Santa Cruz exige una cámara de vigilancia para proteger el Reloj de Flores del parque García Sanabria

El Ayuntamiento informa de que las aspas del reloj han dejado de funcionar "tras unos actos incívicos"

Servicios Público "intentará" convencer al Tribunal Superior de Justicia "de la necesidad de instalar una cámara"

Reloj de Flores del parque García Sanabria.

Reloj de Flores del parque García Sanabria. / E. D.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife exige una cámara permanente para vigilar el Reloj de Flores del parque García Sanabria. Las aspas de esta emblemática instalación, ubicada en la entrada principal del parque, han amanecido este jueves, 13 de julio, estropeadas "tras unos actos incívicos".

El edil de Servicios Públicos, Carlos Tarife, del PP, anuncia que esta área iniciará los trámites para "intentar convencer" a la sala de vigilancia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) de la "necesidad" de instalar un cámara en dicho espacio, para proteger "este símbolo de la ciudad ante actos incívicos".

"Debemos proteger el Reloj de Flores ante los actos que cometen algunos ciudadanos que no cuidan el patrimonio urbano y ante la imprudencia de algunos padres que permiten que los más pequeños se acerquen a este elemento y lo estropeen", ha manifestado Carlos Tarife.

El concejal responsable de Servicios Públicos, Carlos Tarife, ha asegurado que en los próximos días, el Ayuntamiento chicharrero procederá a recopilar los informes de reparación de las aspas del Reloj de Flores del parque García Sanabria de los últimos años, para comprobar cuál ha sido el coste total, ya que, "lamentablemente", según apunta Tarife, estos actos se dan con demasiada frecuencia.

Por último, el también primer teniente de alcalde en el Consistorio capitalino asevera que estas actuaciones no se pueden tolerar, ya que "se trata de un reloj, punto de encuentro para los chicharreros y para los que nos visitan, que hay que apreciar y cuidar".

El Reloj de Flores del parque García Sanabria está situado en la denominada plazoleta Peder Larsen, en honor al ilustre cónsul de Dinamarca que lo donó en 1958, por ser su lugar favorito al que acudía todos los días, después de comer, para pasear y charlar con sus amigos. También regaló dos cines negros para el estanque del parque. El reloj tenía la particularidad de ser el único en el mundo que disponía de aguja para marcar los segundos, pero se ha eliminado porque el rápido funcionamiento de esta tercera manecilla necesitaba un motor específico.