Tribunales

El juicio a Zaplana por Erial destinará 13 sesiones a más de un centenar de testigos

Solo el expresidente y exministro ha solicitado que declaren un total de 59 personas en la vista que se celebrará de febrero a junio

Zaplana y Olivas inauguraron en abril de 2003 la Ciudad de la Justicia donde serán juzgados.

Zaplana y Olivas inauguraron en abril de 2003 la Ciudad de la Justicia donde serán juzgados. / F. BUSTAMANTE

Laura Ballester

La sección cuarta de la Audiencia de Valencia prevé destinar un total de trece sesiones distribuidas en tres meses para el centenar y medio de testigos solicitados por la Fiscalía Anticorrupción y los 15 acusados del caso Erial. Según la providencia suscrita por los tres magistrados que compondrán el tribunal, las declaraciones de los testigos arrancarán el 26 de febrero y se extenderán hasta el 17 de abril (las fechas son aproximadas) a un ritmo de tres sesiones de juicio a la semana. A excepción de la semana fallera y la Semana Santa, que en 2024 también cae en marzo.

El juicio está previsto que comience el 1 de febrero, pero los testimonios solicitados por la acusación y las defensas no comenzarán a desfilar ante el tribunal de la sección cuarta de la Audiencia de Valencia hasta el 26 de febrero. De ahí que las ocho sesiones previstas del 1 al 22 de febrero se dediquen, previsiblemente, a las cuestiones previas y las declaraciones de los quince acusados, que han solicitado poder declarar al final del juicio. La sala no se ha pronunciado sobre esta petición que responderán cuando se inicie el juicio.

De esta manera, el 26 de febrero comenzarán a declarar los treinta testigos de la Fiscalía Anticorrupción que desfilarán ante el tribunal de la sección cuarta durante tres días hasta el 29 de febrero, según el calendario que se aprueba siempre a título indicativo y que siempre acaba modificándose.

Entre otros, Anticorrupción ha solicitado que se recabe el testimonio de los presuntos testaferros de Zaplana y los Cotino, los abogados Fernando Belhot y Beatriz García Paesa. El uruguayo Belhot es clave para amarrar el origen de los 6.734.026,1 euros, procedentes de supuestas mordidas que el presunto testaferro uruguayo entregó a los investigadores del caso Erial en 2019. Sólo cuando el Juzgado de Instrucción 8 y la Fiscalía Anticorrupción confirmaron el ingreso de este dinero en la cuenta bancaria del juzgado decretaron la puesta en libertad del expresidente de la Generalitat y sus testaferros, el 7 de marzo de 2019.

La abogada Beatriz García Paesa (sobrina del espía que engañó a Roldán, Francisco Paesa) será clave para ratificar que el expresidente de las Corts, Juan Cotino, trasladó 640.000 euros en metálico al Gran Ducado en 2001 (cuando era director general de Policía). Un dinero que permitió crear las sociedades a las que se transfirieron las presuntas mordidas de las ITV y el Plan eólico, que los Cotino supuestamente abonaron a Zaplana y sus estrechos colaboradores.

La Fiscalía Anticorrupción también ha citado a declarar al abogado Ramiro Blasco, primer letrado del yonqui del dinero y en cuyo despacho se encontró una de las dos hojas de ruta que acorralan a Zaplana en el caso Erial. De hecho, también está citado el ciudadano sirio que encontró una de estas hojas de ruta en la vivienda que ocupó Zaplana en València.

Los testimonios solicitados por el exministro comenzarán a desfilar, si se cumplen las previsiones, a partir del 5 de marzo y a lo largo de cuatro sesiones hasta el 21 de marzo. El listado de testigos del exministro alcanzaba las 59 personas, aunque algunas son coincidentes con la Fiscalía Anticorrupción. Entre los citados por Zaplana estarán Marcos Benavent, el yonqui del dinero y el excomisario José Manuel Villarejo, como publicó Levante-EMV, del Grupo Prensa Ibérica.