12 de junio de 2019
12.06.2019
RETIRO LO ESCRITO

El descrédito de la realidad

12.06.2019 | 06:13
Alfonso González Jerez

¿Qué es un "gobierno de cooperación"? Básicamente se trata de una expresión para tomarle el pelo al pueblo dizque soberano. Una precisión semántica que debió consumir la mitad de la reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

-¿Y qué decimos?

-Que avanzamos hacia los compromisos de un Gobierno de coalición.

-Pero es que no va a ser un Gobierno de coalición?

-Pues hacia una colaboración en el Gobierno español?

-Buf.

-Pues un Gobierno de cooperación.

-Vale. Eso no lo va a entender nadie.

¿Qué es un Gobierno de cooperación? ¿Un Gobierno que coopera consigo mismo? El secretario general de Podemos, en la rueda de prensa posterior, se refirió a un Gobierno "plural", otra desvergonzada ocurrencia retórica que hubiera dejado bizco a Duverger. ¿Qué es un Gobierno plural? Iglesias tampoco lo aclaró, por supuesto, porque no se trata de aclarar nada, sino de pegarle un ligero patadón a la pelota hasta la próxima reunión. La dirección del PSOE -es decir, Sánchez, que maneja los designios estratégicos de la organización como jamás lo hizo Felipe González- sigue apostando por la misma pequeña concesión: nombrar dos, quizás tres ministros independientes, sin carnet de partido, pero que sean muy progres, y puedan ser presentados, incluso, como propuestas de Podemos. Por debajo, tal vez, media docena de secretarios de Estado y directores generales de Iglesias que se comporten como la rosa de Alejandría: podemitas de noche, altos cargos de día. Y con eso se arma una magnífica pluralidad monocorde que sea del gusto de todos. Iglesias no. Iglesias no será vicepresidente. Queda excluido. Iglesia estará - si las cosas van bien y ese esquema tan chusco prospera -para hacer oposición a la oposición.

Y eso es más o menos todo, salvo las exigencias programáticas de Podemos, que estarán más relacionadas con el gasto social que con reformas legislativas de carácter más o menos estructural. No se reformarán las administraciones públicas, no se debatirá y aprobará un nuevo sistema educativo o una ley de la Ciencia que obligue a una mayor y más sistemáticas inversión en I+D+i, no se modificará sustancialmente la regulación del mercado laboral, y por supuesto, cualquier cambio constitucional para redefinir la organización territorial del Estado queda postergado. Porque el PSOE y Podemos conformarán una mayoría parlamentaria insuficiente y necesitada de apoyos externos - básicamente fuerzas nacionalistas y regionalistas que impondrán condiciones -y se encontrarán delante con una oposición conservadora feroz, despiadada y tabernaria que cuenta con una fuerza ultraderechista para desayunar, almorzar y cenar juntos por España.

El Gobierno de cooperación es una fake news ligera y afrutada para salpicar los días. Porque vivimos ya instalados en una falsedad incesante, ilimitada y reticular. La única forma de evitar el descrédito propio es desacreditar a diario la realidad.

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