de Costa del Silencio E.D.

El Tribunal del Jurado declaró, por unanimidad, que el acusado del homicidio de la mujer transexual Irache Otero en el centro comercial Chaparral, en Costa del Silencio (Arona), es culpable del citado delito. Para adoptar dicho veredicto, los integrantes del citado órgano tuvieron en cuenta las grabaciones de las cámaras de seguridad del citado recinto. El implicado ocultó el cuerpo durante cuatro días en el inmueble, hasta que lo sacó a un pasillo del edificio.

Los hechos ocurrieron el 22 de diciembre del 2020. El único sospechoso, Jordi Cámara, invitó al local que regentaba, asociación cultural Karasu, a Irache y a otra mujer. Los tres consumieron bebidas durante algún tiempo y la tercera persona salió del establecimiento. Entre las 15:30 y las 22:16 horas, el responsable del negocio y la víctima discutieron y se agredieron. Hasta que el ahora culpable estranguló a Irache.

Durante la instrucción, Jordi afirmó que dos italianos entraron en el recinto y agredieron a la persona fallecida. Y que él trató de defender a la víctima, por lo que sufrió las lesiones que tenía en su cuerpo. Sin embargo, las cámaras de seguridad no detectaron la entrada de otras personas en el local y el ahora culpable no pudo ofrecer una descripción física concreta de dichos individuos.

Dos días después de que ocurriera la muerte de la mujer transexual, el acusado regresó al establecimiento y salió con una bolsa, pero nunca se supo qué había en la misma. Y el 26 de diciembre sacó en una sábana el cuerpo de la víctima, ya en estado de descomposición, a una zona común del centro comercial. Después usó una fregona para eliminar el rastro que dejó ese desplazamiento del cadáver. Ante la médico forense, citó la versión de los agresores italianos. Sin embargo, dicha profesional afirmó que las mismas no eran compatibles con una pelea y sí con la defensa que pudo ejercer la víctima poco antes de fallecer.

Jordi nunca colaboró con los investigadores del Equipo de Delitos contra las Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil, ni con la jueza que instruyó el caso. Una vez pidió que lo trasladaran de la cárcel Tenerife II al Juzgado, pero, una vez en Arona, se negó a prestar declaración. En una segunda ocasión, solo respondió a las preguntas de su letrada y recordó la versión de la pelea con los italianos.

Durante el juicio, ante la magistrada Esther Nereida García y el Jurado, afirmó que no se acordaba bien de lo que ocurrió, pero que tenía una leve imagen del episodio de los dos hombres italianos. En su turno de última palabra, ofreció una nueva versión de los hechos. Una frase de la mujer que entró con Irache al establecimiento de Jordi resulta esclarecedora: «Maldita la hora en que entramos en ese local».

Los miembros del Jurado, de nuevo por unanimidad, no consideraron probado que el acusado tuviera sus facultades de conocimiento y voluntad afectadas en el momento en que llevó a cabo el homicidio, ni que hubiera consumido tanto alcohol o cocaína ese día como para perder el control. Y explicaron que se le ve orientado y actuar de forma coordinada cuando salió del local el 22 de diciembre por la noche. El fiscal, Ángel García Rodríguez, solicitó una condena de 12 años y medio de prisión, así como una indemnización para los hermanos de Irache de 300.000 euros. La acusación particular, ejercida por Fernando Martín y Flora Marrero, pidió una pena de 15 años de cárcel y una responsabilidad civil de 400.000 euros para los familiares.

Los hermanos de la víctima agradecen el apoyo del colectivo LGTBI y la asociación Transgirl

decoration

En nombre de los hermanos de Irache, Fernando Martín agradeció el seguimiento realizado por los medios de comunicación sobre este caso desde que se descubrió el cuerpo sin vida. También expresó el respeto escrupuloso de esos familiares a la labor de los operadores jurídicos, Guardia Civil y forenses durante el proceso, a la vez que, hasta ahora, no han hecho declaración alguna a los periodistas para no entorpecer la investigación y respetar la presunción de inocencia del hoy culpable. A través del abogado, los hermanos agradecieron que operadores jurídicos, guardias civiles y forenses se refirieran a la víctima con su «nombre sentido», Irache Otero. Además, mostraron su agradecimiento al apoyo ofrecido por el colectivo LGTBI, a la asociación Transgirl y a activistas sociales, por prestar una colaboración desinteresada en su causa. Ayer, los hermanos se sintieron satisfechos con el veredicto de culpabilidad.

Compartir el artículo

stats