Opinión

Tamara de la Rosa

¿Qué esconden las autolesiones?

Las autolesiones no suicidas están empezando a verse en niños de poco más de 9 años

Las autolesiones no suicidas están empezando a verse en niños de poco más de 9 años / Foto de Pixabay: https://www.pexels.com

Hace unos días, en una cafetería escuché a una señora hablando sobre la preocupación que tenía respecto a su hija ya que estaba «con la estúpida moda» (tal y como ella se refirió) de hacerse cortes en los muslos para llamar la atención. La verdad es que me costó mucho no darme la vuelta e informarle, ya que estoy convencida de que fue desde el máximo desconocimiento, que seguramente su hija no estaba pasando un buen momento y que no se trataba de una moda, sino de un problema.

La autolesión es el acto de lastimarse el propio cuerpo a propósito, generalmente, con cortes o quemaduras. Las personas que se autolesionan están sufriendo un dolor emocional que no saben cómo canalizar y esa situación deriva en agresiones hacia su propio cuerpo. No saben cómo gestionar lo que sienten e intentan desviar la atención para ignorar la emoción. Sustituyen el dolor emocional por el dolor físico. Es una forma patológica de afrontar el dolor emocional como la tristeza, la ira y el estrés

Lo cierto es que detrás de las autolesiones «se esconden» problemas psicológicos, más o menos graves en función del tipo de lesiones y de la frecuencia de las mismas.

En consulta atiendo tanto adultos como adolescentes con este tipo de conductas, pero sobre todo suelen ser adolescentes que no saben gestionar sus emociones e intentan callarlas en lugar de sentirlas, afrontarlas y manejarlas. Puede ser un intento de lograr:

- Gestionar o reducir un sufrimiento emocional o nivel de ansiedad extremo y conseguir una sensación de alivio, es decir, distraerse de las emociones dolorosas a través del dolor físico.

- Sentir control sobre el propio cuerpo, sentimientos o situaciones de la vida. Sentir algo (lo que sea), cuando la persona se siente vacía emocionalmente.

- Comunicar sentimientos de estrés o depresión al mundo exterior.

En terapia trabajamos:

1- Aprender a identificar lo que sentimos, ponerle nombre, y sin huir de la emoción, aprender a lidiar con ella, y sobre todo compartirla. Dar la oportunidad a los demás de saber cómo se siente y poder ofrecerle ayuda.

2- Buscar detonantes para prevenir la intensidad de estas emociones. Las autolesiones suelen practicarse cuando están solos y experimentan ideas o emociones negativas, y suele haber un acontecimiento externo que lo intensifica.

3- Buscar distractores. Con esto me refiero a determinadas acciones que le permitan cambiar la atención de lugar, en caso de entrar en bucle, pero de una manera saludable (sin hacerse daño).

4- Importantísimo aprender y entrenar técnicas de relajación. Debe aprender a calmarse sin autolesionarse.

5- Aprender resolución de conflictos para afrontar y no evitar situaciones difíciles.

6- Dependiendo del caso se recomienda ayuda farmacológica.

Las autolesiones son un problema demasiado grave como para ignorarlo o afrontarlo en solitario. Si conoces a alguien con esta conducta, no lo juzgues y recomiéndale que pida ayuda. Esa persona vive en un infierno emocional. Debe aprender a tolerar sentimientos incómodos como la ira, la ansiedad y el rechazo sin recurrir a cortes ni a ninguna otra autoagresión.

Habrá quien lo haga para llamar la atención y quien no, pero soy de las que opinan que, si alguien lleva a cabo este comportamiento para llamar la atención, debemos dársela. Quizás de manera consciente, o inconscientemente, es una forma de pedir auxilio.

Tamaradelarosapsicologa.com