Joyas del patrimonio | Los BIC de la capital (XL)

‘Femme Bouteille’

Escultura declarada Bien de Interés Cultural, en la categoría

de Bien Mueble, por decreto de 18 de septiembre de 2007

La escultura Femme Boutelle.

La escultura Femme Boutelle. / E.D.

José Manuel Ledesma Alonso

La obra Femme Bouteille (mujer botella), del pintor y escultor Juan Miró (*), se alza sobre un pedestal cilíndrico de hormigón en la Avenida de Las Asuncionistas, a la altura del Parque Cultural Viera y Clavijo, lugar donde fue expuesta en 1973 formando parte de la Primera Exposición de Esculturas en la Calle. Realizada en bronce y patinada en negro, mide 3 metros de altura, 1,10 metros de ancho y 1,22 metros de fondo.

Esta obra de figuración surrealista de gran formato y notable potencia visual y estética representa una abstracción de mujer y su estructura se asemeja a una gran botella rematada por un cono truncado del que sobresalen dos cuerpos geométricos, uno esférico y otro cilíndrico, formando los ojos, mientras que en la parte frontal se abre una concavidad ovalada que representan los órganos sexuales femeninos. A ambos lados de la estructura central se aprecian dos elementos curvos que representan los brazos. En 2013 fue retirada para proceder a su restauración, debido a que presentaba grafitis y arañazos en su cuerpo principal, así como la rotura total de los brazos laterales. A la vez se procedió a su limpieza, pulido y restauración de la pátina completa, así como la fijación y anclaje de los brazos.

La citada escultura tiene un gran valor patrimonial, pues en el catálogo razonado de las obras firmadas por Miró se detalla que esta pieza es una «prueba de artista», de las que se hicieron cuatro ediciones.

(*) Juan Miró (Barcelona, 1893-Palma de Mallorca, 1983). Después de estudiar en la Escuela Superior de Artes Industriales y Bellas Artes de su ciudad natal, se formaría como artista en Mont-roig (Tarragona), París, Nueva York y Japón, lugares donde descubre el expresionismo abstracto que le llevaría a crear un lenguaje único y personalísimo que lo distinguirá como uno de los artistas más influyentes del siglo XX.

Durante la Guerra Civil estuvo autoexiliado en Normandía, instalándose definitivamente en Palma de Mallorca. En el año 1975 creó la Fundación que lleva su nombre, con el propósito de albergar gran parte de su obra y difundir las nuevas tendencias del arte contemporáneo.