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Patrimonio | Rehabilitación de edificios singulares de la capital

Santa Cruz se reconcilia con su patrimonio e invierte 35 millones de euros

El Viera y Clavijo, el Ireneo González o el Templo Masónico, las rehabilitaciones más ambiciosas

Dámaso Arteaga, concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. | | E.D.

El área de Patrimonio del Ayuntamiento de Santa Cruz está inmersa en una docena de obras que, en diferentes fases, permitirá rescatar y poner en valor parte de la historia de la capital chicharrera. Es el resultado de años de gestión, asegura el concejal Dámaso Arteaga, quien reconoce el trabajo desarrollado por sus antecesores, como el particular de José Alberto Díaz-Estébanez. «Aunque no se hayan visto movimientos en las fachadas no significa que no se haya impulsado la labor para desbloquear y hacer posible que Santa Cruz vaya a invertir unos 35 millones de euros entre 2021 y 2023».

En la labor que se desarrolla desde Patrimonio, departamento hermanado con Obras e Infraestructuras –que también gestiona el propio Dámaso Arteaga–, Santa Cruz ya ha afrontado la rehabilitación por vía de obra de emergencia del puente de San Andrés, que ha supuesto una inversión de medio millón de euros, mientras se interviene en el Polideportivo del pueblo, que llevará el nombre del cura Paco Bello –según el último acuerdo plenario–. Esta última actuación está prevista que concluya antes de que expire el año y tiene un presupuesto de 700.000 euros, tras la incorporación de la mejora del talud y la canalización de pluviales.

Otras tres obras están en fase de proyecto: la mejora del antiguo Castillo de San Andrés así como la peatonalización de la calle El Dique, con una inversión que se estima de 1,2 y 1,3 millones en cada caso, más la rehabilitación de la escollera, en la zona de la Cofradía de Pescadores. Aunque no son trabajos directos sobre patrimonio histórico, la peatonalización del frente marítimo de San Andrés y la escollera afectan directamente al impulso de uno de los iconos del lugar, como es el castillo.

En ejecución

Patrimonio Histórico afronta en el casco de Santa Cruz cinco proyectos por valor de tres millones de euros. Es el caso de la recuperación y rehabilitación de los Arcos de La Noria, con un coste de 101.412 euros, que se localiza en la parte baja del puente Serrador y que ha dejado en el olvido el bar-cafetería para recuperar para el uso y disfrute público este lugar.

En la plaza de la Candelaria también se desarrolla la primera fase de la mejora del Palacio de Carta, después de un largo proceso administrativo. Su mejora supone una inversión de 1.224.602 euros en un inmueble singular para la historia de la capital.

También en las Casas Consistoriales, en la calle Viera y Clavijo, el departamento de Dámaso Arteaga ha invertido 210.000 euros en una obra de emergencia que se ha desarrollado en la cubierta del salón de plenos para garantizar que las humedades no acaben por el patrimonio artístico, caso de los frescos que se localizan en la sala noble de la Casa de los Dragos.

A esto se suma el medio millón de euros asignados para la rehabilitación del antiguo cementerio de San Rafael y San Roque, otro ejemplo, a juicio del concejal de Patrimonio, de que aunque no se vean máquinas no significa que no se trabaje en él. Después de sacar adelante el proyecto, licitar las obras y comenzarlas, los trabajos se paralizaron por una discrepancia en la valoración de unas obras entre la dirección facultativa y la contrata, si bien se prevé retomar en prevé la intervención.

Fuera del corazón de Santa Cruz, en la avenida de Venezuela, se afrontan ya los remates de la Casa Mascareño, llamada a ser la segunda Casa de la Juventud de Santa Cruz, que se ha beneficiado de una inversión de 816.061 euros, y que también viene a saldar una deuda histórica con el patrimonio, rescatando del olvido un inmueble que estuvo amenazado por acabar en ruinas para ponerlo al servicio de la ciudadanía.

Estas rehabilitaciones son la antesala de lo que está por venir en los próximos dos años, cuando Patrimonio ya trabaja en los proyectos de la rehabilitación de inmuebles singulares de la capital para dar respuesta a una vieja aspiración, lo que se traducirá en una inversión de treinta millones a ejecutar entre 2022 y 2023. Dámaso Arteaga se muestra reacio a dar por finalizadas en ese plazo las intervenciones en el antiguo Instituto Ireneo González, el Templo Masónico, el Parque Cultural Viera y Clavijo, el edificio Marqués de Villasegura (antigua Escuela de Comercio) y el teatro Guimerá, pero sí confía en que estas obras estén licitadas y adjudicadas ante de la convocatoria electoral prevista en mayo de 2023.

En cuanto a cuantía económica, el Viera y Clavijo es la mejora más ambiciosa de cuantas están en trámite, con un presupuesto de once millones de euros, y hará posible saldar regenerar un espacio que se localiza justo a la entrada de la ciudad, en la confluencia de la plazoleta República Dominicana con las avenidas de Bélgica y San Sebastián, después de hacer sido noticia durante casi dos décadas por actos vandálicos o la presencia de ocupas que precisamente por su vocación cultural del que fuera antiguo colegio de las Asuncionistas, y donde está previsto, además, la instalación del Museo Rodin. Ganar este espacio para Santa Cruz será un hito como solo para el patrimonio sino en la oferta cultura, que colocará a Santa Cruz como reclamo turístico a nivel internacional para los amantes del arte.

Desde Patrimonio también también se trabaja en la recuperación del que fuera el instituto Ireneo González, que fuera centro de formación de referencia de generaciones de chicharreros, y que se encuentra en el triángulo formado por las calles Méndez Núñez y El Pilar. Una vez se ejecute la inversión prevista de siete millones de euros, este inmueble se destinará a las diferentes academias, reivindicando una faceta cultural para la dinamización de la ciudad en el edificio que en el pasado también fue sede de la escuela de artes y oficios, hasta finales de la década de los años ochenta.

Otra deuda histórica

La tercera obra en el ránking de rehabilitaciones previstas en los dos próximos años es el Templo Masónico, que también viene a saldar otra deuda con la historia de la capital, y que tendrá un coste de 3,2 millones de euros, el precio que tiene que Santa Cruz rescate del olvido esta construcción singular y la impulse como centro de interpretación de la masonería, poniendo en valor un templo único, que sumará parte del legado del Museo de Salamanca.

Junto a la recuperación del Viera y Clavijo, el Ireneo González y el Templo Masónico, Santa Cruz de Tenerife también prevé adjudicar las obras de la rehabilitación del antiguo Castillo de San Andrés entre 2022 y 2023, que supondrán un desembolso de 1.080.046 euros, mientras prepara el proyecto de la mejora del teatro Guimerá, que no afectará a la estructura sino que se trata del saneamiento de la carpintería, de forma minuciosa, que se prevé ascienda a 1,8 millones.

Tanto el Guimerá como la rehabilitación del edificio Marqués de illasegura son objetivos que aún están en una fase más embrionaria, si bien en el particular de la antigua Escuela de Comercio el concejal destaca la relevancia que supondrá su rehabilitación tanto para la Universidad de La Laguna como para la Menéndez Pelayo.

Para Dámaso Arteaga, se trata de una inversión de 35 millones en tres años que pondrá en valor siglos de historia de Santa Cruz.

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