31 de agosto de 2019
31.08.2019
Sanidad

La Policía Nacional investiga si hay tráfico ilícito de Rivotril en Canarias

Los intentos de adquirir el psicofármaco en farmacias de las Islas con recetas falsas ponen en alerta al cuerpo La sustancia se vende a precios elevados en el mercado negro como estupefaciente

30.08.2019 | 23:56
Fotografía de archivo de una incautación de más de 24.000 comprimidos de Tranquimazín y Rivotril efectuada en Cartagena el pasado marzo por parte de la Policía Nacional.

Las Policía Nacional ha abierto una investigación en las Islas por el presunto tráfico ilícito del medicamento Rivotril. Esto ocurre después de que distintas oficinas de farmacia en Canarias hayan detectado la intención de compra de este fármaco con recetas falsificadas. Un documento fácilmente detectable porque cuenta con algunas erratas ortográficas.

De esta manera, los agentes están investigando el hecho por las dos vertientes que podrían considerarse delito: la falsedad documental y por el tráfico en el mercado negro. La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias afirmó ser consciente de este hecho y advirtió de que esta sustancia "se vende en el mercado negro como droga de abuso". En este sentido, Sanidad destacó que se distribuye por unidades y, "según parece, tanto en el mercado local como en otros, a precios elevados".

Otras investigaciones de la Policía Nacional han constatado la existencia de verdaderas "mafias de Rivotril" operando en otras comunidades autónomas, como Madrid y Murcia. Estas redes criminales operan comprando primero el fármaco a un precio reducido en las farmacias españolas -concretamente a 1,08 euros- para después revenderlas en Marruecos por "entre 200 y 300 euros", según constató la Guardia Civil. Allí el medicamento se mezcla con hachís para formar una nueva droga, el karkubi. Cada pastilla de karkubi se vende a 20 dirhams (2 euros).

Recetas escritas a mano

Las recetas falsificadas son similares a las que dispensan las clínicas privadas. Y es que, desde noviembre de 2015, el Servicio Canario de la Salud restringió el acceso a las recetas escritas a mano, limitando su prescripción a la receta electrónica. De esta manera, "se permite identificar todos los agentes sanitarios que intervienen en la prescripción y dispensación, y prohibiendo su dispensación en oficinas de farmacia en el formato de receta médica oficial en papel". La asistencia sanitaria privada aún no ha informatizado las recetas, por lo que, actualmente, son las únicas que se pueden falsificar fácilmente.

En estos documentos falsos se podía ver cómo varias palabras perdían alguna de sus letras o incluso alguna tilde. "Las alertas de este tipo se realizan de forma periódica" como método para que los profesionales extremen las precauciones, explicó el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos (COF) de Santa Cruz de Tenerife, Manuel Ángel Galván. Este tipo de avisos también se suele realizar por robos de talonarios o de sellos. Como señaló Sanidad, el Rivotril tiene un "enorme potencial adictivo". Cabe recordar que el principio activo del Rivotril es el clonazepam, es decir, una sustancia psicotrópica de la familia de las benzodiacepinas. Las benzodiacepinas se encuentran entre las drogas favoritas por los jóvenes canarios, justo detrás de la marihuana y el acohol. En los últimos años, se ha alertado del crecimiento del consumo de esta sustancia en España, que además provoca dependencia y se tiene que recetar con sumo cuidado por parte de los profesionales médicos.

Desde mayo de este año, los expertos han venido alertando del mercado negro que se está generando en Canarias alrededor de las benzodiacepinas. No obstante, hasta el momento, solo tenían constancia de que se estuviera revendiendo Tranquimazín.

52,6 millones de envases

En España, según el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2017, se comercializan cada año unos 52,6 millones de envases de medicamentos derivados de la benzodiacepina, entre los que se encuentran algunos tan conocidos como el Tranquimazín, el Lorazepam o Diazepam. En España, según la encuesta sobre alcohol o drogas en España (Edades) 2017, editada por el Ministerio de Sanidad, el consumo total de hipnosedantes -entre los que los más prescritos y consumidos son las benzodiacepinas- ha crecido hasta el 20,8%. En 2005, esta cifra no alcanzaba el 9%.

Existen unas 35 presentaciones de medicamentos de este tipo en venta en España. Los efectos adversos del consumo de benzodiacepinas incluyen sedación, alteraciones psicomotoras (ataxia, incoordinación, vértigo, mayor riesgo de caídas) y trastornos cognitivos. A largo plazo, los pacientes sufren una "anestesia emotiva" que les impide sentir placer o dolor.

Las claves

  • Por 1,08 euros se vende este fármaco en las farmacias canarias cuando está financiado por la Seguridad Social. Las 'mafias de Rivotril' revenden el fármaco en Marruecos a 300 euros.
  • Las recetas falsas son similares a las que se realizan en las clínicas y hospitales privados porque el sistema no está aún informatizado. Las recetas en sanidad pública están más controladas al estar informatizadas.
  • Cada año se comercializan 52,6 millones de envases de medicamentos derivados de la benzodiacepina en España. Entre los que se encuentran algunos tan conocidos como el Tranquimazín, el Lorazepam o Rivotril.
  • El consumo de hipnosedantes crece un 12,1% desde el año 2005. En 2017, el Ministerio de Sanidad registró que en 2017 el 20,8% de la población consumía estas sustancias.
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